"Es necesario que se pregunte para que yo siga vivo, por que yo soy tan sólo su memoria". HAROLDO CONTI. Los caminos, homenaje.




5 de Julio, 2006


invitación

Publicado en General el 5 de Julio, 2006, 23:57 por negrointenso

el viernes a las 19 en la casa de la poesía lee Diana Bellesi, es muy buena, yo voy, llegaré un poquito tarde al taller, disculpas, los invito. Vero

Pd. algunos no saben, yo soy la única persona del blog inhabilitada para comentar, es por eso que no quiero que se ofendan si no reciben respuestas. A propósito me encantó lo último de Tomás (aunque no me gustó el título), maravilloso lo de Carlos Descarga, creo que tu obra y la mía dialogan muy bien, reconozco la tuya tiene mas vuelo, también disfruté de los cuatro breves relatos de (creo) Nico, son precisos y logrados. Bueno, besos, vero.

Maripau, please, si querés hablamos con Bill Gates, a ver si me levanta la pena.

Undressed

Publicado en Cuentos el 5 de Julio, 2006, 23:09 por - Alvaro -

           Su nariz aguileña, su barba de varios días, sus ojos rapaces clavados en las camisas emperchadas. Planeaba asaltar la tienda. No se movía demasiado; de vez en cuando, me miraba de soslayo.

            Esperaba con impaciencia, nunca supe esperar. Pero te quería y merecías el sacrificio. Saliste del probador, desfilaste para mí; aprobado el pantalón, ahora solo faltaba el suéter. A esperar otro rato.

            Recorrí el lugar con la vista, no lo encontraba; quizás, ya hubiese violentado la caja sin que nadie se percatase, o había maniatado a la empleada que del susto no podía gritar.

            Lo vi tras un maniquí semidesnudo. Ahora tenía varias prendas en sus manos; simulaba cierta desorientación, aunque no podía ocultar su nerviosismo.

             "Que bien te queda el suéter, precioso, de verdad. Vamos a la caja que estoy un poco cansado." Dos personas aguardaban su turno para abonar; tensionado, otra vez debía esperar.

            Estábamos a punta de pagar cuando mi sospechoso interrumpió los cálculos de la cajera: "Perdone usted, ¿Sabrá donde puedo encontrar un talle L para mi mujer que está en el probador?".

1.2.3.

Publicado en Poemitas. el 5 de Julio, 2006, 21:19 por bianka

¿Porqué?

¿Para qué?

Claro que no importan,

La vida es porque sí,

y sino, porque me queres tanto?

Te dejo otra vez,

pero se que me vas a venir a buscar,

sino me mato

te mato.

1.2.3....

Ya estás muerto.

RELATO

Publicado en General el 5 de Julio, 2006, 19:54 por Lauisaia

El desenlace era fácilmente predecible. Cada vez que él se iba sin dar demasiadas explicaciones yo comenzaba a hacerme la idea de que no volvería. Un frío me recorría primero la espalda, pero luego, de a poco, llegaba a los lugares más recónditos de mi cuerpo. Me estremecía ante la imposibilidad de existir en soledad.

Sin embargo, apenas unos segundos después, la respiración entrecortada por la desesperación, comenzaba a normalizarse y se hacía más lenta, más profunda cada vez. Disminuía también el ritmo de mis pulsaciones y entraba en un estado de letargo tan exquisito… parecido al que buscan los poetas unos instantes antes de escribir, o al minuto de calma que imagino precederá a la muerte.

Alguien toma mis hombros y los sacude con fuerza. Siento que mi cuerpo cae en la arena desde el tobogán de aquella plaza de la infancia. Despierto, y él aún sacude mis hombros: “llegué, querida, ¡siempre en el limbo vos”.

Quería contarle de mis estados, aquellos que se sucedían uno a uno por mi cuerpo cuando se iba. Pasaba una frase tras otra como quien hojea las páginas de un libro, tratando de encontrar aquella que los pintara.

A pesar de mi insistencia las frases no aparecieron, interrumpidas, quizás, por la excitación que me producía, después de tanto tiempo, la conciencia… o el registro, de sensaciones recorriendo mi cuerpo.

Preparé las valijas. Pocas cosas, todo muy rápido… nada de arrepentimientos.

No pude agradecerle. No hubiera entendido que el pensarme en soledad, me devolvió la vida.

 

Joan Brossa.-

Publicado en De Otros. el 5 de Julio, 2006, 19:21 por MScalona

FIN DE CICLO  

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 Las hojas caídas obstruyen el camino. 

 Imagino ser el que no soy.  

 Aquí me quedo bien quieto.  

 Procuro no moverme  

 y ocupar el menor espacio posible.   

 Como si ya no estuviera.  

 El silencio es el original,  

 las palabras son la copia.  

. 

