"Es necesario que se pregunte para que yo siga vivo, por que yo soy tan sólo su memoria". HAROLDO CONTI. Los caminos, homenaje.




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Publicado en De Otros. el 21 de Agosto, 2006, 19:42 por MScalona

Daniel 1,6

La soledad en pareja es un infierno consentido. En la vida de la pareja suelen existir desde el principio algunos detalles, ciertas discordancias sobre las que uno decide tácitamente callarse, con la seguridad entusiasta de que el amor acabará arreglando todos los problemas. Estos problemas crecen poco a poco, en silencio, hasta que unos años después terminan por explotar y destruir cualquier posibilidad de vida en común. Desde el principio, Isabelle prefería que la cogiera de atrás; cada vez que yo intentaba un acercamiento diferente, ella se dejaba al principio y luego, como a su pesar, se daba la vuelta con una risita incómoda. Durante todos aquellos años, yo pensé que esa preferencia tenía que ver con una particularidad anatómica, una inclinación de la vagina o algo así, en fin, una de esas cosas de las que los hombres no pueden hacerse una idea exacta a pesar de toda su buena voluntad.  Seis semanas después de nuestra llegada, mientras le hacía el amor (como de costumbre, por detrás, pero en nuestro dormitorio había un espejo muy grande) me di cuenta de que al acercarse al orgasmo, ella cerraba los ojos y no volvía a abrirlos hasta mucho después, ya terminado el acto.

            Me quedé pensando en eso toda la noche, mientras vaciaba dos botellas de un coñac español bastante infecto: repasé nuestros actos de amor, nuestros abrazos, todos esos momentos que nos habían unido; la volví a ver cada vez apartando la mirada o cerrando los ojos, y me eché a llorar; Isabelle se dejaba gozar, hacía gozar, pero no le gustaba el placer, ni los signos del placer; no le gustaban en mí, y sin duda todavía menos en sí misma. Todo encajaba: cada vez que la había visto maravillarse ante la expresión de la belleza plástica había sido delante de pintores como Rafael, y sobre todo Boticcelli; en ocasiones había cierta ternura, pero a menudo frialdad, y siempre una gran calma; ella nunca había entendido la admiración absoluta que yo sentía por El Greco, nunca había apreciado el éxtasis, y lloré mucho porque esa parte animal, ese abandono sin límites al placer era lo que más me gustaba de mí, mientras que sólo sentía desprecio por mi inteligencia, mi sagacidad, mi sentido del humor. Nunca conoceríamos esa mirada doble e infinitamente misteriosa de la pareja unida en la felicidad, aceptando con humildad la presencia de los órganos y la alegría ilimitada:  nunca seríamos realmente amantes ".-

LA POSIBILIDAD DE UNA ISLA….  P.  65-66

  
Autores
María Paula Cerdán, Francisco Kuba, Verónica Laurino, Marcelo Scalona, Caro Musa, Claudia Malkovic, Silvina Potenza, Marcela González García, Soledad Plasenzotti, Natalia Massei, Mónica M. González, Ariel Zappa, Cintia Sartorio, Cecilia Mohni, Silvia Estévez, Julia M. Sánchez, Matías Settimo, Marisol Baltare, Maximiliano Rendo, Matías Magliano, Andrea Parnisari, Roberto Sánchez, Alina Taborda, Nicolás Foppiani, Mayra Medina, Alfredo Cherara, María B. Irusta, Ale Rodenas, Laura Rossi, Germán Caporalini, Rosana Guardala Durán, Rosario Spina, Sergio Goldberg, Luisina Bourband, Alejandra Mazitelli, Tomás Doblas, Laura Berizzo, Florencia Manasseri, Beti Toni, Nahuel Conforti, Gabriela Ovando, Diana Sanguineti, Joaquín Yañez, Joaquín Pérez, Alvaro Botta, Verónica Huck, Florencia Portella, Valeria Gianfelici, Sofía Baravalle, Rubén Leva, Marcelo Castaños, Luis Astorga, Juan Pedro Rodenas, Esteban Landucci, Dora Suárez, Laura Cossovich, Alida Konekamp, Diego Magdalena, Franco Trivisonno, Gerardo Ortega, Roberto Elías, Facundo Martínez, Ariel Navetta, Graciela Gandini, Jimena Cardozo, Soledad Cerqueira, Juan Gentiletti, Sebastián Avaca, Emi Pérez, Adriana Bruniar, Mariano Boni, Flor Said, Elina Carnevali, Roxana Chacra, Lorena Udler, Nora Zacarías.-