"Es necesario que se pregunte para que yo siga vivo, por que yo soy tan sólo su memoria". HAROLDO CONTI. Los caminos, homenaje.




Enero del 2007


Concurso de Cuento del Taller

Publicado en General el 31 de Enero, 2007, 11:28 por MScalona



Bases de los Concursos de Cuentos del Taller, en dos niveles...un concurso para el GRUPO JUEVES y otro, para EL GRUPO VIERNES-MIÉRCOLES... 1º premio, Beca completa taller año 2007, 2º premio, media beca... para los dos niveles igual. Género CUENTO, Mínimo diez páginas A-4, interlineado 1,5, Times New Roman p.14. tema libre, estilo libre, fecha límite entrega lunes 5 de marzo 2007, en papel, 3 copias a Laprida 563... con seudónimo. En sobre aparte, cerrado, título del cuento en la portada del sobre, los datos de identidad verdaderos correspondientes al seudónimo. SÓLO PARTICIPAN los asistentes del taller que terminaron el curso 2006... Jurado, Rafael Ielpi, Seba Riestra y el suscripto.  Fallo: primeros días de abril 2007.- - - - - - - - - - - - - - Dudas y preguntas por mail.  

pedacito de EL PORTADOR, cap. 11º

Publicado en Nuestra Letra. el 30 de Enero, 2007, 20:03 por MScalona

Mientras recorría esas callecitas estrechas e irregulares de Victoria, esas aceras umbrosas en lomada, me puse a hacer el jueguito semántico con los nombres de las canciones de Bill Evans: urdía un poema con los nombres de los temas mientras tarareaba las melodías al galope del sonido del estéreo:  Hola Bollinas, no es cierto que seas Minha, pero Esta tarde vi llover y pensé, Nos volveremos a encontrar, ¿Qué vas a hacer el resto de tu vida? Debes creer en la primavera. Yo te amo, Porgy.

 

            A menudo me dormía con esos garabatos verticales de metáforas robadas. Tesalio, mi personaje de pantuflas, me había enseñado que más que la melodía había un tesoro en las resonancias de los nombres de esas canciones. El viejo se pasaba horas haciendo una especie de criptograma literario con los títulos de las canciones, y a cada rato decía:  “Sí… la melodía es buena, pero los títulos esconden unas resonancias…”

 

            Yo solía estacionar el BM junto a los arroyos, el Ceibas, el Döll, el Clé, cualquier pausa de la tierra sobre la ruta 34, esperando que acabasen los temblores y la intermitencia. Mi preferido terminó siendo el vado de Spatzen, porque era un camino real del siglo XVIII, solitario y olvidado de los mapas. Desde los 33 Orientales, decían, no cruzaba nadie por allí. Un camino baldío, decían los arrieros, ideal para perderse los fugitivos y le guiñaban un ojo al forastero.  Y es de no creer, pero cada noche, cuando el Concierto de París llegaba a los acordes de Quiet now (en ese exacto momento), aparecía en el abrevadero un alazán arisco y sudado buscando su jinete. Quizá un caudillo del siglo XIX. Quizá el mismísimo Fierro, Hernández vivió en Entre Ríos. ¡Quién sabe esos vericuetos de la neurolingüística! Porque ni bien veía el animal agitarse, me venía la voz de Pamela adentro de la cabina del auto, esa frase repetida en la noche cada vez que ella me daba su abrazo cucharita: Nada podrá vencer esta ternura. Nada. Entonces solía dormirme en mitad del disco y a la mañana siguiente nunca sabía si era un sueño o de verdad había ocurrido.

 

 

                                                               * * * * *

 

Jaime Sabines...

Publicado en De Otros. el 30 de Enero, 2007, 18:46 por MScalona

Los amorosos

Los amorosos callan.
El amor es el silencio más fino,
el más tembloroso, el más insoportable.
Los amorosos buscan,
los amorosos son los que abandonan,
son los que cambian, los que olvidan.
Su corazón les dice que nunca han de encontrar,
no encuentran, buscan.

Los amorosos andan como locos
porque están solos, solos, solos,
entregándose, dándose a cada rato,
llorando porque no salvan al amor.
Les preocupa el amor. Los amorosos
viven al día, no pueden hacer más, no saben.
Siempre se están yendo,
siempre, hacia alguna parte.
Esperan,
no esperan nada, pero esperan.
Saben que nunca han de encontrar.
El amor es la prórroga perpetua,
siempre el paso siguiente, el otro, el otro.
Los amorosos son los insaciables.
Los que siempre -¡qué bueno!- han de estar solos.

