"Es necesario que se pregunte para que yo siga vivo, por que yo soy tan sólo su memoria". HAROLDO CONTI. Los caminos, homenaje.




11 de Septiembre, 2006


Comparto alegría II

Publicado en General el 11 de Septiembre, 2006, 20:28 por Paula Aramburu

Comparto la misma alegría de Vero, y con la misma

modestia y vergüenza que ella, pero no quería dejar

de compartir esto con Uds. ya que mucho de lo que

escribí y que hoy aparece en el blog "las afinidades

electivas/ las elecciones afectivas", fue escrito en

épocas del taller que compartí con Uds. y de todo lo

que ese espacio significó para mí, asique, gracias! 

  

comparto alegría

Publicado en General el 11 de Septiembre, 2006, 19:34 por negrointenso
Compañeros: los invito a visitar el blog de las elecciones afectivas, con modestia y cierta vergüenza me gustaría compartir la alegría. besos. vero.

FELIZ DIA MARCE

Publicado en General el 11 de Septiembre, 2006, 19:20 por analialardone

Por tu constancia, tu paciencia, tu amistad, y siempre, por los alfajores. Premio Remo al mejor maestro del año.........

Salute!!!!!!!!!!

el peso de los gemelos...

Publicado en General el 11 de Septiembre, 2006, 19:03 por MScalona


R E C T I F I C O......

VALENTÍN   y   SANTINO  pesan  2.100  y 1.700...

hubo un malentendido en el cable de la Agencia TRAMAN...  

 o sea, se trata casi de dos pilares de rugby,

¡ GRANDE EL OBRERO...!!!!!!!!!!!!!!!!

Blanca Varela...

Publicado en General el 11 de Septiembre, 2006, 17:11 por MScalona

Historia

puedes contarme cualquier cosa
creer no es importante
lo que importa es que el aire mueva tus
labios

o que tus labios muevan el aire
que fabules tu historia tu cuerpo
a toda hora sin tregua
como una llama que a nada se parece

sino a una llama

 

BLANCA VARELA

Lima, Perú, 1926 

 

... los gemelos de HERNÁN BOTTA...

Publicado en General el 11 de Septiembre, 2006, 14:24 por MScalona

nacieron hace un rato,  VALENTÍN  y  SANTINO,
los gemelos de JIMENA y HERNÁN BOTTA.  
Como algunos saben, venían prematuros, de modo que
están en la NEO, pero parece que bien, con un peso de 1,200
cada uno... de modo que van a dar buena pelea...  y buena vida...  
No se puede ir a verlos aún. Ni a la mamá...
A cruzar los dedos...

:. feliz cumple Mr. TOM .:

Publicado en General el 11 de Septiembre, 2006, 14:08 por Lorena Aguado

Ey Tomás, f e l i z   c u m p l e a ñ o s!!!!

El sábado me dijiste: "me falta pintar", cuando hablábamos de la música y la escritura.

Pero vos no te das cuenta que pintás el mundo de una forma muy personal cuando aparecés.

No creo estar equivocada si digo que toda la gente del taller que te conoce, te admira y te quiere... mucho.

BESOS BESOS BESOS.

Y copate con una torta el jueves (jejejeje).

En el bolsillo de alguien...

Publicado en Aguafuerte el 11 de Septiembre, 2006, 12:19 por Germán Minguei

Llueve sobre Santiago.

 

Sé que no queda mucho tiempo.

Los aviones han bombardeado ya tres veces el Palacio de la Moneda. Desde el montón de escombros donde estamos escondidos alcanzo a escuchar otra vez los motores.

En cualquier momento caen otra vez las bombas.

Somos cuatro. Dos de nosotros tratan de hacer funcionar la ametralladora.. Yo escribo, en un rincón de los escombros, tratando de no estorbar ni ofrecer blanco fácil a los tiradores. El otro, un oficial, busca con un fusil algún francotirador.

Estamos rodeados.

Abajo, el Presidente resiste.

Sé que no nos queda mucho tiempo.

Somos cuatro, no sé cuantos más quedarán en otros lugares de la Moneda, pero me doy cuenta que se resiste fuerte.

Me dieron una pistola, que no sé usar.

Presiento que tampoco podré probar que no sé usarla. En cualquier momento nos dá una bomba de la aviación.

Somos cuatro. Nos queda poco tiempo.

Escribo lleno de miedo en un pedazo de papel que no sé cómo tengo en el bolsillo.

Tenemos los aviones encima.

 

Carlos Bagnato

Haroldo Conti... en el día del MAESTRO...

