"Es necesario que se pregunte para que yo siga vivo, por que yo soy tan sólo su memoria". HAROLDO CONTI. Los caminos, homenaje.




Dos rosas y una planta de kiwi

Publicado en Cuentos el 6 de Agosto, 2007, 18:24 por negrointenso
 

De qué aventura me hablás? traje esta planta de kiwi en el avión, esa fue mi aventura, dijo, defendiéndose, mi madre, Es parecida a una parra, es preciosa.

Tuviste que ir hasta el Ferrol para eso, le recriminó mi padre. Abandonaste a tu esposo, por una maldita planta?.


Era un viaje familiar, del que mi padre no quiso formar parte, creo que por miedo a los aviones, o miedo a la familia. Mi madre, en cambio averiguó, sacó el pasaporte, pagó su pasaje y contra todo pronóstico, pues no era una mujer acostumbrada a tomar decisiones, viajó al Ferrol. Yo, la acompañé al aeropuerto de Ezeiza, mi padre no quiso y ella me encargó que lo cuidara.


El señor se olvidó de mí, repetía todas mañanas la tía Dolores, hasta para morrer hay que tener suerte, mezclando gallego con castellano se quejaba, la tía Dolores, recién cumplidos sus noventa años.


Desayunábamos los kiwis, recién arrancados de la planta, contaba mi madre y aspiraba fuerte y parecía que los olía, el aroma del fruto fresco; no era necesaria la brutalidad del cuchillo, con los dedos se desprendía la piel velluda del fruto.

Rosita, no me cuentes más, no quiero saber más nada de ese viaje, ya fuiste y ya volviste y ya conociste a tu tía Dolores y a tu prima Rosa, basta de viaje y alcanzáme la pala.


Cuidar a mi padre, había sido la peor de las tareas, estaba todo el día dándome la lata: que mi madre lo había dejado sólo, que ella no tenía ninguna necesidad de conocer a esa tía, que apenas se habían escrito unas pocas cartas en tantísimos años con esa supuesta familia, que su familia éramos nosotros, que porqué no venía Dolores y su descendencia a la Argentina. No era posible hablar de otro tema, no existía el clima, ni la política, ni la suba de precios, nada lo distraía de mi madre, una obsesión. Nunca me había imaginado que mi padre la extrañaría tanto, siempre que los veía peleando pensaba que ya no se amaban.


Dos hermanas en dos continentes coincidieron en tener dos hijas con el mismo nombre en el mismo año. Esta historia, a mi madre, se la había escuchado miles de veces. Dolores vivía con su hija, Rosa y el marido de ésta, Pepe, y el hijo de ambos, Paco, un hijo soltero, grande y soltero.

Las dos Rosas, las dos primas, Rosa de Rosario y Rosa de Ferrol se hablaban por teléfono una vez al año en vísperas de navidad, se emocionaban, se saludaban y se prometian año tras año que se visitarían. La madre de mi madre, mi abuela Lidia, había muerto sin regresar a Galicia, no se había vuelto a encontrar con su hermana y eso apenaba mucho a mi madre, no quería repetir la historia.


Todo limpito, mi padre mantenía la casa impecable, en eso también me equivocaba, yo creía que él no se arreglaría con las cosas de la casa pero me sorprendió. Con su vida no se arreglaba, los nervios bajaban su peso y los celos no lo dejaban dormir.


Ellas se quedaban despiertas hasta tarde, contándose sus cosas: los partos, las novedades familiares, los casamientos, los achaques, los padres, los precios, todo mezcladito con un licorcillo que escondía Rosa en un cajón, entre las toallas.


Un paisaje antiguo y la vegetación espinosa, todavía podía verse en los espacios libres, en los baldíos. De la casa familiar, la original, no quedaban ni rastros; destrucción, guerra, abandono dieron paso al negocio inmobiliario de los edificios familiares.


Y..., mirá si no vuelve, si la está pasando tan bien ... repetía incansable mi padre, Toma mandó una postal, me llama amor.


"Querido amor: estoy muy bien, muy contenta, la tía se emocionó mucho al verme, dice que me parezco mucho a mi madre, con Rosa salimos bastante a pasear, Dolores casi siempre está adentro, vamos a recorrer el mercado todos los días; descubrimos que nuestras vidas se parecen mucho más de lo que me imaginaba: dos jardines, dos jubilaciones, hijos únicos y las colecciones de lo que vos llamás "mis porquerías", toda la casa llena de adornitos, macetitas, cuadros, lámparas, canastos, cortinas, figuras talladas en madera, almohadones varios, elefantes con irreprochables músculos de cerámica, estampitas, sillas, sillitas y sillones, me siento como en mi propia casa Y vos, cómo estás? Me extrañás?, te arreglás con la casa? te mando un beso y un abrazo muy grande, besitos a nuestra hija. Tu Rosi"


En la postal podía verse un cuadriculado de imágenes y la frase "Recuerdo de Galicia" en amarillo furioso, el primer cuadradito tenía una foto del mar, al lado una fiesta popular, una plaza con su mercado y sus canastos lleno de verduras, las montañas y en el último cuadrito un lujoso complejo hotelero que arruinaba toda la cuadrícula.


Quedó divina ahí, sentenció mi madre con evidente orgullo. La plantita de kiwi ocupó un lugar privilegiado del jardín, mi padre le improvisó una especie de pérgola y de allí esperábamos esperanzados, alguna vez, comer los deliciosos frutos.



  
Autores
María Paula Cerdán, Francisco Kuba, Verónica Laurino, Marcelo Scalona, Caro Musa, Claudia Malkovic, Silvina Potenza, Marcela González García, Soledad Plasenzotti, Natalia Massei, Mónica M. González, Ariel Zappa, Cintia Sartorio, Cecilia Mohni, Silvia Estévez, Julia M. Sánchez, Matías Settimo, Marisol Baltare, Maximiliano Rendo, Matías Magliano, Andrea Parnisari, Roberto Sánchez, Alina Taborda, Nicolás Foppiani, Mayra Medina, Alfredo Cherara, María B. Irusta, Ale Rodenas, Laura Rossi, Germán Caporalini, Rosana Guardala Durán, Rosario Spina, Sergio Goldberg, Luisina Bourband, Alejandra Mazitelli, Tomás Doblas, Laura Berizzo, Florencia Manasseri, Beti Toni, Nahuel Conforti, Gabriela Ovando, Diana Sanguineti, Joaquín Yañez, Joaquín Pérez, Alvaro Botta, Verónica Huck, Florencia Portella, Valeria Gianfelici, Sofía Baravalle, Rubén Leva, Marcelo Castaños, Luis Astorga, Juan Pedro Rodenas, Esteban Landucci, Dora Suárez, Laura Cossovich, Alida Konekamp, Diego Magdalena, Franco Trivisonno, Gerardo Ortega, Roberto Elías, Facundo Martínez, Ariel Navetta, Graciela Gandini, Jimena Cardozo, Soledad Cerqueira, Juan Gentiletti, Sebastián Avaca, Emi Pérez, Adriana Bruniar, Mariano Boni, Flor Said, Elina Carnevali, Roxana Chacra, Lorena Udler, Nora Zacarías.-