"Es necesario que se pregunte para que yo siga vivo, por que yo soy tan sólo su memoria". HAROLDO CONTI. Los caminos, homenaje.




22 de Abril, 2007


biblioteca argentina

Publicado en General el 22 de Abril, 2007, 18:41 por negrointenso

Aquí, en esta dirección está el catálogo on line de la biblioteca argentina y los invito a que se hagan socios, saludos, verónica.

http://www.rosario.gov.ar/isis/total/form.htm

pequeñas delicias de LINIERS...

Publicado en Humor el 22 de Abril, 2007, 10:56 por MScalona

 

JAIME BAYLI

Publicado en De Otros. el 22 de Abril, 2007, 10:53 por MScalona

 

 

Sospecho que soy un idiota

 

 

1.       Estoy en el aeropuerto de Miami. Una vez más, estoy en el aeropuerto de Miami, que es uno de los lugares que más odio en el mundo. Odio todos los aeropuertos, y odio a toda la gente que viaja conmigo en los aviones y que se tira pedos a mi lado en los aviones y que hace colas delante de mí en los aeropuertos, pero al aeropuerto de Miami lo odio con una saña particular, que no sabría explicar, pero que tal vez tiene que ver con el culo gigante, abusivo, uniformado de azul, de los detestables hombres y mujeres que ejercen allí su autoridad sobre nosotros, los pasajeros. He venido al aeropuerto de Miami porque tengo que mandarle un reglo a mi hija Lola. Me ha pedido un lipstick de chocolate de la tienda Luz. Por suerte lo he encontrado sin mucha dificultad. Es pequeñito y no me costó mucho dinero. Tiene que llegar esta misma noche a Lima porque mañana temprano Lola se va de campamento con sus amigas del colegio y me ha pedido que le mande  este regalo para llevarlo al campamento. Tengo que encontrar a alguien que me lleve el lipstick de chocolate a Lima a cambio de un par de billetes. No es fácil. La gente desconfía, cree que uno quiere mandar drogas o algo ilegal. Además no tengo buena reputación, eso no ayuda, ya estoy acostumbrado a que rechacen mis pedidos de llevar cosas para mis hijas. Lo bueno es que ya he aprendido a reconocer a la gente que me diría que no, así que ni me cerco a esas personas, no pierdo mi tiempo, las desprecio en silencio y les deseo toda clase de sufrimientos. Por fin encuentro al candidato ideal. Es joven, alto, flaco, guapo y tiene una mirada distraída. Me siento a su lado, le hablo con cariño, le propongo el negocio, le enseño la cremita de chocolate para los labios, le pido que se la unte en sus labios, que son voluptuosos, inquietantes, tentadores, y logro convencerlo de que me haga el favor y se gane de paso un par de billetes de veinte dólares, que él acepta con cierta timidez pero ante mi insistencia acepta al fin. Se llama Joaquín y tiene un apellido italiano. Es lindo. No me voy a ir sin pedirle su e-mail. Le doy el mío y le digo que me encantaría volver a verlo y consigo que me dé el suyo con cierta timidez. Me cuenta que vive en Madrid y que estudia ciencias políticas. No sabía que eras tan autodestructivo, le digo. Es sólo una broma tonta, pero la política es siempre un cañazo y desconfío de la gente que la estudia, que la enseña o que la ejerce. De Joaquín no desconfío, no podría desconfiar. Me parece un chico suave y delicioso. Me encantó que se pusiera el chocolatito en los labios. Nos damos la mano y me voy caminando despacio. Espero que me esté mirando el culo. No soy un buen escritor, pero creo que tengo un buen culo, y eso me basta para ser feliz.

 

2.       Cuando estoy saliendo del aeropuerto, rumbo al estacionamiento, un tipo me llama y me pide una foto. Le entrega la cámara a su amigo y me abraza y sonreímos como dos idiotas y nos toman la foto. Luego el tipo me dice que va a pegar la foto en la tapa de La fiesta del chivo. Me quedo sorprendido y le pregunto por qué va a pegar mi foto en esa novela. Me responde: Porque es tu mejor novela. Sonrío, pensando que me está tomando el pelo, y le digo que yo no escribí esa novela, pero él me palmotea la espalda, con aire condescendiente, y me dice: No seas modesto, claro que la escribiste tú. He aprendido a no discutir con idiotas. Bueno, sí, quizá la escribí yo y no me acuerdo, le digo, y él se ríe y yo me voy caminando despacio, pensando que es muy grave que la gente que más me quiere sea tan idiota. Lo que, por otro lado, tampoco es tan grave, porque prefiero ser un idiota feliz a un intelectual presumido, casposo y estreñido.

