"Es necesario que se pregunte para que yo siga vivo, por que yo soy tan sólo su memoria". HAROLDO CONTI. Los caminos, homenaje.




19 de Agosto, 2006


Santa muertecita

Publicado en General el 19 de Agosto, 2006, 21:13 por negrointenso

Te pedí que le rezaras a esa santa,

santa muertecita,

"te vas sin dolor", dijiste.

Contratando a un mercenario.

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2 miligramos de morfina

mezclados

con el jugo ingenuo de una naranja.

Mentían

"receta magistral" le llamaban

"jarabe"

como a los niños.

more DAL MASETTO...

Publicado en De Otros. el 19 de Agosto, 2006, 13:48 por MScalona


   Antonio Dal Masetto nació en Intra, Italia, en 1938, de padres campesinos, Narciso y María. Después de la Segunda Guerra, en 1950, emigró a la Argentina. Se radicó en Salto con su familia y aprendió el castellano leyendo libros que elegía al azar en la biblioteca del pueblo. "Sufrí mucho con el traslado. Me sentía un marciano en el mundo", dice Dal Masetto de sus comienzos en el nuevo país. El tema de la inmigración está presente en sus libros, como en las novelas Oscuramente fuerte es la vida y La tierra incomparable. A los 18 años llegó a Buenos Aires. En sus comienzos fue albañil, pintor, heladero, vendedor ambulante de artículos del hogar, empleado público, periodista y, desde los 43 años, escritor. En 1964 publicó su primer libro de cuentos, que mereció una mención en el Premio Casa de las Américas. Recibió dos veces el Segundo Premio Municipal —por Fuego a discreción y Ni perros ni gatos— y el Primer Premio Municipal por la novela Oscuramente fuerte es la vida. Su libro Siempre es difícil volver a casa fue traducido al francés y llevado al cine por Jorge Polaco. Su novela La tierra incomparable, recibió el Premio Planeta Biblioteca del Sur 1994. Es un asiduo colaborador del periódico Página/12 de Buenos Aires.

Entre sus obras:
   
novelas:
  • Siete de Oro (1963, edición definitiva,1991)
  • Fuego a discreción (1983, edición definitiva, 1991)
  • Oscuramente fuerte es la vida (1990)
  • Siempre es difícil volver a casa (1992)
  • La tierra incomparable (1994)
  • Demasiado cerca desaparece (1997)
  • Hay unos tipos abajo (1998)

cuentos:

 

 
más sobre Dal Masetto y su obra:
 
Dal Masetto, Osvaldo Soriano y los gatos
"...El Rubí era un bolichito que ya no existe y al que solíamos ir porque era el único que estaba abierto a la hora en que los demás habían cerrado y donde, con las primeras luces del día, se podía desayunar con unos espumosos vasos de Amargo Obrero con soda y seguir disfrutando de esa sensación de estar siempre como en la casa de uno y que el Bajo nunca deja de brindar."
Dal Masetto sobre "Gente del Bajo"
El Bar
Dal Masetto:
Una historia de vida
(entrevista en La Nación)
"Recordar"
24 de marzo de 1976
   
última modificación: 6 de agosto de 1998


Felisberto...

Publicado en De Otros. el 19 de Agosto, 2006, 12:54 por MScalona

Felisberto Hernández

   Felisberto Hernández, escritor, artista de aura singular nacido en Montevideo en 1902, Uruguay. Falleció en 1963. En las épocas del cine mudo, se desempeñó como pianista acompañando los filmes y tocando en los intervalos. También daba clases de piano particulares y fue viajante de comercio por el interior de su país. Mereció la atención de Italo Calvino, que lo calificó como un narrador atípico, inclasificable. Borges lo consideraba el mejor cuentista del Río de la Plata. La crítica ve en sus cuentos, el antecedente más claro de Julio Cortázar y la introducción por primera vez de un modo tan nítido, de los principios SURREALISTA en la rposa de este lugar del mundo. Sus obras esenciales, dentro de una vasta creación, son: Fulano de tal (1925); Libro sin tapas (1928); El caballo perdido (1943); Nadie encendía las lámparas (43); Las hortensias (49) y Tierras de la memoria (1965). Recordarán que nosotros trabajamos LA MUJER PARECIDA A MÍ, cuento de 1943 que integra el volume Nadie encendía las lámparas.