  Joan Brossa, (Barcelona 1919-1998)  

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Si hacen click en el nombre hay un link.... Y para los que quieran más... a partir de mañana pueden visitar en el Parque de España, la muestra de este artista catalán...

relatos

Publicado en General el 5 de Julio, 2006, 18:18 por nico doffo

Grito

 

Sostenía que el hombre que no grita no es hombre, ni siquiera es animal. Él consideraba al grito como acto fundante del ser, como rechazo, y aceptación, de aquello que nos penetra desde el mundo. Pero su hijo no gritaba, el niño prefería quedar callado en el rincón, meciéndose quieto en su soledad, en su mundo interno, en la impenetrabilidad de su mente.

Todos los días lo miraba con la esperanza de que rompa el muro que había levantado entre los mundos, que  con el grito quebrara las paredes que los separaban. Todos los días la mirada perdida del niño negaba su pedido.

 

 


 

El beso

 

Lo miró con  ojos ajenos, que no eran los de ella. En ellos, él solo vio una luz que lo habilitaba a animarse de una vez por todas. Y por fin la besó.


 

Decisiones

 

El ruido de la puerta del ascensor al cerrarse lo despabiló súbitamente del estado de trance en que se hallaba. Ella había llegado.

Dudó, como siempre lo hacia, al momento de salirle al cruce. Solo era cuestión de levantarse de esa incomoda silla, caminar los dos metros que lo separaban de la puerta y girar el picaporte para encontrarla. Pero, como siempre, una y mil veces especuló en ir o quedarse. Ambas posiciones le resultaban por igual de incomodas. Si no hubiese sido por la lluvia, que tan de buen humor lo ponía, nunca se hubiese animado. Por suerte llovía, mucho. Fuerte.

 


 

 

3.000.000 de segundos

 

Para algunos puede parecer mucho, para mí no. Tres millones de segundos duró nuestra relación. El cartel con la cuenta regresiva para el inicio del mundial me permitió saberlo.

Besos, promesas, mentiras, deseos, sudor, hartazgo, amor, vacíos, ficciones, sueños. Hicimos y sentimos lo mismo que todos. Fue mucho. Fue poco. Fue. Nomás…  

 

 


para 3º, ej. de Silencio y Delicadeza en BORGES

Publicado en General el 5 de Julio, 2006, 14:51 por MScalona


En el cuento  EL FIN (en el volumen ARTIFICIOS) Borges imagina la muerte de Martín Fierro, a manos de un payador negro, al que Fierro le había matado años antes su hermano en un duelo criollo (a cuchillo).-

Borges imagina que ese negro payador viene persiguiendo a FIERRO desde entonces por la venganza y procurársela del mismo modo, con un duelo criollo.

Finalmente, el negro le da alcance una tarde en la pulpería de Recabarren, se reconvienen los dos (Fierro y el retador) y se proponen y preparan para el duelo a cuchillo. Antes de la escena final, la pelea propiamente dicha, escena cumbre del PARADIGMA (un duelo a cuchillos, una pelea a muerte por sangre), BORGES neutraliza y prepara tanto conflicto, con uno de los párrafos más finos, delicados y de conciencia (silencio) de toda su literatura.  El fragmento dice así:

"Hay una hora de la tarde en que la llanura está por decir algo; nunca lo dice o tal vez lo dice infinitamente y no lo entendemos, o lo entendemos, pero es intraducible como una música..."


Aclaro, que los 3 puntos suspensivos los usa Borges, y sabemos que están allí para aumentar la idea de silencio, lo implícito, lo no dicho. Lo delicado es que la llanura se expresa sin decirlo. El silencio (tan majestuoso, tan evidente de la pampa) por esa misma implicancia y magnitud se vuelve delicado. 

Fabricio Simeoni... la rarafección o abismarse...

Publicado en De Otros. el 5 de Julio, 2006, 14:39 por MScalona


El agotamiento de ciertas luces

 

 

Y hablamos de aquellas mitades indelebles. La mitad del otro que queda en uno. Lo único visible desde esta isla rodeada por ventanales, es lo que esta fuera. Los vidrios nos sumergen hasta los añicos de la superficie y el río, quiere ser escama. Vemos desde adentro, todo eso que emerge hasta el movimiento del oleaje inesperado. Hablamos de un porcentaje equitativo, el álgido témpano de pescaditos excluidos del fuselaje. El acuario retraído a cierta profundidad distante, la parte menos líquida; la otra parte, no la mía. Lo ajeno a esta unidad carcomida por la voz de una operadora submarina, un minuto acuático es todo lo que le falta a esta conversación.

Voy a conocerla antes del mediodía. Antes que se caigan los tubos de teléfonos consagrados a la estría de la cremallera. Voy a conocerla antes del deshielo. Antes de cada elemento.

Un agua. Imbuida en los orificios de la fragilidad. Se apoya la esfinge y quedamos desencajados. Secos. Es el origen secular de la resistencia anfibia. La ceremonia de la costa o el mercado retro. Hablamos de cosas viejas, vimos las mismas presencias en la continuidad del patio trasero bajo la parra, parecimos separarnos de la idéntica hidratación de las peceras.