Los amorosos son la hidra del cuento.
Tienen serpientes en lugar de brazos.
las venas del cuello se les hinchan
también como serpientes para asfixiarlos.
Los amorosos no pueden dormir
porque si se duermen se los comen los gusanos.

En la obscuridad abren los ojos
y les cae en ellos el espanto.

Encuentran alacranes bajo la sábana
y su cama flota corno sobre un lago.

Los amorosos son locos, sólo locos,
sin Dios y sin diablo.

Los amorosos salen de sus cuevas
temblorosos, hambrientos,
a cazar fantasmas.
Se ríen de las gentes que lo saben todo,
de las que aman a perpetuidad, verídicamente,
de las que creen en el amor como en una lámpara de inagotable aceite.

Los amorosos juegan a coger el agua,
a tatuar el humo, a no irse.
Juegan el largo, el triste juego del amor.
Nadie ha de resignarse.
Dicen que nadie ha de resignarse.
Los amorosos se avergüenzan de toda conformación.

Vacíos, pero vacíos de una a otra costilla,
la muerte les fermenta detrás de los ojos,
y ellos caminan, lloran hasta la madrugada
en que trenes y gallos se despiden dolorosamente.

Les llega a veces un olor a tierra recién nacida,
a mujeres que duermen con la mano en el sexo,
complacidas, a arroyos de agua tierna y a cocinas.
Los amorosos se ponen a cantar entre labios
una canción no aprendida.
Y se van llorando, llorando
la hermosa vida.

A pedido del público...

Publicado en Cuentos el 29 de Enero, 2007, 21:12 por Carlos Bagnato
Sirenas
Si uno creyera en leyendas y en cuentos de viejas, buscaría no pasar de noche por el pasaje Juramento, o por la esquina de Corrientes y Jujuy, ubicaciones de los primeros cementerios.
También evitaría estornudar contra el viento y detenerse debajo de algunos árboles del parque de la Independencia.
Pero así y todo, nadie puede evitar jurar y perjurar que las sirenas andan por el río, cerca de La Florida, en verano; o por la peatonal Córdoba en invierno.
Las mujeres tratan de imitar a estos seres fantásticos, y a veces es imposible saber si la que está adelante es mujer o sirena - salvo que se desnude y quede en evidencia la cola de pez -. Algunos desnudaron sirenas y no han regresado
Fotos: Irina Bagnato

Noche de Ronda 1º p. - anoche....

Publicado en General el 29 de Enero, 2007, 19:20 por MScalona


En mi opinión, la velada fue muy linda, variada, cool, romántica (obvio, es el tema del encuentro) pero también hubo mucho humor (Silvina Santandrea y el mimo Aldo), reflexiones muy inteligentes y buenos textos (sin dudar, los mejores de Carlos Bagnato), me gustó mucho la música (repito, dentro del código semñantico de la velada) la voz de Pablo Pistone, de menor a mayor, mejor en el bolero, medio criminal con Serrat (bueno, es mi terrenito, che... pero "Lucía" no se puede hacer tan meloso...). Me pareció inteligentísimo (en general) Mario Braun (el percusionista) y siempre atildada Mónica Alfonso.  Era una noche maravillosa para estar allí, y el ritmo del espectáculo me pareció bien cool para domingo y de noche. A mí me gustó mucho, y especialmente -no me canso de babear- la diferencia de calidad de los textos de nuestro representante, y otra obviedad, la cantidad que fuimos-somos... éramos unos trece o catorce sobre cuarenta asistentes.  Lo nuestro es casi como lo del INTER o FEDERER a esta altura...

Me gustaría, Carlitos, que cuelgues algunas fotos... yo tengo una tuya con Moni, te la mando por mail.- Además, aunque ya esté en el blog,  volvé a colgar aquí con las fotos, ese relato sobre las sirenas en Rosario que leíste anoche... es excelente... pero no lo linkees, volvelo a colgar completo...

