"Es necesario que se pregunte para que yo siga vivo, por que yo soy tan sólo su memoria". HAROLDO CONTI. Los caminos, homenaje.




14 de Octubre, 2006


tarde pero seguro....

Publicado en Fotitos. el 14 de Octubre, 2006, 23:15 por pjavkin_

 

Y ENSEGUIDA...

 

Cuando me desperté, una mañana más, quizás en martes, me detuve a espiar por la persiana la ventana forzada y disarmónica.

Tiempo atrás, apenas después de que aprehendiera la bici sin rueditas, y el vértigo en  bajada, su incentivo de vientos en la cara y poses de campeón del pedaleo, tiempo atrás, decía, me pasaba la noche descubriendo los pasos que a escondidas ibas dando, hasta prender la luz, prendo y apago, si eran cuatro llamarnos, si eran tres bajar al río, una excusa de perro o un insomnio.

Por entonces los metros eran muchos, vos estabas ahí, y yo no imaginaba que podría, aplicando básicas geometrías, de dedos cerca de ojos y acoples en  el aire, tenerme a tu ventana, estudiarle el reflejo desde cerca, sin tener que contar los destellos y sin que estés ahí.

Por momentos las cosas son así, y en eso pienso, mientras el ruido avanza, y el yeso va fraguando y el tronco de desmonte que empobrece a Victoria, se monta al solo fin de ocluir tu ventana.

Andamos provisorios, consumiendo artificios invasivos, que se va a derretir el pan de azúcar, que sale una vacuna contra el miedo probada por las tribus religiosas que habitan en las islas sin deseo. Vemos el gol de Islandia, y una boda real en filipinas, y al conde de Farsovia relamerse por una tailandesa desnutrida. El sarcasmo de tanto y repetido, la rabia deprimida ante el abuso de los tantos sin vos, de los ajenos prontos, de las luciérnagas con guiños venenosos.

Hable con Luis, recién llegado de la India, las valijas repletas de telas para el rastro, pero sigue soñando con Von Wernich, su visita a Casares, su estricta y detallada explicación, que no es él, que es dios mismo, que acaso lo torture por salvarlo. Derecho a la abstinencia me reclama, a no saber de más, a ya no saber.

Así las cosas, y tan luego, y la tanta materia inmateriada.

A mayor interés mayor demanda. A menor interés mayor oferta. O algo así. No recuerdo los términos precisos, pero si de mi hambre al mirarte decirlo. Y el cálculo burlado del zarpazo. Y el navegar del mar de los sargazos. Y el desembarco tibio y agitado, y la sorpresa vacua de ecuaciones, y el nada contenido encajamiento.

 Vivimos inventando esas ventanas. Que se prenden y apagan termitentes. Y nos resaltan nuestra contingencia. Nuestros ir sin venir, nuestros destinos. Entramos asumiendo que saldremos y por lo tanto, valga el mientras tanto. Leo: “Cada uno está sobre el corazón de la tierra traspasado por un rayo de sol: y enseguida anochece”.(1)  Leo también: “vendrá la muerte y tendrá tus ojos…” (2).  Que el último salve a todos.  Y ojalá los tenga. 

 

(1) Salvatore Quasimodo

(2) Cesare Pavese

 

FELIZ DIA

Publicado en General el 14 de Octubre, 2006, 21:52 por analialardone

NO SE QUIÉN ES MI MADRE

SINO LA QUE ME DIÓ LA LIBERTAD DE APRENDER

QUÉ ES SER HIJO...

A TODAS LAS MADRES EN SU DIA... MUUUUCHOS ABRAZOS Y BESOS MERECIDOS!!

Aún no sé...

Publicado en Poemitas. el 14 de Octubre, 2006, 20:35 por MScalona

                                   Aún no sé

 

“Pasa lo inexplicable.

Una hoja de violeta me saca de la vida”.