Publicado en De Otros. el 11 de Septiembre, 2006, 11:16 por MScalona
 

COMO UN LEÓN   - fragmento-

 
 

La gente se desparrama al llegar a la avenida Antártida y yo doblo hacia la escuela cuyas casillas asoman un par de cuadras más adelante entre un grupo de árboles cubiertos de cenizas. Apenas las veo se me hace un nudo en la barriga. No dudo, o por lo menos no discuto, lo cual además sería perfectamente inútil, con la vieja, de que la escuela sea algo tan bueno como ella dice pero todavía dudo mucho menos de que yo sirva para eso. Es cosa mía y de ninguna manera generalizo. A esta altura creo que ni la misma gorda lo pone en duda y estoy seguro de que se sacaría un peso de encima, de los pocos que puede quitarse entre los muchos que le sobran, si alguna de estas mañanas no apareciera por allí. La gorda es la maestra. El primero o segundo día puso su manito sonrosada sobre mi cabeza de estopa y dijo que haría de mí un hombre de bien. Parecía estar convencida y a la vieja se le saltaron las lágrimas. Al mes ya no estaba tan segura y a la vieja se le volvieron a saltar las lágrimas, claro que por otro motivo. Esta vez le dijo, con otras preciosas palabras, se entiende, que yo era un degenerado. Eso quiso decir, en resumen.
La cosa saltó algún tiempo después, el día que la gorda me encontró espiando por el ventilador del baño de las maestras. Por suerte no era yo el que estaba espiando en ese momento sino el Cabezón que, parado sobre mis hombros, estiraba el cogote todo lo que le daba. Al Cabezón lo echaron sin más trámites y ahora pienso si no le tocó la mejor parte. Desde entonces el tipo se da la gran vida y en cierta forma lo sigo teniendo sobre los hombros, sobre la misma cabeza diría yo. Ya estuvo en la 46 por hurto y daño intencional.
Esa vuelta vino mi hermano. A él no le saltaron las lágrimas, por supuesto, sino que escuchó en silencio y con palabras corteses dijo que se iba a ocupar del asunto. Estaba vestido como para impresionar, con el anillazo ese en el dedo y el pelo brillante como la carrocería de un coche. Era para verlo.
Después que la maestra terminó de hablar (creí que no paraba nunca) mi hermano saludó como un señor y luego, siempre con los mismos ademanes discretos, me llevó a un lado, entre los árboles. Allí me tomó por el cuello y me rompió los huesos con un dedo atravesado sobre los labios cada vez que yo iba a gritar. No sé cómo lo hizo, porque no podía poner mucha atención, pero cuando terminó no se le había movido un pelo.
Después que me sacudí el polvo me puso un brazo sobre los hombros y caminando juntos me empezó a hablar sobre la vida. Yo ni siquiera respiraba y le decía a todo que sí. Hablaba como un pastor o por lo menos como el viejo en sus mejores momentos. Su voz sonaba áspera y contenida, pero había cierta tristeza en su expresión. Es lo que más recuerdo.
Esperó a que me soplara los mocos y entonces me hizo prometer que iba a terminar la escuela así tardase mil años. Yo lo miré brevemente en los ojos y dije que sí. No tenía más remedio, pero de cualquier forma lo dije de corazón.
Y es eso lo que cada mañana me trae hasta aquí. Cuando tengo ganas de pegar la vuelta, lo cual es un decir porque las tengo siempre, veo su rostro por delante y escucho su voz.
-¿Quedamos Lito?
Yo vuelvo a decir que sí con la cabeza y entro en la escuela.

 


Haroldo Conti había nacido en 1925, fue secuestrado y desaparecido en mayo de 1976. Fue maestro normal y rural muchos años. Entre sus principales libros están ALREDEDOR DE LA JAULA y LA BALADA DEL ÁLAMO CAROLINA.-

Eduardo Mileo, Bs. As. 1953

Publicado en De Otros. el 11 de Septiembre, 2006, 9:29 por MScalona


Cuando era niña
tuvo una revelación:
ante sus ojos una piedra
se transformó en vaquita de San Antonio.
Ella vio
o creyó ver
al feldespato convirtiéndose en quitina.
Y vio
o creyó ver
a la mica en alitas voladoras.
Desde entonces la anima
un leve aburrimiento
que le entrecierra los ojos
       le afloja la mandíbula
       le abruma los hombros
y la lleva a sentarse por las tardes
frente a un arroyo que
según ella
refleja su cara como es.

                    * * * * *



La primera vez que fue al zoológico
se quedó sorprendida por las focas.
Los gritos
los aplausos la turbaban
de esos bellos animales de festejo.
Deseó, entonces, ser actriz.

La segunda vez que fue al zoológico
se quedó sorprendida por los tigres.
Los ojos
los omóplatos le daban
un aire hipnotizado del encierro.
Deseó entonces, ser mejor.

La última vez que fue al zoológico
fue ayer.
Se quedó sorprendida
por la ausencia de animales
y pensó
que mejor sería
dejar en paz a esa gente
que arrojaba galletitas al aire.


                      * * * * *


Tomó la hostia
Con la punta de la lengua
y la empujó adentro de la boca.
Frescura
le daba el deshacerse
del cuerpo santo
y honda garganta
la mística luna.
Bajó la cabeza
y entre todos
caminó por la nave central.
El órgano en el aire
celebraba
su cálida epopeya.


fragm.  de MUJERES, Edic en Danza.