DOS TEXTOS QUE ME QUEDARON GRABADOS A FUEGO, fueron:

el refrán que dijo Mónica:   "A LA MUJER BUSCALA FLACA Y LIMPITA, que SUCIAS Y GORDAS, se ponen solas..."   Ojito, lo dijo Mónica Alfonso. Yo no pienso así... jajajajaj...

y luego la letra de JAVIER SOLÍS... del bolero 

DOS ALMAS


Dos almas que en el mundo
había unido Dios
dos almas que se amaban
eso éramos tú y yo

Por la sangrante herida
de nuestro inmenso amor
nos dábamos la vida
como jamás se vio

Un día en el camino que cruzaban nuestras almas
surgió una sombra de odio que nos apartó a los dos
y desde aquel instante mejor fuera morir
ni cerca ni distante podemos ya vivir

                                                                                   

hay una versión de CHAVELA VARGAS que es para cagarse encima...

more Kafka...

Publicado en De Otros. el 29 de Enero, 2007, 19:08 por MScalona


"A todos nos duelen los cantos de las sirenas,

pero a menudo,

son más dolorosos sus silencios".  

Carta a   Felicia  Bauer,    20-XII-1912

Kafka genial

Publicado en De Otros. el 29 de Enero, 2007, 18:44 por dvaldez

Una tarde, Kafka me visitó y atravesó impensadamente una pieza donde estaba recostado mi padre.Éste se despertó y Kafka murmuró, al pasar:

- Le ruego, considéreme un sueño.

MAX BROD: Franz Kafka (1937)


 

La historia de la muñeca

Publicado en De Otros. el 29 de Enero, 2007, 10:33 por lilian

Así que has leído a Kafka.

-Un poco…

-¿Has echado un vistazo a los diarios y las cartas? ¿Has leído alguna biografía suya?

-Ya me conoces, Tom. No soy una persona seria.

-Lástima. Cuánto más sabes de su vida, más interesante resulta su obra.

-¿Has oído la historia de la muñeca?

-No, que yo recuerde.

-Ah. Entonces escucha con atención...

…Estamos en el último año de la vida de Kafka, que se ha enamorado de Dora Diamant, una chica polaca de diecinueve o veinte años, de familia hasídica que se ha fugado de casa y ahora vive en Berlín. Tiene la mitad de años que él pero es quien le infunde valor para salir de Praga, algo que Kafka desea hacer desde hace mucho, y se convierte en la primera y única mujer con quien Kafka vivirá jamás. Llega en otoño de 1923 y muere la primavera siguiente, pero esos últimos meses son probablemente los más felices de su vida. A pesar de su deteriorada salud. A pesar de las condiciones sociales de Berlín: escasez de alimentos, disturbios políticos, la peor inflación en la historia de Alemania. Pese a ser plenamente consciente de que tiene los días contados.

 Todas las tardes, Kafka sale a dar un paseo por el parque.

La mayoría de las veces, Dora  lo acompaña. Un día, se encuentran con una niña pequeña que está llorando a lágrima viva.

Kafka le pregunta qué le ocurre, y ella contesta que ha perdido su muñeca. Él se pone inmediatamente a inventar un cuento para explicarle lo que ha pasado. "Tu muñeca ha salido de viaje", le dice. "Y tú cómo lo sabes", le pregunta la niña. "Porque me ha escrito una carta", responde Kafka. La niña parece recelosa."¿Tienes ahí la carta?", pregunta ella. "No, lo siento", dice él, "me la he dejado en casa sin darme cuenta, pero mañana te la traigo". Es tan persuasivo que la niña ya no sabe qué pensar.

¿Es posible que este hombre misterioso esté diciendo la verdad?

 Kafka vuelve inmediatamente a casa para escribir la carta.

Se sienta frente al escritorio y Dora, que ve cómo se concentra en la tarea, observa la misma gravedad y tensión que cuando compone su propia obra. No es cuestión de defraudar a la niña.

La situación requiere un verdadero trabajo literario, y está resuelto a hacerlo como es debido. Si se le ocurre una mentira bonita y convincente, podrá sustituir la muñeca perdida por una realidad diferente; falsa, quizá, pero verdadera en cierto modo y verosímil según las leyes de la ficción.

 Al día siguiente, Kafka vuelve apresuradamente al parque con la carta. La niña lo está esperando, y como todavía no sabe leer, él se la lee en voz alta. La muñeca lo lamenta mucho, pero está harta de vivir con la misma gente todo el tiempo. Necesita salir y ver mundo, hacer nuevos amigos. No es que no quiera a la niña, pero le hace falta un cambio de aires, y por lo tanto deben separarse una temporada. La muñeca promete entonces a la niña que le escribirá todos los días y la mantendrá al corriente de todas sus actividades.