 

3.       En casa me espera Luís. Vive conmigo hace dos años o poco más. Lo conocí en Buenos Aires. Es tan alto como Joaquín y más lindo que Joaquín y por suerte no estudia ciencias políticas y vomitaría si las estudiase porque desprecia el mundo de la política. Amo a Luís. Nunca amé a ninguna mujer como amo a Luís. Traté de amar a una mujer, traté desesperadamente de amar a una mujer, y quizá me enamoré de una o dos o tres, pero siempre terminaba llorando, siempre lloraba después de hacer el amor con una mujer, siempre deseaba estar con un hombre. No fue fácil encontrar a Luís, pero cuando lo encontré, dejé de acostarme con mujeres. Luís es exquisito en la cama. Es el mejor amante que he tenido. No he tenido muchos amantes hombres, habrán sido cinco o seis, no más, pero Luís es con seguridad el mejor, el más tierno, el más dedicado, el más fogoso y el mejor dotado de todos los amantes que he tenido, y por eso lo amo como nunca amé a ninguno de mis amantes. Luís tiene un cuerpo espléndido porque va al gimnasio todos los días. No es demasiado musculoso, es flaco,  pero le gusta que se le marquen los músculos en los brazos y el pecho, y a mí me encanta toárselos, lamérselos, decirle lo durito que se ha puesto desde que va al gimnasio todos los días. Luís es diez años menor que yo y tiene un cuerpo muchísimo mejor que el mío y la tiene más grande que yo. Cómo podría no amarlo. Además, tiene un gran corazón, es un chico bueno, tierno, divertido, adorable. Luís ama a Gwen Stefani. Es su diosa particular. También ama a Madonna, pero más a Gwen, a Pink y a Cristina. Luís ama a las divas pop y él es en cierto modo una diva pop y por eso no se pierde un capítulo  de American Idol. A Luís le encanta la música, sobre todo si quien la canta es una mujer bella, rica y glamorosa. También le fascinan la ropa y los perfumes. El otro día me enseñó una revista en la que salía un tipo posando en su baño con muchos perfumes, muchísimos, quizá doscientos o trescientos, y el tipo decía con orgullo que el gran sueño de su vida había sido invertir sus ahorros en esa cantidad increíble de perfumes, en tener en su baño todos los perfumes que le diera la gana, y por eso ahora era tan feliz, y salía sonriendo entre centenares de perfumes y parecía indudablemente feliz. Seguro que ese tipo me admira y ha leído todo mis libros y cree que yo he escrito La fiesta del chivo. Estoy jodiendo. Tengo que comprarme un montón de perfumes y hacerme una foto con ellos y aceptarme como un idiota. En mi próximo libro estaría bueno publicar esa foto con todos mis perfumes en la solapa biográfica del autor. Sólo diré esto: “Tengo quinientos perfumes y por eso soy feliz”

 

