"Es necesario que se pregunte para que yo siga vivo, por que yo soy tan sólo su memoria". HAROLDO CONTI. Los caminos, homenaje.




MANUEL VICENT...

Publicado en De Otros. el 31 de Agosto, 2006, 19:31 por MScalona


Con motivo de la comparación de aguafuertes de MANUEL VICENT (EL PAIS-España), ROBERTO ARLT (Diario CRÍTICA-Bs As.) y Raúl Bigote Acosta (Diario EL CIUDADANO-Rosario), ayer con los chicos de PRIMERO-MIÉRCOLES... se me ocurrió recordarles MANO NEGRA... de Vicent. La de Bigote (El Cuento del Tío) no la puedo colgar porque es "un chorizo", como cierta novela premiada de cierto autor que no recuerdo si era, picado fino o grueso...


Mano negra

El cerebro es una olla que los poderosos cubren con un birrete, con la mitra, con una gorra de plato. Dentro de esa olla hay un laberinto y en alguno de sus infinitos bulbos coinciden los resortes de la dicha y de la ambición. No sé si los crímenes despiertan el apetito o al revés, si el placer de los sentidos alcanza toda su profundidad cuando es coronado con un asesinato. Un mismo impulso se bifurca en dos latidos: uno conduce a la santidad, otro lleva a la felonía. Siempre que veo a un poderoso con un birrete, una mitra o una gorra de plato cubriendo su laberinto, imagino que tiene en la espalda otro ser desconocido y aún más poderoso que lo domina. Detrás de los crímenes de Estado siempre hay una mano negra. Detrás de los placeres de los príncipes siempre hay una mano sonrosada. Pertenecen a un único ser. Con una mueve las marionetas, con la otra toca el piano. Después de cometer un crimen político los terroristas siempre acaban comiendo mariscos en un cocedero. De la misma forma los mejores asesinatos se planean en los asadores de chuletas en las afueras entre cuatro sicarios y en presencia de una rubia de botella. Nada ha cambiado desde el veneno florentino que se guardaba bajo la amatista de los anillos y que se impartía como postre en los banquetes al pie de esculturas de Miguel Ángel. Los Borgia elevaron el veneno a la categoría de sacramento, pero no se sabe en qué momento eran más sensitivos: cuando amaban o apuñalaban. Por mucho prestigio que haya acumulado esa familia con sus crímenes, ella no era del todo responsable. Había una mano negra y otra sonrosada que conducía sus pasiones. En los crímenes de Estado es imposible tocar fondo. No hay que buscar el origen del mal en los rufianes que se mueven en la cloaca, sino en ese punto del cerebro de los poderosos cuyo laberinto está cubierto por una pieza del uniforme. Una logia del Vaticano, la amante Julia Farnesio, un asador de Fuencarral, cuatro sicarios, la novia de un policía y unos chuletones de Ávila. La historia es la misma.

  
Autores
María Paula Cerdán, Francisco Kuba, Verónica Laurino, Marcelo Scalona, Caro Musa, Claudia Malkovic, Silvina Potenza, Marcela González García, Soledad Plasenzotti, Natalia Massei, Mónica M. González, Ariel Zappa, Cintia Sartorio, Cecilia Mohni, Silvia Estévez, Julia M. Sánchez, Matías Settimo, Marisol Baltare, Maximiliano Rendo, Matías Magliano, Andrea Parnisari, Roberto Sánchez, Alina Taborda, Nicolás Foppiani, Mayra Medina, Alfredo Cherara, María B. Irusta, Ale Rodenas, Laura Rossi, Germán Caporalini, Rosana Guardala Durán, Rosario Spina, Sergio Goldberg, Luisina Bourband, Alejandra Mazitelli, Tomás Doblas, Laura Berizzo, Florencia Manasseri, Beti Toni, Nahuel Conforti, Gabriela Ovando, Diana Sanguineti, Joaquín Yañez, Joaquín Pérez, Alvaro Botta, Verónica Huck, Florencia Portella, Valeria Gianfelici, Sofía Baravalle, Rubén Leva, Marcelo Castaños, Luis Astorga, Juan Pedro Rodenas, Esteban Landucci, Dora Suárez, Laura Cossovich, Alida Konekamp, Diego Magdalena, Franco Trivisonno, Gerardo Ortega, Roberto Elías, Facundo Martínez, Ariel Navetta, Graciela Gandini, Jimena Cardozo, Soledad Cerqueira, Juan Gentiletti, Sebastián Avaca, Emi Pérez, Adriana Bruniar, Mariano Boni, Flor Said, Elina Carnevali, Roxana Chacra, Lorena Udler, Nora Zacarías.-