Ahí es donde la historia empieza a llegarme al alma. Ya es increíble que Kafka se tomara la molestia de escribir aquella primera carta, pero ahora se compromete a escribir otra cada día, única y exclusivamente para consolar a la niña, que resulta ser una desconocida para él, una criatura que se encuentra casualmente una tarde en el parque. ¿Qué clase de persona hace una cosa así? Y cumple su compromiso durante tres semanas. Tres semanas. Uno de los escritores más geniales que han existido jamás sacrificando su tiempo (su precioso tiempo que va menguando cada vez más) para redactar cartas imaginarias de una muñeca perdida. Dora dice que escribía cada frase prestando una tremenda atención al detalle, que la prosa era amena, precisa y absorbente. En otras palabras, era su estilo característico, y a lo largo de tres semanas, Kafka fue diariamente al parque a leer otra carta a la niña. La muñeca crece, va al colegio, conoce a otra gente. Sigue dando a la niña garantías de su afecto, pero apunta a determinadas complicaciones que han surgido en su vida y hacen imposible su vuelta a casa. Poco a poco, Kafka va preparando a la niña para el momento en que la muñeca desaparezca de su vida por siempre jamás. Procura encontrar un final satisfactorio, pues teme que, si no lo consigue, el hechizo se rompa. Tras explorar diversas posibilidades, finalmente se decide a casar a la muñeca. Describe al joven del que se enamora, la fiesta de pedida, la boda en el campo, incluso la casa donde la muñeca vive ahora con su marido. Y entonces en la última línea la muñeca se despide de su antigua y querida amiga.

 Para entonces, claro está, la niña ya no hecha de menos a la muñeca. Kafka le ha dado otra cosa a cambio, y cuando concluyen esas tres semanas, las cartas la han aliviado de su desgracia. La niña tiene la historia, y cuando una persona es lo bastante afortunada para vivir dentro de una historia, para habitar un mundo imaginario, las penas de este mundo desaparecen. Mientras la historia sigue su curso, la realidad deja de existir.

                                                                                                     Brooklyn follies.

                                                                                                      Paul Auster.  

Pessoa... el amor es una compañía.

Publicado en De Otros. el 29 de Enero, 2007, 10:13 por MScalona

"El amor es una compañía,

ya no sé andar solo por los caminos,

porque ya no puedo andar solo.

Un pensamiento visible

me hace andar más a prisa y ver menos,

y al mismo tiempo gustar de ir viendo todo.

Toda la realidad me mira como un girasol

con la cara de ella en medio".

                        

                             Fernando Pessoa

more Liniers ......

Publicado en Humor el 29 de Enero, 2007, 9:34 por MScalona


 

Diario  LA NACIÓN, lunes 29 de enero 2007.-

Una vez en un poema. John Berger

Publicado en De Otros. el 28 de Enero, 2007, 16:13 por negrointenso

Los poemas, incluso cuando son narrativos, no se parecen a los cuentos. Todos los cuentos tratan de batallas de una u otra clase, que terminan en victoria  y en derrota. Todo se mueve hacia el fin, cuando se sabrá el resultado.

Los poemas, ajenos a los resultados, cruzan los campos de batallas, atendiendo a los heridos, escuchando los locos monólogos de los triunfadores y de los temerosos. Traen una especie de paz. No por medio de anestecias o tranquilizadoras confirmaciones, sino por medio del reconocimiento y la promesa de lo que se ha experimentado no desaparecerá como si jamás hubiera existido. Sin embargo, no se promete un monumento. (¿Quién que esté todavía en el campo de batalla desea monumentos?) se promete que el lenguaje ha acogido, ha dado refugio a esa experiendia que lo ha pedido a gritos.

Fragmento extraído de :  Y nuestros rostros, corazón, breves como fotos. 1984.

L i n i e r s...

Publicado en Humor el 28 de Enero, 2007, 15:22 por MScalona
 

LISPECTOR

Publicado en De Otros. el 28 de Enero, 2007, 14:56 por Lauisaia

EL MILAGRO DE LAS HOJAS

No, nunca me suceden milagros. Oigo hablar, y a veces eso me basta como esperanza. Pero también me subleva: ¿Por qué no a mí? ¿Por qué sólo oir hablar? Sí tengo visiones fugitivas antes de adormecerme -¿Sería esto un milagro? Pero me explicaron muy parsimoniosamente que esto incluso tiene nombre: "eidetismo", capacidad de proyectar en el campo alucinatorio las imágenes inconscientes.

