"Es necesario que se pregunte para que yo siga vivo, por que yo soy tan sólo su memoria". HAROLDO CONTI. Los caminos, homenaje.




12 de Noviembre, 2006


Fotos de Familia

Publicado en Cuentos el 12 de Noviembre, 2006, 21:51 por Ma. Laura Isaia

        

 

         La idea de la foto de familia le daba vueltas en la cabeza. A veces lo imaginaba sentado frente al televisor rodeado de sus hijos; otras, sentados a la mesa, subiendo todos al auto, cortando el césped mientras ella vaporizaba insecticida sobre las plantas.

         Nunca hablaban del tema que la atormentaba. Su historia pasa por otro lado, decía ella como una letanía de consuelo. Nuestra historia pasa por otro lado, decía él para evitar comparaciones. Y era cierto, o una realidad, la historia de ellos pasaba por otro lado.

         Se habían conocido una tarde en la parada del 147. Cruzaron algunas palabras mientras esperaban y después compartieron el viaje. Hablaron del tiempo, después del trabajo, del corralito. Él le dio su tarjeta y ella lamentó no habérsela devuelto con su teléfono al dorso. A los cuarenta años, tenía unas cuantas historias encima, pero igual se consideraba chapada a la antigua: el hombre debía tomar siempre la iniciativa, aunque después, la primera en llegar a la cama fuese ella.

         Los primeros siete días que siguieron al encuentro, Julia volvió puntualmente a la parada. Seguramente, lo que para ella había sido una casualidad, para él era una rutina. Una vez le pareció que él subía al coche que partía, en el preciso instante en que ella llegaba a la plataforma. Al octavo día desistió de la idea y se propuso olvidar el incidente del 147. Cuando ya casi no pensaba en ello, se sorprendió una noche marcando el número que aparecía en la tarjeta e improvisando una conversación apenas reconoció su voz del otro lado del teléfono. Muy a su pesar, reconoció que él no parecía alegrarse demasiado. En seguida concretó una cita casi por cortesía y cortó la comunicación.

           En todos esos años había maldecido una y mil veces su decisión de llamarlo aquella noche. También maldecía su coraje para asistir a ese primer encuentro con  un desconocido. Después, no podía maldecir lo que pasó: una avalancha de emociones, arrebatos y entregas de la pasión furtiva.

         Cuando él le contó de su mujer y sus hijos, y de lo bien que le caía a su jefe la familia bien constituida,  ya lo admiraba, sobre todo en la cama. En aquel momento creyó que no estaba tan mal, que le convendría. Nunca había sido demasiado afecta a los compromisos y sus intentos anteriores se habían terminado justo en el momento en que se animaba a la convivencia.

         Maldijo una vez más el llamado y el café del primer encuentro y al hombre que con el tiempo había invadido su vida. De a poco, la familia se había acostumbrado a las ausencias. Un día, dos, una semana. Y Julia se había acostumbrado a su presencia, tan imprescindible como intermitente.

         Apagó la luz pensando que ya no vendría. El vino la había relajado y una vez más sintió que estaba bien, que podría soportarlo. Recordó escenas románticas bajo la lluvia y volvió a pensar que el cine tiene mucho de cursilería.

         Se miró al espejo mientras recogía su cabello. La lluvia azotaba la persiana que daba a la calle. Un coche dobló en la esquina y continuó su marcha rumbo a la avenida. Por un instante, los focos rompeniebla iluminaron las gotas sobre el rosal. La luz del farol aclaró la noche y dibujó su silueta muy cerca de la reja. Los zapatos, seguramente embarrados, y encima el sobretodo azul.

         Julia contuvo el impulso de correr hacia la puerta. Casi no respiró para adivinar sus movimientos: el cierre del maletín, el roce de las llaves, el tambor de la cerradura. Ni bien entró a la casa volvió sobre sus pasos para colgar el impermeable y la encontró casi desnuda, de pie, junto al perchero.

-         ¿Dormías?

-         Desde hace rato. Escuché ruidos… asegurá la puerta…-dijo mientras volvía al dormitorio.

Él no contestó y fue hasta la cocina. Las copas preparadas sobre el mantel de fiesta delataron que mentía.

 

...nunca un vasito de yogurt... eh !!!!

Publicado en General el 12 de Noviembre, 2006, 17:39 por MScalona


http://www.clarin.com/diario/2006/11/12/sociedad/s-01307610.htm

Fernando Marquínez

Publicado en De Otros. el 12 de Noviembre, 2006, 17:21 por MScalona

PAGARÉS Y MASAS FINAS

a Yiya Murano

Los pagaré se borran

en un invertido semicírculo

de cuentas que no cierran

y añejas tardes

de confiterías y té canastas.