ONETTI... construcción de la noche

Publicado en De Otros. el 11 de Septiembre, 2006, 0:50 por MScalona

En las páginas de Marcha (Montevideo), en 1974, tuvo lugar un hecho que marcó para siempre la vida de Onetti y que quedó grabado a fuego en la historia de cultura uruguaya. Dado su reconocimiento internacional, en 1973 Onetti fue convocado por Marcha para que presidiera el jurado de un concurso de cuentos que auspiciaba el semanario. El 27 de junio de 1973 Uruguay había sufrido un golpe de Estado y las fuerzas militares se habían entronizado en el poder disolviendo las cámaras representativas, encarcelando a varios opositores, dictando censura a varios artistas y determinando el exilio de cientos de uruguayos. El jurado que presidía Onetti falló en enero de 1974 y le otorgó el premio al cuento "El guardaespaldas", de Nelson Marra, el cual sería luego publicado en las páginas de Marcha.

      El cuento contenía varias alusiones a la situación política reinante en el país e irritó a los militares gobernantes: el semanario fue clausurado y Onetti, en calidad de presidente del jurado que lo había premiado, fue encarcelado. Ante el reclamo de otros escritores e intelectuales latinoamericanos, y luego de un encierro en condiciones precarias de salud, Onetti debió emprender el exilio. Invitado por el Instituto de Cultura Hispánica Onetti viajó a España y comenzó a residir en Madrid, hasta su muerte. De este insuceso el escritor nunca se recuperó.


Onetti a la usanza de los años 50

      Con escasas interrupciones, una de ellas para recibir el premio Cervantes, Onetti se tumbó en una cama de su apartamento madrileño, donde permaneció durante 12 años. Allí se dedicó a sus tres pasiones: leer, escribir y beber whisky. En el octavo piso de un edificio situado en la Avenida de las Américas Onetti, con el sueño cambiado, según él, hacía el amor con la literatura. "Cuando no escribo, leo", solía decir. "O leo o escribo, no concibo otra cosa. Es un vicio. Yo tengo que leer. Me gustaría que esos libros que me apasionan no se acabaran nunca o que yo perdiera la memoria para volver a leerlos de nuevo y poder soprenderme ante lo que voy leyendo", decía.

      Hay una anécdota famosa que surgió durante un encuentro con Vargas Llosa en la que el peruano le dijo que para él escribir era una disciplina de todos los días, como si mantuviera un matrimonio con la literatura. El uruguayo le replicó que para él la literatura era una amante, una relación en la que se dejaba arrastrar por la pasión. "El placer de escribir es muy grande, es como hacer el amor", decía Onetti desde su cama, con un cigarro en la boca y vaso de whisky en la mano que su mujer Dolly, piadosamente, le aguaba a escondidas. "Yo voy escribiendo. Escribo a tirones. Más de una vez me ha ocurrido, durante la noche, no tener un cuaderno a mano o una hoja blanca. Entonces siempre tengo libros a mi alrededor. Y los libros tienen una hoja en blanco. Por eso tengo varios mutilados en los que he escrito un fragmento de una novela".

  
Autores
María Paula Cerdán, Francisco Kuba, Verónica Laurino, Marcelo Scalona, Caro Musa, Claudia Malkovic, Silvina Potenza, Marcela González García, Soledad Plasenzotti, Natalia Massei, Mónica M. González, Ariel Zappa, Cintia Sartorio, Cecilia Mohni, Silvia Estévez, Julia M. Sánchez, Matías Settimo, Marisol Baltare, Maximiliano Rendo, Matías Magliano, Andrea Parnisari, Roberto Sánchez, Alina Taborda, Nicolás Foppiani, Mayra Medina, Alfredo Cherara, María B. Irusta, Ale Rodenas, Laura Rossi, Germán Caporalini, Rosana Guardala Durán, Rosario Spina, Sergio Goldberg, Luisina Bourband, Alejandra Mazitelli, Tomás Doblas, Laura Berizzo, Florencia Manasseri, Beti Toni, Nahuel Conforti, Gabriela Ovando, Diana Sanguineti, Joaquín Yañez, Joaquín Pérez, Alvaro Botta, Verónica Huck, Florencia Portella, Valeria Gianfelici, Sofía Baravalle, Rubén Leva, Marcelo Castaños, Luis Astorga, Juan Pedro Rodenas, Esteban Landucci, Dora Suárez, Laura Cossovich, Alida Konekamp, Diego Magdalena, Franco Trivisonno, Gerardo Ortega, Roberto Elías, Facundo Martínez, Ariel Navetta, Graciela Gandini, Jimena Cardozo, Soledad Cerqueira, Juan Gentiletti, Sebastián Avaca, Emi Pérez, Adriana Bruniar, Mariano Boni, Flor Said, Elina Carnevali, Roxana Chacra, Lorena Udler, Nora Zacarías.-