Milagro, no. Sino casualidades. Vivo de casualidades, vivo de líneas que inciden una en la otra y se cruzan y en el cruce forman un leve e instantáneo punto, tan leve e instantáneo que está más bien hecho de pudor y secreto: apenas empezara a hablar de él, me encontraría hablando de nada.

Pero tengo un milagro, sí. El milagro de las hojas. Camino por la calle y con el viento me cae una hoja exactamente en los cabellos. Esa peripecia en la serie de millones de hojas transformadas en una única, y de millones de personas la peripecia de reducirse a mí. Esto me sucede tantas veces que he llegado a considerarme modestamente la elegida de las hojas. Con gestos furtivos me saco la hoja de los cabellos y la guardo en la cartera, como el más diminuto diamante. Hasta que un día, al abrir la cartera, encuentro entre los objetos la hoja seca, encogida, muerta. La tiro; no me interesa un fetiche muerto como recuerdo. También porque sé que nuevas hojas coincidirán conmigo.

Un día una hoja chocó con mis pestañas. Me pareció una gran delicadeza de parte de Dios.

                                               Clarice Lispector, Revelación de un mundo

Luz Amarilla

Publicado en Cuentos el 27 de Enero, 2007, 21:09 por MScalona

           Esteban está a punto de quedarse sin gasoil. Un médico puede quedarse sin gasoil y un argentino medio está siempre a punto de perderlo todo: gasoil, auto, trabajo, casa, chica... Un argentino medio vive un maratón infinito; carrera de obstáculos, Ludomatic, “Estanciero”, "el loco del puñal”, el de la escopeta, el granizo, la boleta de la EPE. Esteban piensa que viven suspendidos en la luz amarilla; como un alerta, interferencia, aplazamiento constante.

            El cuidacoches del Hospital Vilela acaba de avisarle que no tiene gasoil:

– Mirá la luz amarilla, Esteban...  Claro, los cuidacoches pueden ver la luz amarilla del tablero un día de eclipse, desde cien metros, con lentes de sol y a través de vidrios polarizados. Un cuidacoches es más solícito que el arcángel Gabriel y sabe más cosas. “En qué farmacia te venden el Viagra suelto... o Vimax 50, lo mismo, sin receta”. “En qué horario hay en el bar La Rosa un happy hour de cerveza... una fellatio diez pesos... viste Entre Ríos, pasando el Policlínico Italiano, hay un taller mecánico, mano izquierda, viste esos carteles que paran en la vereda con ofertas. Fijate bien... de día, dice: cambio de aceite, filtro. A la noche, las chicas lo dan vuelta y ponen tarifas para changarines, de parado, en el caño de la bici. Es la zona... y bueno ¿qué querés?  Andá al Sheraton entonces...”

            El cuidacoches de Esteban sabe todo: “qué tintura usar para pintarse el pelo; para que no se note y cómo guardar el pomo en la heladera para que rinda muchos carnavales”. “Cómo conseguir un aloe auténtico, para que crezca... doctor Botura, el pelo ¿viste?” “Cómo conseguir un Fonavi, cómo venderlo, cómo lavar chorizos con lavandina y cobrar tres Jefas y Jefes....” “Hasta sabe –dice- quién mató a Juan Castro... el recibe unos mails que le baten la justa... no tiene correo electrónico, ni idea, ni sabe, pero todos los Castros le parecen dudosos, Verónica, Cristian, Fidel y Juan... parece que había hasta animales en la fiestita...”

-- No tengo ninguna duda, dice lacónico Esteban.

     El cuidacoches sabe, porque pregunta; es un interrogador de la KGB, un moscardón; Esteban tiembla cuando le lava el auto, porque cada vez, le encuentra un corpiño o bombacha distinto.  Esteban piensa si no le hará como la policía cuando “planta” las pruebas. “Un día me va a encontrar merca este guacho, en el auto... a mí, que no fumo ni un Camel”.

- ¿Y esto...? dice el cuidacoches mientras agita un sostén de puntillas, con una expresión mitad feliz mitad chantajista. -- Ja... Esteban, ¿no sabía que tenías un corretaje de Caro Cuore? Y decime, esa grandota que anda con vos, a veces... ¿qué onda? 

