"Es necesario que se pregunte para que yo siga vivo, por que yo soy tan sólo su memoria". HAROLDO CONTI. Los caminos, homenaje.




22 de Julio, 2007


Un relatito...

Publicado en General el 22 de Julio, 2007, 22:06 por Gonza!

A mediados de Agosto

 

Aquella relación duró muy poco. Basada en un entusiasmo inicial desmedido, se extinguió junto con el mes de Mayo, con las últimas monedas de mi primer sueldo. La separación tuvo más de acuerdo que de pelea y recuerdo pensar que quizás por fin estaría madurando. Esos pequeños detalles lo son todo; concisos, discretos termómetros de mi vida.

Insólito fue lo sucedido aquel martes por la mañana, demasiado tiempo después, digamos a mediados de Agosto. Julia llamó a casa muy temprano, pude oír las lágrimas deslizándose curvas por su rostro y su cuello. Sollozando preguntó la razón por la que ya no la amaba. ¿Amaba? ¿Por qué ya no la amaba? Con la guardia baja tuve que divagar, no imaginé otra opción. Utilicé palabras superfluas y alguna de esas frases producidas en serie para calmarla. Claro que no lo logré. Mostraba en su tono de voz un rencor que, por momentos, se volvía una inesperada ternura. La firma en su hablar que solía deleitarme ahora me torturaba, era difícil resistir. Luego de algunos minutos comencé a desear que cortara de una vez. Aquella situación era por completo innecesaria y saberlo me pesaba. Se lo dije, creo que hasta con ironía. Justo  antes de aquel: «Te odio», de aquella sensación de incertidumbre que se adueñó con desenfado de mi pecho. Quedé helado, confundido. Yo no la amaba, jamás la había amado, y estaba seguro que también ella lo sabía. Estuvimos juntos tan sólo unas tres semanas, y qué más decir, ni siquiera conocía su segundo nombre.

Para silenciar mi conciencia supuse que estaba loca y después de un tiempo dejé de saludarla durante la hora del almuerzo. Mas algunos planes simplemente no están hechos para funcionar y mi indiferencia no bastó para impedir que siguiera mirándome fijo en la totalidad del trayecto desde la puerta giratoria hasta mi oficina. No necesitaba siquiera voltear para confirmarlo, era como un calor que me golpeaba certero en la nuca.

El último día de la pasantía, embriagado por esa sensación de omnipotencia que inspira el final, me animé a confrontar aquella mirada. Girando en seco me zambullí decidido en ese brillante par de ojos negros. Todo fue progresivo. De a poco me sentí cada vez menos valiente, menos atrevido. Recuerdo con claridad lo terrible de la situación y aún hoy lamento haber hecho semejante sin sentido. Quizás porque me hizo dudar (hay que caer en esos ojos, lo llevan a uno a dudar) ¿Y si después de todo estaba equivocado? ¿Si lo estaba? ¿Y si la amaba?

No volví a saber de Julia desde aquella vez. En una ocasión me pareció verla de espaldas, saliendo de un local de ropa en el centro; aunque en verdad no puedo asegurar que haya sido ella. Es que de repente estaba sentado en mi auto, ignorando los semáforos. Agitado. Volviendo a casa.

