"Es necesario que se pregunte para que yo siga vivo, por que yo soy tan sólo su memoria". HAROLDO CONTI. Los caminos, homenaje.




Inclemencias urbanas

Publicado en General el 15 de Julio, 2006, 16:55 por - Alvaro -

            Tambaleante, esforzándome para no caer, para no rendirme al sueño,  atravesaba la noche de la plaza San Martín. Miraba al suelo cuando bruscamente una mano fría me tomó del cuello; alcancé a ver sus ennegrecidas uñas, percibí sus grietas, su aspereza, sus cicatrices. Pronto, me vi reducido por dos ladrones: uno (el que me ahorcaba inescrupulosamente) de edad avanzada; el otro, de baja estatura y coleta escapándose de una gorra deshilachada, mucho más joven. Una voz  ronca y firme, de aquellas que mandan obedecer sino se quiere ser castigado, me exigió la billetera, el reloj, la bufanda; se los di todo. Finalizado el atraco, se alejaron caminando sin mayores preocupaciones; mientras yo, tras comprobar que no estaba herido, me incorporé un tanto nervioso y reanudé mi camino a paso ligero.

            A escasas cuadras de mi destino, noté que no tenía las llaves que inexorablemente necesitaría, quizás las había perdido, quizás fueron parte del botín de mis atacantes, no lo sabía. Decidí esperar que algún vecino despertara para poder usar su teléfono, o en el mejor de los casos, traspasar la medianería y alcanzar el patio. Amaneció, desafortunadamente la ciudad era un desierto helado.

            Oí un rumor de pasos, se acercaba alguien; a escasos metros de mi presencia divisé una figura encapuchada que desde la oscuridad de su semblante me observaba. No sin razones me asusté, pero logré mantener la calma; el sujeto se acercó hasta mí y me pidió la billetera. Al convencerse de la veracidad de mis desventuras me golpeó sin hacerme daño, soltó un tremendo bufido y arrojó un par de monedas al suelo; dio media vuelta y desapareció tras la esquina cercana. Agarré el dinero y corrí en dirección opuesta; desde una cabina telefónica llamé a la policía y les describí al hombre. Minutos más tarde se escucharon sirenas y disparos en la dirección en que se había marchado. Solté una carcajada salvaje.

  
Autores
María Paula Cerdán, Francisco Kuba, Verónica Laurino, Marcelo Scalona, Caro Musa, Claudia Malkovic, Silvina Potenza, Marcela González García, Soledad Plasenzotti, Natalia Massei, Mónica M. González, Ariel Zappa, Cintia Sartorio, Cecilia Mohni, Silvia Estévez, Julia M. Sánchez, Matías Settimo, Marisol Baltare, Maximiliano Rendo, Matías Magliano, Andrea Parnisari, Roberto Sánchez, Alina Taborda, Nicolás Foppiani, Mayra Medina, Alfredo Cherara, María B. Irusta, Ale Rodenas, Laura Rossi, Germán Caporalini, Rosana Guardala Durán, Rosario Spina, Sergio Goldberg, Luisina Bourband, Alejandra Mazitelli, Tomás Doblas, Laura Berizzo, Florencia Manasseri, Beti Toni, Nahuel Conforti, Gabriela Ovando, Diana Sanguineti, Joaquín Yañez, Joaquín Pérez, Alvaro Botta, Verónica Huck, Florencia Portella, Valeria Gianfelici, Sofía Baravalle, Rubén Leva, Marcelo Castaños, Luis Astorga, Juan Pedro Rodenas, Esteban Landucci, Dora Suárez, Laura Cossovich, Alida Konekamp, Diego Magdalena, Franco Trivisonno, Gerardo Ortega, Roberto Elías, Facundo Martínez, Ariel Navetta, Graciela Gandini, Jimena Cardozo, Soledad Cerqueira, Juan Gentiletti, Sebastián Avaca, Emi Pérez, Adriana Bruniar, Mariano Boni, Flor Said, Elina Carnevali, Roxana Chacra, Lorena Udler, Nora Zacarías.-