            Pero Esteban es tan distraído o indolente, que más bien parece un cínico engañador profesional. Jamás se le cae un nombre y menos los sucedidos. Evasivas, datos falsos, equívocos. Y después lo de siempre: hay hombres que nunca vieron a una mujer (en el mejor de los sentidos), que sólo ven el par de piernas o los pechos, solamente el chasis, por eso está tan en auge el chapa y pintura (cirugías, bobox, ab-tontic y silicon valley). Sus colegas de plástica están haciendo fortuna. Mujeres para obras en construcción, taller mecánico, estibador, Bar La Rosa, teatro de revistas o el show del stripper. La otra vereda, piensa él que es Clínico.  Esteban muere por esa parte de las mujeres donde no llega el bisturí: la lengua, los ojos, los huecos, la cabeza, la mirada, un rictus del labio, un mohín de un oyuelo, la sonrisa, una lágrima, un piropo, la resistencia, la lealtad consigo misma, la espalda, verla irse, volver, la mirada, el beso furtivo, las contradicciones, el cabello, el vello, la oreja, el esfínter, un espasmo, el olor, el aliento, la cucharita, el poema...

            ¿Cómo compartirlo con el cuidacoches...? Cada vez que empieza la lista, el arcángel recoge la moneda y sale corriendo por otra luz amarilla.  No quiere oír análisis y todos sus cuentos terminan con “Esteban, dejáte de boludeces...” Al cuidacoches lo que más le gusta es el culo, carne dura... y no está mal... lo tiene levantado y bien formadito.

– Hasta mañana... ¿Issue, me dijiste?

--Issue, color y suero... después ponelo en la heladera, te va a durar tres meses. Y con la pastillita, toda la noche... pero ojo, no chupes mucho...

            Esteban se está quedando sin gasoil. La luz amarilla del tablero es tan ominosa como la cara de Anne Krueger. “Morirás, morirás, morirás de sed si intentas escapar por el desierto... te quedarás sin gasoil, morirás a mis pies...” A la Directora del FMI le sentaría bien un look skinhead, y si le gustase que le pegaran con un látigo de púas, yo le haría de Mistress. Encantado con ella de mezclar el placer con la sangre. En el film “Pascualino Siete Bellezas”, de Lina Wertmüller, hay una oficial nazi idéntica a Krueger que de tarde  en tarde tortura a un prisionero (Giancarlo Giannini) y de noche, lo obliga a cogerla.

            Esteban tiene unas cábalas tontas. Por ejemplo, él cree que si aumenta el riesgo de quedarse sin gasoil, si continúa esa búsqueda imprecisa de la mujer verdadera, imaginaria, soñada, imposible, la posibilidad de alcanzarla es simétrica al riesgo de quedarse a pie. O sea, si sigue dando vueltas sin combustible, él piensa que le crecen las dos suertes, la de hallar a la chica en la misma proporción que quedarse en la cuneta. Un maratón infinito. Una fuga,  rajarle a la muerte. El amor es el único viaje que desafía los límites: velocidad, caminos, mapas, repuestos, combustible. Cada vez más a prisa, se mueven los horizontes y en los carteles de vialidad en vez de kilómetros, está la cara de una chica.

Esteban levanta la vista en calle Santa Fe y un cartel dice “Aeropuerto”. El dibujo del avión está hecho con las aletas de la nariz de ella. Podría tomar uno de esos vuelos de oferta y descarte que le guarda Elizabeth, una amiga azafata. Cincuenta pesos ida y vuelta a Buenos Aires en uno de esos vuelos que pierden una rueda o el tren de aterrizaje.

Pero esta mañana no puede, va rumbo al Hospital Centenario y antes necesita hacer unas fotocopias. Mira el cruce, Urquiza y Callao, lo encandilan dos palabras en un cartel de pizarra negra y letra de tiza: “girasol y alpiste”. Un salón de ventas cualquiera. Parece un mercado persa, venden ropa, comida, regalos, útiles y hasta alimentos para pájaros. Esas dos palabras lo imantan: girasol y  alpiste.  Esteban es una especie de hombre pájaro. Las señales no lo defraudan, la chica que atiende está leyendo un libro de poemas y aunque sea de Benedetti, él piensa que es un comienzo.  Pero caramba... es tan suavecita,  leve o delicada, con apenas un shorcito ceñido y la panza lisa y al aire. Un top de dos tiritas tan breves que podrían estar sujetas del pico de dos palomas. Parece recién bañada, el pelo rapado y húmedo exhuma una colonia dulce como un oporto amaderado.  Desgranando las copias de unas historias clínicas, cada flash de la máquina zumba una luz amarilla. Otra luz amarilla y la chica parece tan ágil como si en verdad fuera un jinete sobre la máquina. A Esteban le da de pensar que también hay una Ley de Murphy positiva, y que cuando uno cree que algo va a salir bien, todavía saldrá mejor.