  Su propia visión sobre el acto creador es especialmente revelador. Así, en "Explicación falsa de mis cuentos", el escritor uruguayo asegura: "Mis cuentos no tienen estructuras lógicas (...). En un momento dado pienso que en un rincón de mí nacerá una planta. La empiezo a acechar creyendo que en ese rincón se ha producido algo raro, pero que podría tener porvenir artístico (...). Sin embargo, debe esperar un tiempo ignorado: no sé cómo hacer germinar la planta ni cómo favorecer, ni cuidar su crecimiento; sólo presiento o deseo que tenga hojas de poesía; o algo que se transforme en poesía si la miran ciertos ojos..." 

Clickeando en el enlace de abajo, podrán leer LA CASA INUNDADA.



http://www.temakel.com/cuentofhernandez.htm

Patricia Highsmith

Publicado en De Otros. el 19 de Agosto, 2006, 11:37 por MScalona


LA   BAILARINA


Bailaban maravillosamente juntos, evolucionando de un lado a otro de la pista a los eróticos ritmos del tango, a veces del vals. A la edad de veinte y veintiún años, respectivamente, Claudette y Rodolphe se hicieron amantes. Quisieron casarse, pero su empresario consideró que resultaban más excitantes para los clientes si no estaban casados. Así que permanecieron solteros.

La sala de fiesta donde trabajaban se llamaba “El Rendez-vous” y era conocida entre cierta clientela de hombres maduros y gastados como una cura eficaz contra la impotencia. Basta con ir a ver bailar a Claudette y Rodolphe, decía todos. Los periodistas, intentando poner un poco de picante en sus columnas, describían su número como sadomasoquista, porque a menudo parecía que Rodolphe iba a estrangular a Claudette. La asía por la garganta y avanzaba, doblándola hacia atrás, o retrocedía –daba igual- manteniendo su presa, sacudiéndola a veces por el cuello, de tal modo que su pelo se agitaba furiosamente. El público contenía el aliento, suspiraba y los contemplaba fascinado. La batería de la banda de tres músicos sonaba más alta e insistente.

Claudette dejó de acostarse con Rodolphe porque pensaba que la privación estimularía su apetito. Le resultaba fácil excitar a Rodolphe mientras bailaba con él, para luego abandonarle con un movimiento brusco, haciendo mutis acompañada por los aplausos y, en ocasiones, las risas de los espectadores. Bien ajenos estaban al hecho de que le abandonaba de verdad.

Claudette era caprichosa y no tenía verdaderos planes, pero empezó a salir con un hombre barrigudo llamado Charles, de buen carácter, generoso y rico. Hasta se acostó con él. Charles aplaudía con fuerza cuándo Claudette y Rodolphe bailaban, él rodeando con sus manos el grácil cuello blanco, ella doblada hacia atrás. Charles podía permitirse el lujo de reír. Se la iba a llevar a la cama luego.

Como sus ganancias iban unidas, Rodolphe le planteó el asunto a Claudette: o dejaba de ver a Charles o él no volvería a actuar con ella. O, por lo menos, no actuaría con las manos alrededor de su garganta, como si fuera a ahogarla en un exceso de pasión, que era lo que venían buscando los clientes. Rodolphe lo decía en serio, así que Claudette prometió no acostarse más con Charles. Cumplió su promesa. Charles se distanció; raras veces se le veía por “El Rendez-vous”; en esas ocasiones andaba triste y abatido y; finalmente, no volvió más. Pero Rodolphe se fue dando cuenta poco a poco de que Claudette estaba viéndose con dos o tres hombres. Empezó a dormir con ellos y el negocio prosperó más que con el rico Charles, quien, después de todo, era un solo hombre, con sólo un grupo de amigos a los que poder traer a “El Rendez-vous”.

