"Es necesario que se pregunte para que yo siga vivo, por que yo soy tan sólo su memoria". HAROLDO CONTI. Los caminos, homenaje.




8 de Enero, 2007


E s c r i b i r...............Marguerite Duras

Publicado en De Otros. el 8 de Enero, 2007, 19:54 por MScalona

 ESCRIBIR.  Ed Tusquets. p. 25-26-27

                                                                                                                                            

"En la vida llega un momento, y creo que es fatal, al que no se puede escapar, en que todo se pone en duda: el matrimonio, los amigos, sobre todo, los amigos de la pareja. El hijo, no. El hijo nunca se pone en duda. Y esa duda crece alrededor de uno. Esa duda está sola, es la de la soledad. Ha nacido de ella, de la soledad. Ya podemos nombrar la palabra. Creo que mucha gente no podría soportar lo que digo, huirían. De ahí quizá que no todo hombre sea un escritor. Sí. Eso es, ésa es la diferencia. Esa es la verdad. No hay otra. La duda. La duda es escribir. Por tanto, es el escritor, también. Después sí... claro, con el escritor todo el mundo escribe. Siempre se ha sabido. Pero el verdadero escritor va muy lejos... a veces es imposible, a veces es como un remate y todo cobra sentido si está relacionado con la escritura: es para enloquecer; dejamos de conocer a la gente que conocemos y creemos haber esperado a quienes no conocemos. A veces, simplemente, todo remite a la soledad inicial del autor."

                                                                                                                 

N E R U D A

Publicado en De Otros. el 8 de Enero, 2007, 19:47 por MScalona

Autoretrato

                                     

 

Por mi parte, soy o creo ser duro de nariz,
mínimo de ojos, escaso de pelos en la cabeza
creciente de abdomen, largo de piernas,
ancho de suelas, amarillo de tez, generoso
de amores, imposible de cálculos, confuso
de palabras, tierno de manos, lento de andar,
inoxidable de corazón, aficionado a las
estrellas, mareas, maremotos, administrador de
escarabajos, caminante de arenas, torpe de
instituciones, chileno a perpetuidad, amigo
de mis amigos, mudo de enemigos,
entrometido entre pájaros, mal educado en
casa, tímido en los salones, arrepentido sin
objeto, horrendo administrador, navegante
de boca, y yerbatero de la tinta, discreto entre
los animales, afortunado de nubarrones,
investigador en mercados, oscuro en las
bibliotecas, melancólico en las cordilleras,
incansable en los bosques, lentísimo de
conversaciones, ocurrente años después,
vulgar todo el año, resplandeciente
con mi cuaderno, monumental de apetito,
tigre para dormir, sosegado en la alegría,
inspector del cielo nocturno, trabajador
invisible y desordenado, persistente, valiente
por necesidad, cobarde sin pecado,
soñoliento de vocación, amable de mujeres,
activo por padecimiento, poeta por maldición
y tonto de capirote.

 

                                                      

pAblo nErUdA               

Onán, el de La Manuela

Publicado en General el 8 de Enero, 2007, 11:40 por Ramiro

El hijo de la vaca Cava y el toro Roto, nos cuenta lo dura que es la vida del campo. ¡Amalaya suerte perra la que le tocau al pobre Onán!

Onán, el de La Manuela 

Toda mi vida transcurrió en la monotonía de estos potreros de pasto seco, en estas soledades infinitas, de sol a sol, de alambrau a alambrau. Sé por lo que menta la pionada, que existen otras cosas en el mundo además de La Manuela, pero nunca las vi, quizás cuando sea viejo me lleven al pueblo o a Buenos Aires a morir; a veces, cuándo la tristeza me pesa demasiau, les juro que lo deseo. Nunca tuve una familia, a mamá la conocí es cierto, jamás podré olvidar sus ojos de virgen santa, grandes y negros que miraban y lo sabían todo. Mis ricuerdos más felices, los de mi niñez, los tengo con ella. Yo no era quién soy ahora, era un montoncito de carne debilucha y chambona, con unas patitas flacas que apenas caminaban por el monte. No sé quién fue mi padre, dicen que fue un veterinario de Espíritu Santo que vino a la estancia contratau por el patrón y preñó a unas cuantas, pero yo no les creo. Mi mamá era virgencita, como la María esa de las iglesias del pueblo, se los juro, ella me lo dijo cuándo me explicó las cosas de la vida. Un día se la llevaron a trabajar al tambo y no la vi nunca más. Yo crecí con los otros, encerrau en la guachera, llorando de soledad y de miedo sin que nadie me consolara; una criaturita de Dios sola en este mundo.