                              Marosa di Giorgio. Papeles salvajes. T. II nº 23

 

                         

 

Aún no sé de qué voy a escribir en esta página que ya está escrita.

Aún no lo sé y aunque la (me) vean acabada (o)

está (oy) en construcción, en un suspenso que no es el de la trama

sino el de la deriva; un improviso sobre un color armónico

buscando la melodía o el origen. Un balbuceo,

la forma en que suelen empezar o acabar todas las cosas.

 

Aún no lo sé.  Tengo sueltos...

una cara,  una calle, el último poema de Marosa,

un revólver que no gatilla, el Topo Yiyo y dos vibradores. 

Un crimen político, la ley de lemas, el video de una extorsión.

Las noticias. Un casamiento en paracaídas.

El novio cae mal parado, la novia enfiestada con dos no prometidos. 

Boda y separación en el día.

Ni en Reno, Nevada; ni en un cuento de Carver se consigue.

 

¿Qué más tengo...?  A ver…  la infancia…  no, la infancia no…

hoy, nada de paraísos perdidos. Primavera con sol

elijo la calle, la bici, los parques.

Hoy prefiero la erre arrastrada de Julio recitando el noema del capítulo 68

y la muñeca Griselda, que Griselda lleva todos los jueves a Chichina

al geriátrico, para que se anime. ¿Cuándo

irá a tocarme a mí la muñeca Griselda,

Griselda, para que yo me anime...?-  dice el loco

del pañuelito anudado en las puntas y la Spica en el oído

haciéndole gesto de noni con las dos manos en trenza

junto a la cabeza gacha en forma de almohada…

Durmamos la siestita –ruega el viejo-

antes de que me duerma para siempre…

 

Todavía hay más

para escribir y aún no saber.

Un viaje a Buenos Aires y la estación Primera Junta del subte

que tiene unas rejas que dicen 1909. Tengo derecho a creer que como yo,

un día así, destemplado, se aferraron de la misma moldura colada

dos niños de lustrina y globo, engominados, soñadores,

con esa mirada lánguida, intemporal de Bartleby, diciendo, “aún no lo sé...

preferiría no hacerlo”.

- Aún no sé de qué voy a escribir, niño Tuñón,

niño Jorge Luis, niña Marosa, por venir...

Me hace feliz apearme del mismo hierro forjado

sabiendo que un domingo de 1910

dos infantes pituquitos viajaban

a Plaza de Mayo para festejar la revolución

preguntándose en qué jardín

hallarían su Rosa Blindada

y en qué sótano, su Aleph.

 

Yo aún no lo sé, pero el sólo contacto con la reja me da fuerzas para subir

y me gusta esa marea porteña donde vamos todos mezclados:

el asesino, la loca de amor, el pederasta y el escriba.

Aún no sé los roles de cada quién y menos, preguntar el género.

Quizá sea yo el asesino o el loco de amor en el poema de una Marosa coreana

que vende medias de toalla en el Bajo Flores.

 

El borde de lo real no permite saber ni negar.

 

A menudo me basta el color armónico.

El improviso, el balbuceo, la prueba.

Lo inacabado, el instante, el camino.

Ni un parador en la ruta, ni café en la máquina del bus.

- Queda jugo –dice una chica de walkmans.

¿Quién puede beberse un jugo de máquina de bus a las dos de la mañana

en una autopista del sur con un embotellamiento de ocho horas?

Noche oscura, capote gris y bajo sin luna, Orión ni Casiopea.

Contra las nubes bajas titilea la luz de las balizas: 

Ahora sí, ahora no... espere, siga, desespere, avance, pare”

 

Nadie sabe dónde estamos detenidos.

¡Ramallo! Grita uno que ha reconocido ese monolito horrible

de dos cabezas al costado de la ruta. 

Un camión ha derramado combustible y hay que ser paciente.

- Siempre se llega- dice una señora gorda.

- A otra parte... hubiera dicho Pessoa.

