"Es necesario que se pregunte para que yo siga vivo, por que yo soy tan sólo su memoria". HAROLDO CONTI. Los caminos, homenaje.




.....libro de bitácora de RAYUELA...

Publicado en De Otros. el 28 de Mayo, 2007, 23:18 por MScalona

 

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“Sigo tan sediento de absoluto como cuando tenía veinte años –dice en Rayuela- pero la delicada crispación, la delicia ácida y mordiente del acto creador o de la simple contemplación de la belleza, no me parecen ya un premio, un acceso a una realidad absoluta y satisfactoria. Sólo hay una belleza que todavía puede darme ese acceso: aquella que es un fin y no un medio, y que lo es porque su creador ha identificado en sí mismo su sentido de la condición humana con su sentido de la condición de artista”.

 

 

“Quiero una narrativa que no sea pretexto para la transmisión de un “mensaje” (no hay mensajes, hay mensajeros, y eso es el mensaje, así como el amor es el que ama)…”

 

 

“Su libro –dice en Rayuela acerca de Morelli, el escritor que en la ficción encarna su propia estética, su propia concepción del hecho creativo- constituía ante todo una empresa literaria, precisamente porque se proponía como una destrucción de forma (de fórmulas) literarias. También era occidental, dicho sea en su alabanza, por la convicción cristiana de que no hay salvación individual posible, y que las faltas del uno manchan a todos y viceversa. Quizás por eso elegía la forma novela para sus andanzas, y además publicaba lo que iba encontrando o desencontrando”

 

 

                               “Resueltamente en contra, buscar también aquí la apertura y para eso cortar de raíz toda construcción sistemática de caracteres y situaciones… escribir una especie de novela prescindiendo de las articulaciones lógicas del discurso… escribir una narración para fines que no parecían narrativos…”

 

                      “Le da –como él mismo explica por boca de Morelli- como una fachada, con puertas y ventanas detrás de las cuales se está operando un misterio que el lector cómplice deberá buscar (de ahí la complicidad) y quizá no encontrará (de ahí el copadecimiento). Lo que el autor de esta novela haya logrado para sí mismo, se repetirá (agigantándose, quizá, y eso sería maravilloso) en el lector cómplice”.

 

                        “…parecía moverse a gusto en ese universo aparentemente demencial, y daba por supuesto que esas conductas magistrales constituían la verdadera lección, el único modo de abrir el ojos espiritual del discípulo y revelarle la verdad. Esa violenta irracionalidad le parecía natural, en el sentido de que abolía las estructuras que constituyen la especialidad del Occidente, los ojos donde pivota el entendimiento histórico del hombre y que tienen en el pensamiento discursivo (e inclusive en el sentimiento estético y hasta poético) su instrumento de elección”.

 

                       

                               “El libro debía ser como esos dibujos que proponen los psicólogos de la Gestalt, y así ciertas líneas inducirían al observador a trazar imaginativamente las que cerraran las figuras”.

 

                   “Al final había siempre un hilo tendido más allá, saliéndose del volumen, apuntando a un tal vez, a un a lo mejor, a un quién sabe, que dejaba en suspenso toda visión petrificante de la obra”.

 

 

                       Y hace suya también esas palabras tomadas de Gombrowicz, tomadas de su también caótica novela FERDYDURKE :   “….si alguien me hiciese tal objeción: que esta parcial concepción mía no es, en verdad, ninguna concepción, sino una mofa, chanza, fisga y engaño, y que yo, en vez de sujetarme a las severas reglas y canones del arte, estoy intentando burlarlas por medio de irresponsables chungas, zumbas y muecas, contestaría que sí, que es cierto, que justamente tales son mis propósitos…”

 

                                            “Se empieza a andar por la vida con el paso pachorriento de filósofo y de clochard, reduciendo cada vez más los gestos vitales al mero instinto de conservación, al ejercicio de una conciencia más atenta a no dejarse engañar que a aprehender la verdad. Quietismo laico, ataraxia moderada, atenta desatención…”

             “Todo ese abecé de mi vida era una penosa estupidez porque se quedaba en mero movimiento dialéctico, en la elección de una inconducta en vez de una conducta, de una módica indecencia en vez de una decencia gregaria…”

 

                                                       “…te quiero porque no sos mía, porque estás del otro lado, ahí donde me invitás a saltar y no puedo dar el salto, porque en lo más profundo de la posesión no estás en mí, no te alcanzo, no paso de tu cuerpo, de tu risa, hay horas en que me atormenta que me ames… me atormenta tu amor que no me sirve de puente, porque un puente no se sostiene de un solo lado…”

 

                                                                                                                                

salvo  el párrafo de Witold Gombrowicz, sobre FERDYDURKE, el resto son fragmentos de Rayuela, o del propio Cortázar explicando con sus textos, el propósito semántico de la novela.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  
Autores
María Paula Cerdán, Francisco Kuba, Verónica Laurino, Marcelo Scalona, Caro Musa, Claudia Malkovic, Silvina Potenza, Marcela González García, Soledad Plasenzotti, Natalia Massei, Mónica M. González, Ariel Zappa, Cintia Sartorio, Cecilia Mohni, Silvia Estévez, Julia M. Sánchez, Matías Settimo, Marisol Baltare, Maximiliano Rendo, Matías Magliano, Andrea Parnisari, Roberto Sánchez, Alina Taborda, Nicolás Foppiani, Mayra Medina, Alfredo Cherara, María B. Irusta, Ale Rodenas, Laura Rossi, Germán Caporalini, Rosana Guardala Durán, Rosario Spina, Sergio Goldberg, Luisina Bourband, Alejandra Mazitelli, Tomás Doblas, Laura Berizzo, Florencia Manasseri, Beti Toni, Nahuel Conforti, Gabriela Ovando, Diana Sanguineti, Joaquín Yañez, Joaquín Pérez, Alvaro Botta, Verónica Huck, Florencia Portella, Valeria Gianfelici, Sofía Baravalle, Rubén Leva, Marcelo Castaños, Luis Astorga, Juan Pedro Rodenas, Esteban Landucci, Dora Suárez, Laura Cossovich, Alida Konekamp, Diego Magdalena, Franco Trivisonno, Gerardo Ortega, Roberto Elías, Facundo Martínez, Ariel Navetta, Graciela Gandini, Jimena Cardozo, Soledad Cerqueira, Juan Gentiletti, Sebastián Avaca, Emi Pérez, Adriana Bruniar, Mariano Boni, Flor Said, Elina Carnevali, Roxana Chacra, Lorena Udler, Nora Zacarías.-