"Es necesario que se pregunte para que yo siga vivo, por que yo soy tan sólo su memoria". HAROLDO CONTI. Los caminos, homenaje.




16 de Mayo, 2007


algunas son calendario Pirelli, otras mejores...

Publicado en Fotitos. el 16 de Mayo, 2007, 21:31 por MScalona



Мастер обнаженки Waclaw Wantuch

http://thefoto.ru/2006/07/25/master_obnazhenki_waclaw_wantuch.html

recomendado por   PILAR ALMAGRO PAZ,   nuestra fotógrafa de cabecera...

RICHARD FORD - Novios- 1º p.

Publicado en De Otros. el 16 de Mayo, 2007, 19:02 por MScalona

  Ford nació en 1945 en Tennesee, USA


NOVIOS

         Yo estaba de pie en la cocina mientras Arlene estaba en la sala despidiéndose se Bobby, su ex marido. Antes había salido a comprar algo de comer y había vuelto y hecho café, y me lo estaba tomando mientras miraba por la ventana y ellos se decían lo que tuvieran que decirse. Eran las seis menos cuarto de la mañana.

            Aquél no iba a ser un buen día en la vida de Bobby, no había la menor duda, porque era el día en que ingresaba en la cárcel. Había endosado varios cheques sin fondos, y aún a la espera de que lo juzgaran y condenaran por ello había robado a mano armada una tienda de tabacos y bebidas. Había perdido la cabeza y –como no es difícil adivinar- todo se había ido al diablo. Arlene había pagado la fianza, y hablaba incluso de una apelación que costaría mucho dinero. Y que de poco serviría. Bobby era culpable. Por mucho que gastaran en su caso, acabaría dando con sus huesos en la cárcel.

            Arlene había prometido llevarle aquella mañana hasta la oficina del sheriff; yo le prepararía el desayuno, y así Bobby se entregaría al menos con el estómago lleno. Había llegado muy temprano al patio trasero en su motocicleta, y había atado el perro al manillar. Yo le había estado mirando desde la ventana de la cocina. Después de abrazar al animal, de besarlo en la cabeza y de susurrarle algo a la oreja, había entrado en la casa. El perro, un labrador negro, estaba ahora sentado junto a la motocicleta, y miraba con fijeza ausente hacia los edificios del otro lado del río, donde el cielo empezaba  a adquirir una tonalidad  rosada con el despuntar del día. Iba a ser nuestro perro –adivinaba- durante una buena temporada.

            Arlene y yo llevábamos juntos casi un año. Arlene se había divorciado de Bobby años atrás, y había vuelto a los estudios y obtenido un diploma de agente inmobiliario. Después de comprar la casa en la que vivíamos ahora, había dejado el negocio inmobiliario y se había dedicado durante un año a la enseñanza secundaria, pero al final lo había dejado también para ponerse a trabajar en un bar de la ciudad, donde por azar la conocí un día. Ella y Bobby habían sido <<novios>> prácticamente desde la infancia, y vivido un amor apasionado y tempestuoso por espacio de quince años. Para cuando yo entré en escena las cosas entre ellos estaban más o menos claras. Ninguno albergaba viejos rencores contra el otro, y cuando Bobby venía a verla yo no tenía con él problema alguno. Hablábamos de las cosas que nos interesaban: nuestra vida, los problemas del pasado. No era, pues, la peor de las relaciones que uno podía esperarse.

            Oí que Bobby decía en la sala:

            -¿Así que cómo voy a conservar la propia dignidad? Respóndeme a eso. Ahí está mi gran problema.

            -Tienes que centrarte –decía Arlene en tono optimista-. Meterte en ti mismo, si es que puedes.

            -Creo que estoy a punto de coger un resfriado –decía Bobby-. El día en que me enchironan precisamente.

            -Toma Contac –dijo Arlene-. Tengo algunos por ahí-

            Oí cómo arrastraban una silla. Arlene buscaba el Contac.

            -Ya he tomado un par de cápsulas –dijo Bobby-. Me quedaban unas cuantas en casa.

            -Entonces pronto te sentirás mejor –dijo Arlene-. No olvides seguir tomándolo en la cárcel.

            -Toda mi fe la puse en las mujeres –dijo Bobby con voz suave-. Ahora veo que estaba equivocado.

            -No sé qué decirte –replicó Arlene. Y ambos callaron.

            Yo miraba por la ventana al perro de Bobby. Seguía con la mirada fija en dirección a la ciudad, al otro lado del río, como si rumiara algo en relación con ella.

            Se abrió la puerta del cuarto del fondo y apareció mi hija Cherry con su pequeño camisón blanco, estampados con corazones rojos en los que ponía: SÈ MÌO. Se había levantado, pero seguía dormida. La voz de Bobby le había hecho dejar la cama medio sonámbula.

            -¿Les diste de comer a mis peces? –dijo, y se quedó mirándome. Estaba descalza, con una muñeca entre los brazos. Parecía ella misma una preciosa muñeca.