Rodolphe le pidió a Claudette que terminara con los tres. Ella se lo prometió. Sin embargo, ellos, o sus mensajeros con noticias y flores, continuaron frecuentando el camerino todas las noches.

Rodolphe, que no había pasado una noche con Claudette desde hacía ya cinco meses, pero cuyo cuerpo se apretaba contra el suyo cada noche ante los ojos de doscientas personas…Rodolphe bailó un tango magnífico una noche. Se apretó contra ella como de costumbre y ella se inclinó hacia atrás.

-¡Más! ¡Más!- gritó el público, hombres en su mayoría, cuando las manos de Rodolphe oprimían la garganta de ella.

Claudette siempre fingía, sufrir, amar a Rodolphe y sufrir a manos de su pasión durante la danza. Esta vez no se levantó cuando la soltó. Ni él la ayudó, como solía hacer. La había estrangulado, con tanta fuerza que ella no pudo gritar. Rodolphe salió del pequeño escenario y dejó a Claudette allí para que otros la recogieran.

             

     

Joaquinito...

Publicado en Mis canciones el 19 de Agosto, 2006, 11:25 por MScalona

Así estoy yo sin ti

                                                                               Para Luis Alberto, Pichi y sus malitos

 

Como Búster en el apartamento,

con más miedo que Fredo en el padrino,

como el marido fiel de lo que el viento

se llevó con guión de Tarantino,

 

como helado de fresa y chocolate,

como el acorazado frankestein,

como un primate en el empire state,

como el magnate de citizen Kane,

 

como el ángel azul sin escolares,

como Harpo sin arpa ni bocina,

mister president call me Norma Jean,

 

como polvos de arroz sin calamares,

como Tarzampanó sin Gelsomina,

como el bastón de Charly sin Chaplin.

 

                                                             Joaquín Sabina

  
Autores
María Paula Cerdán, Francisco Kuba, Verónica Laurino, Marcelo Scalona, Caro Musa, Claudia Malkovic, Silvina Potenza, Marcela González García, Soledad Plasenzotti, Natalia Massei, Mónica M. González, Ariel Zappa, Cintia Sartorio, Cecilia Mohni, Silvia Estévez, Julia M. Sánchez, Matías Settimo, Marisol Baltare, Maximiliano Rendo, Matías Magliano, Andrea Parnisari, Roberto Sánchez, Alina Taborda, Nicolás Foppiani, Mayra Medina, Alfredo Cherara, María B. Irusta, Ale Rodenas, Laura Rossi, Germán Caporalini, Rosana Guardala Durán, Rosario Spina, Sergio Goldberg, Luisina Bourband, Alejandra Mazitelli, Tomás Doblas, Laura Berizzo, Florencia Manasseri, Beti Toni, Nahuel Conforti, Gabriela Ovando, Diana Sanguineti, Joaquín Yañez, Joaquín Pérez, Alvaro Botta, Verónica Huck, Florencia Portella, Valeria Gianfelici, Sofía Baravalle, Rubén Leva, Marcelo Castaños, Luis Astorga, Juan Pedro Rodenas, Esteban Landucci, Dora Suárez, Laura Cossovich, Alida Konekamp, Diego Magdalena, Franco Trivisonno, Gerardo Ortega, Roberto Elías, Facundo Martínez, Ariel Navetta, Graciela Gandini, Jimena Cardozo, Soledad Cerqueira, Juan Gentiletti, Sebastián Avaca, Emi Pérez, Adriana Bruniar, Mariano Boni, Flor Said, Elina Carnevali, Roxana Chacra, Lorena Udler, Nora Zacarías.-