La chica tiene uno de esos aritos en el cornete de la nariz. Esteban pregunta y ella lo tranquiliza: solamente está aplicado, no tiene perforada la carita de ángel. Ella está de espaldas y él aprovecha a auscultarla con la mirada: ¡qué alivio!, no tiene tatuajes. Apenas tiene nariz sobre dos labios carnosos muy delineados. Dos ojos pardo verdosos muy intensos, de esos ojos que se aclaran con la luz intensa. Ninguna pose ni seducción aconsejada por las revistas. Una chica transparente sobre el vidrio de una reproductora. Cambian ideas sobre el progreso de las máquinas, cierto sopor que ya se vislumbra a las nueve de la mañana y el consuelo sobre el fin del verano. Esteban no sabe qué más hacer para quedarse. Ya hizo suficientes juegos de copias. Ya compró tarjeta magnética por si se queda sin nafta, compró un lápiz Faber por las dudas, y sin sentido preguntó el precio de algunas ropas. ¿Qué más...? Un bombón, claro... “Bon-o-bon” dice y como un imbécil se lo ofrece a ella. A la chica, que tiene una caja llena y ya se ha dado cuenta y lo mira con ojos compasivos.

-- ¿Qué significa la luz amarilla de la fotocopiadora?, dice él intentando cambiar de tema.

-- Que por hoy está bien... tenés que irte.

           

 

 

A u s t e r

Publicado en De Otros. el 27 de Enero, 2007, 20:45 por MScalona

Paul Auster a los 7 años

LA HABITACIÓN CERRADA    compactos Anagrama   p. 23


" Vagabundeé mentalmente durante varias semanas, buscando la manera de empezar. Toda vida es inexplicable me repetía. Por muchos hechos que cuenten; por muchos datos que se muestren, lo esencial se resiste a ser contado. Decir que fulanito nació aquí y fue allá; que hizo esto y aquello, que se casó con esta mujer y tuvo estos hijos, que vivió, que murió, que dejo tras sí estos libros o esta batalla o ese puente, nada de eso nos dice mucho. Todos queremos que nos cuenten historias, y las escuchamos del mismo modo que las escuchábamos de niños. Nos imaginamos la verdadera historia dentro de las palabras y para hacer esto sustituimos a la persona del relato, fingiendo que podemos entenderle porque nos entendemos a nosotros mismos. Esto es una superchería. Existimos para nosotros mismos, quizá, y a veces incluso vislumbramos quiénes somos, pero al final nunca podemos estar seguros, y mientras nuestras vidas continúan; nos volvemos cada vez más opacos; más y más conscientes de nuestra propia incoherencia. Nadie puede cruzar la frontera que lo separa del otro por la sencilla razón de que nadie puede tener acceso a si mismo. "

Fabricio canta a Sandro... i m p e r d i b l e e e e

Publicado en Humor el 27 de Enero, 2007, 17:43 por MScalona


http://www.youtube.com/watch?v=6ozHS0h0Hrs

seguramente, algunos lo vieron; los que todavía no, si se quieren "desternillar" de risa,

clickeén allí y verán al gran poeta argentino (ya) cantando una extraña versión de

YO TE AMO-POR ESE PALPITAR... 

de Sandro,  versión libre -la letra- de Fabricio...  ojo, ANTES ME EQUIVOQUÉ

LA LETRA ES DE FABRI...  Marquínez es el asistente técnico y hace el Coro...  

la verdad, para salvar una tarde grisecita...

sólo una parte que dice : "Yo compro en LIBERTAD,

                               JUMBO no... porque es de Haddad,

                                me compro un camisón, para hacerte feliz

                                una noche fatal... "   Fabri cantando eso...  no podés parar de reír...