Dos fuegos. El devenir es la excusa perfecta. Presumibles formas de aniquilar cada pausa que tiene el deseo. Nos derrite la rarefacción, se encienden las linternas acongojadas por la luz que las somete. Se condensan las salidas, no quedan puertas en la isla. El humo nos contiene, nos borra definitivamente del cauce. Se mueve el río flamígero y atrás quedan las mitades inconclusas. Algo se hunde, algo se quema.

Tres aires. Lo que viene a respirarnos. La deuda que deja el cuerpo cuando pasa. Los agujeros oscuros del vacío, la velocidad del flash. Como un vuelco asfixiado del cielo hacia los confines del paisaje. Una aguja grabada en el índice, en otra aguja que supura atmósferas. Esta frase inconexa deja espacios en la encía y sus cavidades obsoletas. Como un hueco desahogado del bote hacia las redes del silencio.

Cuatro tierras. Se ensucian las prendas, se prendan los besos perpetuos. Algo huele a sexo, estamos como antes, entre la geografía obtusa del centro y la posibilidad de ladearlo. La arena se escurre como cada figura que esta del otro lado. Aún quedan mitades. La escena cambia de estado. Buscamos comodidad en la elíptica creación de toda vuelta, nos rasgamos los polos y algo se achata.

Seguimos viendo ventanas pero esta vez no hay nada detrás de ellas, aunque la inerme hondura calme su impacto seguiremos siendo isla.

¿Voy a reconocerla después?

 

                                                                 FABRICIO   SIMEONI

Raymond Carver

Publicado en De Otros. el 5 de Julio, 2006, 0:19 por MScalona

 

 

Miedo

 

Miedo de ver una patrulla policial detenerse frente a la casa.
Miedo de quedarme dormido durante la noche.
Miedo de no poder dormir.
Miedo de que el pasado regrese.
Miedo de que el presente tome vuelo.
Miedo del teléfono que suena en el silencio de la noche muerta.
Miedo a las tormentas eléctricas.
Miedo de la mujer de servicio que tiene una cicatriz en la mejilla.
Miedo a los perros aunque me digan que no muerden.
¡Miedo a la ansiedad!
Miedo a tener que identificar el cuerpo de un amigo muerto.
Miedo de quedarme sin dinero.
Miedo de tener mucho, aunque sea difícil de creer.
Miedo a los perfiles psicológicos.
Miedo a llegar tarde y de llegar antes que cualquiera.
Miedo a ver la escritura de mis hijos en la cubierta de un sobre.
Miedo a verlos morir antes que yo, y me sienta culpable.
Miedo a tener que vivir con mi madre durante su vejez, y la mía.
Miedo a la confusión. Miedo a que este día termine con una nota triste.
Miedo a despertarme y ver que te has ido.
Miedo a no amar y miedo a no amar demasiado.
Miedo a que lo que ame sea letal para aquellos que amo.
Miedo a la muerte.
Miedo a vivir demasiado tiempo.
Miedo a la muerte.
Ya dije eso.

 

 

RAYMOND  CARVER

USA 1938-1989

 

  
Autores
María Paula Cerdán, Francisco Kuba, Verónica Laurino, Marcelo Scalona, Caro Musa, Claudia Malkovic, Silvina Potenza, Marcela González García, Soledad Plasenzotti, Natalia Massei, Mónica M. González, Ariel Zappa, Cintia Sartorio, Cecilia Mohni, Silvia Estévez, Julia M. Sánchez, Matías Settimo, Marisol Baltare, Maximiliano Rendo, Matías Magliano, Andrea Parnisari, Roberto Sánchez, Alina Taborda, Nicolás Foppiani, Mayra Medina, Alfredo Cherara, María B. Irusta, Ale Rodenas, Laura Rossi, Germán Caporalini, Rosana Guardala Durán, Rosario Spina, Sergio Goldberg, Luisina Bourband, Alejandra Mazitelli, Tomás Doblas, Laura Berizzo, Florencia Manasseri, Beti Toni, Nahuel Conforti, Gabriela Ovando, Diana Sanguineti, Joaquín Yañez, Joaquín Pérez, Alvaro Botta, Verónica Huck, Florencia Portella, Valeria Gianfelici, Sofía Baravalle, Rubén Leva, Marcelo Castaños, Luis Astorga, Juan Pedro Rodenas, Esteban Landucci, Dora Suárez, Laura Cossovich, Alida Konekamp, Diego Magdalena, Franco Trivisonno, Gerardo Ortega, Roberto Elías, Facundo Martínez, Ariel Navetta, Graciela Gandini, Jimena Cardozo, Soledad Cerqueira, Juan Gentiletti, Sebastián Avaca, Emi Pérez, Adriana Bruniar, Mariano Boni, Flor Said, Elina Carnevali, Roxana Chacra, Lorena Udler, Nora Zacarías.-