Zinaida Bronstein

Publicado en La vi y me gustó el 22 de Julio, 2007, 20:51 por MScalona

ZINAIDA a los 15 años, con su padre, Leòn Trotsky

Cuando vimos la foto de Zinaida en la casa museo de Leòn Trotsky, en el barrio de Coyoacàn, en el DF, no dudamos en su parecido con Maripau Cerdàn. La foto de la que hablamos, es la de la chica con anteojos, que està en el collage inferior. Luego, al leer la historia nos pareciò tan terrible y literaria como un cuento de Tolstoi o Dostoievsky.   Zinaida es la hija mayor de Trotsky, de su primer matrimonio con Alexandra.  Trotsky, al morir Lenìn -1924- y abrirse la sucesiòn por el poder en el Comitè Central de Rusia, tras la revoluciòn de 1917, sufre la persecuciòn asesina de Stalin, que en 20 años, consiguió matar o desaparecer a todo el resto del Comité. Todo. No exagero. Màs de una docena de integarnte del Comitè. La persecución no tuvo límites ni en el tiempo, ni alrededor del planeta, ni se detuvo sino hasta nietos, primos, abuelos, sobrinos, etc... de los perseguidos.  El caso terrible de Zinaida fue que, ya exiliado su padre, Trotsky, en 1937, se hallaba en Turquía; ella pide permiso para ir a visitarlo a Estambul con su hijo varón, quedando en Moscù, su esposo con su otra hija. Perversamente, le conceden el permiso para ir a Estambul, pero una vez fuera de Rusia, inmediatamente le revocan la ciudadanía rusa y su pasaporte, con lo que jamàs podría volver a reingresar a Rusia, y por tanto, no ver nunca màs a su esposo y su otra hija. Zinaida padecìa tuberculosis y estaba en tratamiento psiquiátrico, anteriormente por la persecución, su madre encarcelada, todfa la familia sin recursos, etc etc... Al año siguiente, 1938, se suicidó en Parìs.  El hijo de su hijo, es decir, su nieto, vive actualmente en el DF (Mex) y me dijo Pablo que el año pasado vino a Rosario a dar una conferencia.-  La casa de Trotsky en Coyoacàn parece un camión blindado, toda con puertitas como las de los barcos, pequeñas y de 10 cm. de hierro de espesor, con gruesas cerraduras.  Trotsky estuvo unos 4 años en Mèxico, desde 1937 hasta 1940 en que fue asesinado en esa misma casa, por el agente stalinista español Ramón Mercader, que durante varios meses se fue granjeando la amistad de Trotsky, y de sus guardias y amigos, hasta que una tarde, estando solos, le clavò un piolet (pico de mano) en la cabeza. Dos años antes, Trotsky había sufrido otro atentado en esa casa, con una terrible balacera que todavía se conserva en las paredes, y del que sobrevivió ocultàndose en un falso rellano del piso de su dormitorio. Uno de los agentes que intentó matarlo fue el gran muralista mexicano DAVID ALFARO SIQUEIROS...  Los primeros en recibir y acoger a Leòn Trotsky en México y en su casa, fueron FRIDA KAHLO y DIEGO RIVERA. Vivió en casa de ellos casi un año.

  
Autores
María Paula Cerdán, Francisco Kuba, Verónica Laurino, Marcelo Scalona, Caro Musa, Claudia Malkovic, Silvina Potenza, Marcela González García, Soledad Plasenzotti, Natalia Massei, Mónica M. González, Ariel Zappa, Cintia Sartorio, Cecilia Mohni, Silvia Estévez, Julia M. Sánchez, Matías Settimo, Marisol Baltare, Maximiliano Rendo, Matías Magliano, Andrea Parnisari, Roberto Sánchez, Alina Taborda, Nicolás Foppiani, Mayra Medina, Alfredo Cherara, María B. Irusta, Ale Rodenas, Laura Rossi, Germán Caporalini, Rosana Guardala Durán, Rosario Spina, Sergio Goldberg, Luisina Bourband, Alejandra Mazitelli, Tomás Doblas, Laura Berizzo, Florencia Manasseri, Beti Toni, Nahuel Conforti, Gabriela Ovando, Diana Sanguineti, Joaquín Yañez, Joaquín Pérez, Alvaro Botta, Verónica Huck, Florencia Portella, Valeria Gianfelici, Sofía Baravalle, Rubén Leva, Marcelo Castaños, Luis Astorga, Juan Pedro Rodenas, Esteban Landucci, Dora Suárez, Laura Cossovich, Alida Konekamp, Diego Magdalena, Franco Trivisonno, Gerardo Ortega, Roberto Elías, Facundo Martínez, Ariel Navetta, Graciela Gandini, Jimena Cardozo, Soledad Cerqueira, Juan Gentiletti, Sebastián Avaca, Emi Pérez, Adriana Bruniar, Mariano Boni, Flor Said, Elina Carnevali, Roxana Chacra, Lorena Udler, Nora Zacarías.-