La Buena Medida

Publicado en General el 27 de Enero, 2007, 8:39 por Carlos Bagnato
Sentado en la mesa que da por la vidriera de calle Rioja, escuchaba la conversación en la mesa vecina. Discutían, al parecer, sobre los cuentos cortos. Uno de ellos decía: - Buscaba las aguas profundas para nadar. Anclada, bien anclada en el fondo, en lo más hondo, estaba la abandonada red de pesca" Otro retrucó - El cuento más corto del mundo es éste: "Cuando abrió los ojos, el dragón aún estaba allí" Después de una pitada profunda y un sorbo lento del café frío, el tercero agregó: - Vendo cuna sin uso Luego vino el silencio.

Pilar Almagro Paz - LA BUENA MEDIDA

Publicado en Fotitos. el 26 de Enero, 2007, 21:25 por MScalona


Me hace acordar la botela de mezcal LOS SUICIDAS, que toman todo el tiempo

los detectives salvajes en la novela de Bolaño.  Un mezcal que ya no se fabrica más,

pero que para ciertas personas y circunstancias sigue siendo lo más apropuado para

conseguir atravesar la noche...  para seguir buscando el fantasma de Cesárea Tinajero,

y en definitiva seguir buscando la poesía y a uno mismo.   Yo conocí el bar Cordano,

 en LIMA, de doscientos años (hasta el 2004 estaba igual) y es el bar donde transcurre

gran parte de CONVERSACIONES EN LA CATEDRAL, novela enorme de Vargas LLosa.

Si la encuentro trataré de colgarla... estos bares tienen eso, son un puente de plata con el

pasado, con ciertas costumbres maravillosas, más humanas, más fraternas, bohemias, lúdicas,

ideales... eso...

Juanjo López Puccio - La Buena Medida

Publicado en Fotitos. el 26 de Enero, 2007, 19:14 por MScalona


¿ Para ir extrañando la zapatilla de milanesa...?  La foto la saqué del album que Juanjo

tiene en el FLICKR...  ¡No será un Pilar Almagro, pero.....!!!!!!!!!!!!

el domingo vamos de R O N D A ...

Publicado en General el 26 de Enero, 2007, 11:59 por MScalona

 
Noches de Ronda
Espectáculo visual y musical
acompañado de textos bajo las estrellas y junto al río
Domingo 28 de Enero 21 hs
de nuestro taller leerá CARLOS BAGNATO
en esta ocasión
En la Casa de la Poesía
Sgto. Cabral 301 y G. Estévez Boero
(Paseo de las Artes y río Paraná)
Próximo Encuentro: Domingo 4 de Marzo 21 h
Organiza
Área Literaria - Programa "La Hora del Cuento"
Secretaría de Cultura y Educación"
Municipalidad de Rosario

Artículos anteriores en Enero del 2007

  
Autores
María Paula Cerdán, Francisco Kuba, Verónica Laurino, Marcelo Scalona, Caro Musa, Claudia Malkovic, Silvina Potenza, Marcela González García, Soledad Plasenzotti, Natalia Massei, Mónica M. González, Ariel Zappa, Cintia Sartorio, Cecilia Mohni, Silvia Estévez, Julia M. Sánchez, Matías Settimo, Marisol Baltare, Maximiliano Rendo, Matías Magliano, Andrea Parnisari, Roberto Sánchez, Alina Taborda, Nicolás Foppiani, Mayra Medina, Alfredo Cherara, María B. Irusta, Ale Rodenas, Laura Rossi, Germán Caporalini, Rosana Guardala Durán, Rosario Spina, Sergio Goldberg, Luisina Bourband, Alejandra Mazitelli, Tomás Doblas, Laura Berizzo, Florencia Manasseri, Beti Toni, Nahuel Conforti, Gabriela Ovando, Diana Sanguineti, Joaquín Yañez, Joaquín Pérez, Alvaro Botta, Verónica Huck, Florencia Portella, Valeria Gianfelici, Sofía Baravalle, Rubén Leva, Marcelo Castaños, Luis Astorga, Juan Pedro Rodenas, Esteban Landucci, Dora Suárez, Laura Cossovich, Alida Konekamp, Diego Magdalena, Franco Trivisonno, Gerardo Ortega, Roberto Elías, Facundo Martínez, Ariel Navetta, Graciela Gandini, Jimena Cardozo, Soledad Cerqueira, Juan Gentiletti, Sebastián Avaca, Emi Pérez, Adriana Bruniar, Mariano Boni, Flor Said, Elina Carnevali, Roxana Chacra, Lorena Udler, Nora Zacarías.-