4.       Es una suerte que a Luís le guste Miami. Hay mucha gente que desprecia Miami. Suele ser gente que se considera refinada o cosmopolita o culta. Les parece que Miami es una ciudad para idiotas, para frívolos, para adictos a las compras y la playa. Les parece una ciudad ordinaria, sin cultura, de gente chata y vulgar. Debe ser otra            prueba de que soy un idiota, pero a mí me encanta Miami. Me gusta que no haga frío, que haya gente de todos lados,        que no se fume en los restaurantes, que tengas el mar por todos lados, que sea tan común hablar español. Me gustan los paisajes de la ciudad, el sol esplendoroso, los matices del mar, la sombra de las palmeras. Miami me gusta mucho más que París y los franceses de Miami son mucho más simpáticos  que los de París. Por suerte a Luís también le            gusta Miami. El problema es que no le gusta Key Biscayne, donde yo he vivido siempre en Miami. Le parece una isla demasiado aburrida, católica y heterosexual. Quiere que nos vayamos a vivir a South Beach, que es donde están todos los chicos confundidos como nosotros. Tal vez nos mudemos pronto. Haría cualquier cosa por complacer a Luís y verlo contento. Cualquier cosa, menos enfriar aún más el aire acondicionado. Odio el aire acondicionado, me enferma, me pone mal, me deja tosiendo, resfriado, jodido. El aire acondicionado me está matando. Por eso lo apago siempre pero Luís despierta luego acalorado, sudando, y yo finjo que estoy dormido y lo veo parase, caminar, subir el      aire, ponerlo más frío, bien frío, en sesenta grados, y volver a la cama. Entonces tengo que elegir entre hacer feliz a Luís o resfriarme. A veces elijo resfriarme. Esto es lo único que nos hace pelear: que Luís se aburre en esta isla y no soporta el calor y yo amo esta isla y no soporto el aire acondicionado. Fuera de eso, nos llevamos bastante bien.

 

5.       El otro día me invitaron a un programa de televisión y el animador quiso dárselas de osado, quiso ponerme en aprieto, y me preguntó si Luís y yo nos acostábamos. Le respondí: No, nunca nos hemos acostado, porque preferimos tener sexo de pie. El tipo se rió como una hiena gorda y las gordas que estaban en el público del plató no se rieron gran cosa. Después me preguntó si estaba enamorado de Luís. Le dije que no estoy enamorado de él, pero sí de su sexo.Esta vez no se rió siquiera el animador mofletudo y menos las gordas del plató. Al día siguiente salió en los diarios que yo no amaba a mi novio argentino pero que sí amaba su poronga y que sólo nos gustaba coger pardos. La noticia de reprodujo con grandes titulares en el país donde nací. Un diario tituló: ¡Bayly locaza! No es cierto que sea una loca. Soy muy tonto, eso sí, pero no creo que sea una loca. Me encantaría serlo, pero sin dudas me falta talento para ser una loca. Me encantaría serlo, pero sin duda me falta talento para ser una loca.

 

6.       Hablé con Lola esta mañana, muy temprano, antes de que se fuera al campamento. Estaba feliz con su crema de chocolate par los labios. Amo a mis hijas. Haría cualquier cosa por ellas. Daría la vida por ellas. Si me piden algo, por extravagante o caprichoso que sea, hago todo lo posible por complacerlas. Lo único que verdaderamente me importa  es que mi dos hijas y su madre y Luís estén bien. Ellas tres y luís son mi familia y el resto, como dicen los argentinos, me chupa un huevo, con perdón. Por suerte mis hijas adoran a Luís. Mucha gente me pregunta si ellas sufren porque soy bisexual y no lo oculto, pero nunca me ha parecido que mis hijas sufran por eso, sólo sufren cuando no las llevo a Miami o no les compro lo que quieren o no les dejo hacer lo que les provoca. El día que les dije a Camila y a Lola que me gustan los hombres y que en realidad ya me gustaban antes de que me enamorase de su madre y ellas nacieran, las dos se rieron mucho, lo tomaron como algo gracioso, divertido, y me hicieron preguntas con gran naturalidad. Estoy orgulloso de ellas. Saben que soy un vago, un payaso, un bueno para nada, que estoy enamorado de un hombre, que sólo quiero dormir hasta después del mediodía, que necesito desesperadamente escribir ciertas historias que después casi nadie va a leer, y a pesar de todo eso me quieren, creo que me quieren, estoy seguro de que me quieren. Y además quieren a Luís. Porque Lola me ha dicho que le ha gustado mucho su lipstick de chocolate y ha añadido con voz dulce: No te olvides de comprarle uno a Luís.

Jaime Bayli es escritor y periodista peruano (1963), vive en Miami.

