"Es necesario que se pregunte para que yo siga vivo, por que yo soy tan sólo su memoria". HAROLDO CONTI. Los caminos, homenaje.




Llueve (y estoy aburrido)

Publicado en General el 27 de Marzo, 2007, 15:18 por Germán Minguei

Llueve.

No pasa otra cosa que llover.

Ya perdí la cuenta de los días.

Llueve.

Nada más que eso.

Hace rato que el agua tapó los barrios bajos, especialmente al noroeste, con el desborde del Ludueña, el canal Ibarlucea, más tarde el Saladillo al sur.

Recuerdo las hileras de gente entrando en escuelas, hospitales, lo que quedaba del batallón 121, las canchas de Central y Newel´s. Todavía había televisión. Canal 5. Canal 3 había dejado de transmitir cuando tuvo un metro de agua en su planta transmisora.

Siguió la lluvia y siguió subiendo el agua.

Para cuando el agua llegó a tapar los edificios altos de barrio Echesortu, hacía rato que el Paraná había desbordado y los más inteligentes había huído hacia la cordillera. Los más pudientes, a islas tropicales en sus yates.

Más o menos en esos días ocurrió que cedieron las defensas del Gigante de Arroyito y se ahogaron casi todos los que estaban ahí, y antes o después de eso fue el naufragio masivo de las pequeñas embarcaciones que intentaron la travesía hacia Brasil.

A esta altura estaba claro que la catástrofe era dimensionalmente vasta.

El Estado Municipal colapsó al séptimo día de inundaciones. El gobernador, entonces asumió la intervención. De esa época es el Comité de Emergencia.

La diferencia de políticas entre la provincia y la nación derivó en la exclusión de los Territorios Anegados (ya se escribía con mayúscula) de los territorios nacionales.

Se sumaron los conflictos.

La distribución de alimentos fracasó, como siempre fracasó una diagramación funcional del transporte público en Rosario, la podredumbre de las cosas sumergidas, más la gran concentración de materias fecales tornó mortal el contacto con el agua. En ese momento, los pocos que aún quedábamos vivíamos en los edificios más altos del antiguo casco céntrico, y habíamos construido una serie de puentes para comunicarnos. En algún momento el hedor del agua podrida hizo imposible transitar al aire libre.

Quedamos aislados.

Llueve. Solamente llueve.

Desde ese día en que decidí no salir. No soportaba las náuseas, era incapaz de dar más de tres pasos sin vomitar y además el aira estaba tan envenenado que, si hubiera podido suportar las náuseas, hubiera muerto de alguna enfermedad.

Muchos murieron de abandono, escorbuto, sed, hambre, tuberculosis, hepatitis y otras enfermedades desconocidas.

Paradójicamente, no había casi suicidios.

Quedamos pocos. Ya no hay mensajes de luces.

Llueve.

Alcanzo a ver, desde mi ventana, cómo la corriente desploma y se lleva el edificio de Costa Norte..

Llueve. Nada más que eso.

  
Autores
María Paula Cerdán, Francisco Kuba, Verónica Laurino, Marcelo Scalona, Caro Musa, Claudia Malkovic, Silvina Potenza, Marcela González García, Soledad Plasenzotti, Natalia Massei, Mónica M. González, Ariel Zappa, Cintia Sartorio, Cecilia Mohni, Silvia Estévez, Julia M. Sánchez, Matías Settimo, Marisol Baltare, Maximiliano Rendo, Matías Magliano, Andrea Parnisari, Roberto Sánchez, Alina Taborda, Nicolás Foppiani, Mayra Medina, Alfredo Cherara, María B. Irusta, Ale Rodenas, Laura Rossi, Germán Caporalini, Rosana Guardala Durán, Rosario Spina, Sergio Goldberg, Luisina Bourband, Alejandra Mazitelli, Tomás Doblas, Laura Berizzo, Florencia Manasseri, Beti Toni, Nahuel Conforti, Gabriela Ovando, Diana Sanguineti, Joaquín Yañez, Joaquín Pérez, Alvaro Botta, Verónica Huck, Florencia Portella, Valeria Gianfelici, Sofía Baravalle, Rubén Leva, Marcelo Castaños, Luis Astorga, Juan Pedro Rodenas, Esteban Landucci, Dora Suárez, Laura Cossovich, Alida Konekamp, Diego Magdalena, Franco Trivisonno, Gerardo Ortega, Roberto Elías, Facundo Martínez, Ariel Navetta, Graciela Gandini, Jimena Cardozo, Soledad Cerqueira, Juan Gentiletti, Sebastián Avaca, Emi Pérez, Adriana Bruniar, Mariano Boni, Flor Said, Elina Carnevali, Roxana Chacra, Lorena Udler, Nora Zacarías.-