            -Te habías dormido ya –dije.

            Sacudió la cabeza y miró hacia la puerta abierta de la sala.

            -¿Quién está ahí? –dijo.

            -Bobby –dije-. Está hablando con Arlene.

            Cherry se acercó a la ventana donde yo estaba y se puso a mirar al perro de Bobby. A Cherry le gustaba Bobby, pero le gustaba más su perro.

            -Mira, es Buck –dijo.

            El perro de Bobby se llamaba Buck. Vi la salchicha junto a la pila; quería prepararla para que Bobby comiera y pudiera irse. Quería que Cherry se fuera al colegio, y que el día se hiciera anodino y plano, sin demasiadas personas. Arlene y yo bastábamos.

            -¿Sabes, Bobby, cariño? –decía Arlene en la sala-. A lo largo de nuestra vida iremos viendo a los últimos supervivientes del siglo diecinueve. Pronto habrán muerto todos. No quedará ni uno solo en este mundo.

            -Tendríamos que haber seguido juntos –susurró Bobby. Se suponía que yo no debía haberlos oído-. Hoy no tendría que ir a la cárcel si nos hubiéramos amado.

            -Pero yo quería el divorcio –dijo Arlene.

            -Una idea estúpida –dijo Bobby.

            -No, para mí no –dijo Arlene. Oí cómo se levantaba.

            -Ahora, todo es agua pasada, ¿no es eso? –Oí cómo Bobby se golpeaba tres veces seguidas las rodillas con las palmas.

            -Vamos a ver la tele –me dijo Cherry. Fue hasta la mesa de la cocina y encendió el pequeño televisor que había sobre ella. Un locutor informaba de las noticias.

            -No muy fuerte –dije-. Ponlo bajo.

            -Vamos a dejar entrar a Buck –dijo Cherry-. Está muy solo.

            -Deja a Buck donde está.

            Cherry me miró con absoluta indiferencia. Dejó la muñeca encima del televisor.

            -Pobre Buck –dijo-. Está llorando. ¿No lo oyes?

            -No –dije-. No lo oigo.

                                                                                

el cuento está en el libro ROCK  SPRINGS.  Compactos Anagrama... $ 22.- Por este libro se consagró FORD en USA hace 20 años, y Carver dijo entonces, que Ford era el mejor escritor vivo de su país.

en mi barrio le decían -CAGAZO-

Publicado en Aguafuerte el 16 de Mayo, 2007, 16:22 por MScalona


 Londres da marcha atrás

 y no enviará al príncipe Harry

para combatir en Irak

http://www.clarin.com/diario/2007/05/16/um/m-01419826.htm

... SON PIRATAS, PERO NO BOLUDOS... 

IRAK  no son las Georgias defendidas por el "temible" ASTIZ

y sus lagartos inflables secuestradores de monjas...

--Que no vaya el Principito... dijo Bush Jr., salvado del servicio militar

en la época de Vietnam.-

--Que venga el Principito ... decía el Gral. Menéndez, que aún tiene colgado en su pieza

un póster de Costa Méndez (pensando que era Churchill, obvio...)

Liniers... el virrey...

Publicado en Humor el 16 de Mayo, 2007, 9:05 por MScalona


 

www.lanacion.com

  
Autores
María Paula Cerdán, Francisco Kuba, Verónica Laurino, Marcelo Scalona, Caro Musa, Claudia Malkovic, Silvina Potenza, Marcela González García, Soledad Plasenzotti, Natalia Massei, Mónica M. González, Ariel Zappa, Cintia Sartorio, Cecilia Mohni, Silvia Estévez, Julia M. Sánchez, Matías Settimo, Marisol Baltare, Maximiliano Rendo, Matías Magliano, Andrea Parnisari, Roberto Sánchez, Alina Taborda, Nicolás Foppiani, Mayra Medina, Alfredo Cherara, María B. Irusta, Ale Rodenas, Laura Rossi, Germán Caporalini, Rosana Guardala Durán, Rosario Spina, Sergio Goldberg, Luisina Bourband, Alejandra Mazitelli, Tomás Doblas, Laura Berizzo, Florencia Manasseri, Beti Toni, Nahuel Conforti, Gabriela Ovando, Diana Sanguineti, Joaquín Yañez, Joaquín Pérez, Alvaro Botta, Verónica Huck, Florencia Portella, Valeria Gianfelici, Sofía Baravalle, Rubén Leva, Marcelo Castaños, Luis Astorga, Juan Pedro Rodenas, Esteban Landucci, Dora Suárez, Laura Cossovich, Alida Konekamp, Diego Magdalena, Franco Trivisonno, Gerardo Ortega, Roberto Elías, Facundo Martínez, Ariel Navetta, Graciela Gandini, Jimena Cardozo, Soledad Cerqueira, Juan Gentiletti, Sebastián Avaca, Emi Pérez, Adriana Bruniar, Mariano Boni, Flor Said, Elina Carnevali, Roxana Chacra, Lorena Udler, Nora Zacarías.-