Mi destino cambió una tarde en que vino el patrón con unos piones de ajuera. y nos quiso arriar a todos los guachos por el pasillo de madera. Mi mamá ya me había explicau las cosas que pasaban en ese pasillo, me había dicho del dolor que ella había sentido. Yo seré todo lo fiero y chúcaro que dice la pionada que soy, pero soy muy memorioso. Me separé un poco del resto y cuando me quisieron arriar me armé de valor y corrí con todas mi juerzas para el otro laú, hacia la tranquera. Uno se quiso cruzar para cerrarla, y a la carrera como venía lo deje despatarrau en el suelo con tranquera y todo.

¡Qué revuelo se armó en La Manuela! Acá nunca pasa nada y no hay nada que hacer más que mirar el horizonte y pastar de puro aburridos que estamos. Me corrieron con la camioneta del patrón y con una soga que me tiraron al pescuezo, me llevaron a la rastra a la manga.

¡Que dolor! Mi mugido se debe haber escuchado hasta del pueblo, me quemaron el lomo y me grabaron una R y una P.

-A este resérvalo entero, un toro tiene que ser macho y este se ganó sus bolas con el quilombo que armó- dijo el patrón señalándome

Esas palabras cambiaron mi vida, no solo me salvaron las bolas, que no acabaron en el asador como las de mis compañeros de corral, también me pusieron en un corral solo y hasta me pusieron nombre, me llamo el Onán.

La pionada me tiene miedo, y no les voy a mentir, eso me gusta, en el campo como en todos laus uno se tiene que ganar su rispeto para que no lo anden atropellando. Cada vez que entran en mi corral resoplo y los enfrento, a veces estoy enojau en serio, otras veces es solo pa` divertirme un poco. Ahura peso 800 kilos de músculos armoniosamente distribuidos, tengo un pecho imponente, una parada que infunde rispeto y admiración, todo forrado de cuero negro con dibujos blancos dignos de un cuadro de Miró, una cabeza inmensa y perfecta, toda blanca, casi sin cuernos, unos ojos que revelan que atrás de esta apariencia hostil, soy tierno como un ternerito. No es que yo sea vanidoso, todo esto no lo digo yo, lo cuchichean entre ellas las vaquillonas que se acercan a pastar cerca del alambrau. Yo solo me alcanzo a percibir a veces, reflejao en el agua turbia del bebedero, o acaso se piensa que en mi corral tengo un espejo para andarme mirando.

Las vaquillonas son la cosa más hermosa de la vida, mucho más que la luna llena, mucho más deliciosas que los rastrojos de soja que me dejan comer cuándo levantan la cosecha. Puedo sentirlas cuándo están en celo de a dos o tres potreros de distancia. Esos días tengo una furia asesina y topo con rabia la tranquera intentando escapar. ¡Ojo con que algún insensato ande chamboneando por mi corral! ¡Va a tener que estar muy bien plantau para enfrentar al Onán!

Les tengo que confesar algo que me da un poco de vergüenza: a pesar de que ya pasé varios inviernos, nunca en mi vida pude servir una vaca. Todas las noches sueño con sus ancas pulposas, con sus ubres bamboleandose, con su cola haciéndome cosquillas en el hocico. A veces con una, pero por lo general sueño con todas, que me esperan medio agachaditas listas para que yo salté y las monté.