 

Ahora vuelve a llover y todo aumenta mi sensación de fugitivo.

Ante el infortunio arrecia la histeria de los celulares.

Van y vienen los avisos a esposas, socios, amantes, enemigos.

Es curioso, la respuesta unánime al deseo de todos los hablantes

es la primera frase de este poema. O del cuento, o novela:

 

-  No lo sé. Aún no lo sé.

 

                                                                        Marcelo  Scalona

 

 

 

 

 

 

 

 

Macedonio...

Publicado en De Otros. el 14 de Octubre, 2006, 16:55 por MScalona

 Macedonio Fernández, BS AS, 1874-1952


            Una tarde del último noviembre, cuando nuestro Palacio Judicial –de la Justicia le llaman algunos que sabrán por qué lo dicen, pues no parece que la humanidad se preocupó nunca de poner en palacio a la Justicia– hervía de candorosos afanes hube de recorrerlo acompañando sin asunto propio, sólo para terminar una conversación, a un amigo abogado, hasta la oficina bancaria.
Cuando mi amigo me representaba el acto final y su labio sonriera mientras en evocación oía el próximo ¡23104 Diéguez Hnos.! cruzó la puerta internándose, casi rozándome, una joven alta, gallarda, cabello negro, traje café, me parece, acompañada de un caballero alto, rubio creo, traje claro. Caminaban vivamente, dirigiéndose a los pupitres pegados a la pared donde hay dispuestos útiles para escribir y formularios; allí se detuvieron y púsose él a anotar alguna cosa.
Al instante llamó ella mi atención. Estudio mucho a la mujer desde años atrás y cada día desespero más de sentir alguna vez como ella siente, de sentir siquiera por un instante alguna de esas emociones de gracia con respecto a sí mismas o al vivir de otros o de desesperación absoluta, que el hombre no conoce. ¿Cómo será ser mujer?
La joven nunca me vio. Puede decirse que a nadie vio de las cincuenta personas presentes. Al ponerse su acompañante a escribir miró ella hacia la multitud, pero su mirada no se dirigió hacia las personas, sino a una altura cualquiera por sobre ellas. Fue un segundo; recogió su mirada al instante y no tuvo ya otro movimiento para los circunstantes. Aquella actitud significó sin desdén ni interés como una mera constatación: "Hombres en su trabajo".
Al lector le habrá pasado más de una vez lo que a mí; apenas entreveo al paso una mujer me defino su belleza, su interés de carácter y de situación. Insisto en referirme a "situaciones" porque éstas tienen tanto incentivo y enamoran tanto o más que los caracteres; la visibilidad del carácter es mínima en situaciones sencillas y leves; no hay tragedia por el solo carácter y puede haberla por solo la obra de un máximun de situación.
Ahora, después de tres meses, cuando me domina el pensamiento de aquella joven rehago algunos detalles. Así, la joven vestía pollera muy larga y era alta, por lo que sus movimientos llenaban más la escena; por otra parte, en todo procedían ambos con rapidez y se añade a esto que en las tres veces que pasó a mi lado en las curvas que tenían que describir para llegar a la oficina y desde la puerta para llegar al pupitre ella seguía la curva más externa de modo que por ser ésta la más amplia y ser él muy alto tenía que caminar la señorita con gran ligereza y lo hacía con una acción de gran vivacidad y apropiación. Pero se veía que por concurrir estos dos factores, por tratarse de una señorita no de un varón y quizá porque en esa tarde habían andado mucho en diligencias para terminar algún trámite bancario, como es frecuente en cosas judiciales, necesitaba esforzarse y mortificarse para seguir a su compañero, y lo interesante es que en su actitud de esfuerzo había algo como de quien acepta dignamente las consecuencias de su conducta. 