Néstor S., suicidado por la sociedad

Publicado en Aguafuerte el 22 de Abril, 2007, 10:30 por Mirta Guelman

La muerte de Nestor S.        (*)

Cuando el ser humano huye o lo expulsan de su primer paraíso "fetal-uterino", necesita ser adoptado para ser adaptado y desarrollado como ser humano. En la etapa adolescente, se requiere el mismo rescate adoptivo. El partero social, lo entrega a una sociedad, donde alguien, debe ser capaz de hacerlo "alguien". Sea quien sea, de la forma que se pueda, bajo la cultura del amor: biológico o adquirido y las leyes del no dolor… Por eso la muerte de  Nestor S, (alias "Chinchín"), a todos nos pertenece.

En la crónica refieren que el Juez intentó evitar la internación, en lo que irónicamente la sociedad denomina: "Instituto de recuperación del Adolescente". Mi memoria retrógrada se traslada al día en que con el Dr. Artigas, impotentes y cansados, de no encontrar lugares, para ubicar (criar) niños necesitados de "padres-faros", compramos un billete de lotería. Durante unos pocos días, soñamos con un espacio para nutrirlos y alfabetizarlos. Imaginamos hasta la bibliografía, que los auxiliaría para andar por la vida. Todavía existen, los negocios y ganancias, de los que comercian con la miseria y la violencia, o mejor dicho con la postmiseria, esa que refiere  Williams Herbas Camacho: "Hay una tercer cosa creciendo allí afuera, cultivada en el barro, educándose en el más absoluto analfabetismo, diplomándose en las cárceles, como un monstruo Alien escondido en los rincones de la ciudad. Ya surgió un nuevo lenguaje... Es otra lengua. Está delante de una especie de post miseria. Eso. La post miseria genera una nueva cultura asesina, ayudada por la tecnología, satélites, celulares, Internet, armas modernas. Es la mierda con chips, con megabytes. Mis comandados son una mutación de la especie social. Son hongos de un gran error sucio."

Quisiera encontrar las palabras, para descargar mi pena y mi rabia, ahora que estoy frustrada y cansada de repetir leyes, que nada pueden. Quizás alguien entienda, que estos niños y adolescentes delincuentes, son "presos políticos", aunque no los maten ni encierren…

                                                                                                               

Mirta Guelman de Javkin

el título de la nota, es una analogía del de Antonín Artaud, "VAN GOGH, suicidado por la sociedad".


Néstor S. acaba de morir hace 48 hs., después de prenderse fuego a lo bonzo en el IRAR (Inst Rehabilit. Adolescentes de Rosario).-

  
Autores
María Paula Cerdán, Francisco Kuba, Verónica Laurino, Marcelo Scalona, Caro Musa, Claudia Malkovic, Silvina Potenza, Marcela González García, Soledad Plasenzotti, Natalia Massei, Mónica M. González, Ariel Zappa, Cintia Sartorio, Cecilia Mohni, Silvia Estévez, Julia M. Sánchez, Matías Settimo, Marisol Baltare, Maximiliano Rendo, Matías Magliano, Andrea Parnisari, Roberto Sánchez, Alina Taborda, Nicolás Foppiani, Mayra Medina, Alfredo Cherara, María B. Irusta, Ale Rodenas, Laura Rossi, Germán Caporalini, Rosana Guardala Durán, Rosario Spina, Sergio Goldberg, Luisina Bourband, Alejandra Mazitelli, Tomás Doblas, Laura Berizzo, Florencia Manasseri, Beti Toni, Nahuel Conforti, Gabriela Ovando, Diana Sanguineti, Joaquín Yañez, Joaquín Pérez, Alvaro Botta, Verónica Huck, Florencia Portella, Valeria Gianfelici, Sofía Baravalle, Rubén Leva, Marcelo Castaños, Luis Astorga, Juan Pedro Rodenas, Esteban Landucci, Dora Suárez, Laura Cossovich, Alida Konekamp, Diego Magdalena, Franco Trivisonno, Gerardo Ortega, Roberto Elías, Facundo Martínez, Ariel Navetta, Graciela Gandini, Jimena Cardozo, Soledad Cerqueira, Juan Gentiletti, Sebastián Avaca, Emi Pérez, Adriana Bruniar, Mariano Boni, Flor Said, Elina Carnevali, Roxana Chacra, Lorena Udler, Nora Zacarías.-