Enrarecidos soplidos

(un crujido ácido y vaporoso)

el cianuro[1] llama

desde la tetera que rechina,

las masas finas

son un puñal de almíbar,

un perfecto disfraz en bandeja

que conduce

a un cementerio repleto de almendras.

LENTA DIGESTIÓN

Una profunda fragancia de manjares

escapa desde la ventana trasera

de la cocina de un resto-bar.

A pocos metros del lugar,

acurrucados en el cordón de la vereda,

dos niños harapientos

alimentan espejismos

en sus bocas de aguas danzantes.

frágiles dientes mastican el aire,

saborean cada molécula proteica

de aroma desplegado.

En medio del hidrante banquete

y el desafinado aullido del hambre,

la insustancial abundancia

se digiere lentamente.

DIETÉTICO

Un cítrico zumbido plastifica los poros,

cosquillea la sacarina en paladares

reticentes a la impostura.

Sintética y elemental,

se estremece de agonía

la hipótesis

de un vacío radiante

(el pan de salvado

se mantiene intacto en la alacena)

Come y vomita.

repite el rito del despido voluntario

en los baños del local de fase-food.

Persigue alaridos, dietas caníbales,

acuosos fluidos, cadáveres de moda.

Participa en el relax de la digestión de otro

sin ser invitado.

Prueba anoréxicas hostias

del culto a la flaqueza.

Dosifica un perenne suicidio,

lejos de espumosa gente

que vive en las bebidas

de un Caribe paradisíaco.



[1] Desde la primitiva utilización del veneno para aniquilar enemigos sin dejar huellas, hasta la combinación de cianuro con merengue nos dejamos seducir por la forma de pago, su tiempo real, su ápice delineador de nuevos cobros. Y aún seguimos preguntándonos –aunque parezca un interrogante retórico- si las papilas gustativas tienen firma. (Nota de Fabricio Simeoni).

FERNANDO nació en Rosario en 1963, este txt también se publicó recientemente en la antología PULPA.  Otros txt suyos están en las antologías HERÉTICA DESMESURA,  LOS QUE SIGUEN, DODECAEDRO, CUENTOS CORTOS SOBRE LA REPRESIÓN y CUENTISTAS ROSARINOS 2000-UNR.   Además del rigor de sus sintagmas, a mí siempre me ha gustado mucho su intención revulsiva, provocadora, perturbadora, maldita... en los poemas, dentro de la tradición de Lautremont, Rimbaud, Artaud, Sade, etc... 

  
Autores
María Paula Cerdán, Francisco Kuba, Verónica Laurino, Marcelo Scalona, Caro Musa, Claudia Malkovic, Silvina Potenza, Marcela González García, Soledad Plasenzotti, Natalia Massei, Mónica M. González, Ariel Zappa, Cintia Sartorio, Cecilia Mohni, Silvia Estévez, Julia M. Sánchez, Matías Settimo, Marisol Baltare, Maximiliano Rendo, Matías Magliano, Andrea Parnisari, Roberto Sánchez, Alina Taborda, Nicolás Foppiani, Mayra Medina, Alfredo Cherara, María B. Irusta, Ale Rodenas, Laura Rossi, Germán Caporalini, Rosana Guardala Durán, Rosario Spina, Sergio Goldberg, Luisina Bourband, Alejandra Mazitelli, Tomás Doblas, Laura Berizzo, Florencia Manasseri, Beti Toni, Nahuel Conforti, Gabriela Ovando, Diana Sanguineti, Joaquín Yañez, Joaquín Pérez, Alvaro Botta, Verónica Huck, Florencia Portella, Valeria Gianfelici, Sofía Baravalle, Rubén Leva, Marcelo Castaños, Luis Astorga, Juan Pedro Rodenas, Esteban Landucci, Dora Suárez, Laura Cossovich, Alida Konekamp, Diego Magdalena, Franco Trivisonno, Gerardo Ortega, Roberto Elías, Facundo Martínez, Ariel Navetta, Graciela Gandini, Jimena Cardozo, Soledad Cerqueira, Juan Gentiletti, Sebastián Avaca, Emi Pérez, Adriana Bruniar, Mariano Boni, Flor Said, Elina Carnevali, Roxana Chacra, Lorena Udler, Nora Zacarías.-