fragm de Una Novela que Comienza

Michel Foucault

Publicado en De Otros. el 14 de Octubre, 2006, 16:04 por MScalona

 Michel Foucault, FRANCIA, 1926-1985


" Más que tomar la palabra, habría preferido verme envuelto por ella y transportado más allá de todo posible inicio. Me habría gustado darme cuenta de que en el momento de ponerme a hablar ya me precedía una voz sin nombre desde hacía ya mucho tiempo: me habría bastado entonces encadenar, proseguir la frase, introducirme sin ser advertido en sus intersticios, como si ella me hubiera hecho señas quedándose, un momento, interrumpida. No habría habido por tanto inicio; y en lugar de ser aquel de quién procede el discurso, yo sería más bien una pequeña laguna en el azar de su desarrollo, el punto de su posible desaparición. "

                                                                                                              

Frag. de LENGUAJE Y LITERATURA, p. 67, Ed. Siglo XXI

AVISO -2-,,, L i b r o s...

Publicado en General el 14 de Octubre, 2006, 15:29 por MScalona


a)   El próximo Viernes estarán disponibles en Homo Sapiens (Sarmiento al 800) DIEZ ejemplares de Tres Rosas Amarillas, de R. Carver, en Compactos Anagrama, a $ 19.- de contado.- Antes de ir, confirmen por tel.  424.3399 si llegaron...

b)   En la semana, llegarán algunos ejemplares de LOS DETECTIVES SALVAJES, de Roberto Bolaño (perfecta figura barthiana, el estilo), a la Librería TÉCNICA de Córdoba al 1300.-  Es una novela de 500 pgas. de Anagrama, y vale alrededor de $ 60.-

c)   Hasta ayer quedaba UN ejemplar de  HOSPITAL DE RANAS, de Lorrie Moore, en GERMINAL LIBROS,  Santa Fe casi E. Ríos,   a $  8.-  Lorrie es la sucesora de Carver, ese estilo pero enriquecido por la voz femenina y un estilo matizado por la figura barthiana.

Idea...

Publicado en De Otros. el 14 de Octubre, 2006, 13:51 por Germán Minguei
ESCRIBO, PIENSO, LEO

Escribo
pienso
leo
traduzco veinte páginas
escucho las noticias
escribo
escribo
leo.
Dónde estás
dónde estás

  
Autores
María Paula Cerdán, Francisco Kuba, Verónica Laurino, Marcelo Scalona, Caro Musa, Claudia Malkovic, Silvina Potenza, Marcela González García, Soledad Plasenzotti, Natalia Massei, Mónica M. González, Ariel Zappa, Cintia Sartorio, Cecilia Mohni, Silvia Estévez, Julia M. Sánchez, Matías Settimo, Marisol Baltare, Maximiliano Rendo, Matías Magliano, Andrea Parnisari, Roberto Sánchez, Alina Taborda, Nicolás Foppiani, Mayra Medina, Alfredo Cherara, María B. Irusta, Ale Rodenas, Laura Rossi, Germán Caporalini, Rosana Guardala Durán, Rosario Spina, Sergio Goldberg, Luisina Bourband, Alejandra Mazitelli, Tomás Doblas, Laura Berizzo, Florencia Manasseri, Beti Toni, Nahuel Conforti, Gabriela Ovando, Diana Sanguineti, Joaquín Yañez, Joaquín Pérez, Alvaro Botta, Verónica Huck, Florencia Portella, Valeria Gianfelici, Sofía Baravalle, Rubén Leva, Marcelo Castaños, Luis Astorga, Juan Pedro Rodenas, Esteban Landucci, Dora Suárez, Laura Cossovich, Alida Konekamp, Diego Magdalena, Franco Trivisonno, Gerardo Ortega, Roberto Elías, Facundo Martínez, Ariel Navetta, Graciela Gandini, Jimena Cardozo, Soledad Cerqueira, Juan Gentiletti, Sebastián Avaca, Emi Pérez, Adriana Bruniar, Mariano Boni, Flor Said, Elina Carnevali, Roxana Chacra, Lorena Udler, Nora Zacarías.-