Ayer, en el aire de la primavera alcanzaba a oler a una vaquillona joven, sé cuál es, la conozco de la guachera, tiene una medialuna blanca entre los ojos. El patrón y la pionada vinieron hasta mi corral, con sogas y la camioneta me arrastraron a la manga. Yo estaba acalorau por el olor de la medialuna y les di bastante trabajo. "Justo hoy me vienen a poner otra vacuna" pensaba, mientras sacudía la cabeza para que no me metieran el cepo. Cuándo estaba bien atau, uno de ellos metió la mano entre las tablas de la manga, agarro mi sexo y empezó a sacudirlo para arriba y para abajo. ¡Hijos de puta me quieren castrar! ¡Hoy que la tengo grande me la quieren arrancar para hacerse un asado! Empecé a empujar con todas mis fuerzas y a patear las maderas. El veterinario, por que así se llamaba, siguió sacudiendo y yo me resigné, comencé a agitarme y pensaba que me estaba muriendo. "Esto es el cielo y ya estoy llegando" pensaba, pero más pensaba en la medialuna, en sus ancas entreabiertas ardientes de deseo, en sus ubres carnosas, en sus patas largas abiertas para los cuatro laus esperando que yo la montara, arquee la espalda y no pude contener ni el bufido ni el chorro de leche que el veterinario guardó en un termo.

- Es un toro excelente, va a rendir muchas dosis- dijo mientras los piones me soltaban de la manga y me dejaban en mi corral.

Dormí como un becerro y hoy me disperté sereno,  relajau para afrontar las penas de la vida. La medialuna sigue en celo y pasta cerca del alambrau, pero yo estoy tranquilo, me gustaría montarla pero no sé, quizás otro día. Todavía no logro entender bien mi experiencia cercana a la muerte del otro día, yo creí que morir iba a doler y esto es ... no sé, no puedo explicarlo. Estoy tan contento como una vaquillona preñada con este veterinario... ¿Ese veterinario será mi padre? No sé, pero espero que vuelva pronto. ¿No estaré embarazado? ¡Cómo me gustaría que estuviera mi mamá! ¡Tengo tantas preguntas!

Money

Publicado en General el 8 de Enero, 2007, 11:20 por lilian

Un cuento de Ronaldo Menéndez, que me gustó

http://www.lenguadetrapo.com/00034-NB-pp.html

  
Autores
María Paula Cerdán, Francisco Kuba, Verónica Laurino, Marcelo Scalona, Caro Musa, Claudia Malkovic, Silvina Potenza, Marcela González García, Soledad Plasenzotti, Natalia Massei, Mónica M. González, Ariel Zappa, Cintia Sartorio, Cecilia Mohni, Silvia Estévez, Julia M. Sánchez, Matías Settimo, Marisol Baltare, Maximiliano Rendo, Matías Magliano, Andrea Parnisari, Roberto Sánchez, Alina Taborda, Nicolás Foppiani, Mayra Medina, Alfredo Cherara, María B. Irusta, Ale Rodenas, Laura Rossi, Germán Caporalini, Rosana Guardala Durán, Rosario Spina, Sergio Goldberg, Luisina Bourband, Alejandra Mazitelli, Tomás Doblas, Laura Berizzo, Florencia Manasseri, Beti Toni, Nahuel Conforti, Gabriela Ovando, Diana Sanguineti, Joaquín Yañez, Joaquín Pérez, Alvaro Botta, Verónica Huck, Florencia Portella, Valeria Gianfelici, Sofía Baravalle, Rubén Leva, Marcelo Castaños, Luis Astorga, Juan Pedro Rodenas, Esteban Landucci, Dora Suárez, Laura Cossovich, Alida Konekamp, Diego Magdalena, Franco Trivisonno, Gerardo Ortega, Roberto Elías, Facundo Martínez, Ariel Navetta, Graciela Gandini, Jimena Cardozo, Soledad Cerqueira, Juan Gentiletti, Sebastián Avaca, Emi Pérez, Adriana Bruniar, Mariano Boni, Flor Said, Elina Carnevali, Roxana Chacra, Lorena Udler, Nora Zacarías.-