"Es necesario que se pregunte para que yo siga vivo, por que yo soy tan sólo su memoria". HAROLDO CONTI. Los caminos, homenaje.




13 de Junio, 2006


escritura automática

Publicado en Poemitas. el 13 de Junio, 2006, 23:17 por roberto vince

Como un hit

La pulsión que corroe

anuda las vertientes

Y eso que nos mira

desfallece.

Embrión. Gutural.

Filogénesis de espasmos

Un sonido, un preludio

digital en el origen

del sueño.

Sólo puedo contar pájaros.

 

 

USTEDES ESCRIBAN TODO LO QUE QUIERAN, PERO YO NO QUIERO SER PARTE DE ESTO...

Publicado en General el 13 de Junio, 2006, 21:03 por Soy_Cacho_de_Bs_As

Fin del mundo fin

Como los escribas continuarán, los pocos lectores que en el mundo había van a cambiar de oficio y se pondrán también de escribas. Cada vez más los países serán de escribas y de fábricas de papel y tinta, los escribas de día y las máquinas de noche para imprimir el trabajo de los escribas. Primero las bibliotecas desbordarán de las casas, entonces las municipalidades deciden (ya estamos en la cosa) sacrificar los terrenos de juegos infantiles para ampliar las bibliotecas. Después ceden los teatros, las maternidades, los mataderos, las cantinas, los hospitales. Los pobres aprovechan los libros como ladrillos, los pegan con cemento y hacen paredes de libros y viven en cabañas de libros. Entonces pasa que los libros rebasan las ciudades y entran en los campos, van aplastando los trigales y los campos de girasol, apenas si la dirección de vialidad consigue que las rutas queden despejadas entre dos altísimas paredes de libros. A veces una pared cede y hay espantosas catástrofes automovilísticas. Los escribas trabajan sin tregua porque la humanidad respeta las vocaciones, y los impresores llegan ya a orillas del mar. El presidente de la república habla por teléfono con los presidentes de las repúblicas, y propone inteligentemente precipitar al mar el sobrante de libros, lo cual se cumple al mismo tiempo en todas las costas del mundo. Así los escribas siberianos ven sus impresos precipitados al mar glacial, y los escribas indonesios etcétera. Esto permite a los escribas aumentar su producción, porque en la tierra vuelve a haber espacio para almacenar sus libros. No piensan que el mar tiene fondo, y que en el fondo del mar empiezan a amontonarse los impresos, primero en forma de pasta aglutinante, después en forma de pasta consolidante, y por fin como un piso resistente aunque viscoso que sube diariamente algunos metros y que terminará por llegar a la superficie. Entonces muchas aguas invaden muchas tierras, se produce una nueva distribución de continentes y océanos, y presidentes de diversas repúblicas son sustituídos por lagos y penínsulas, presidentes de otras repúblicas ven abrirse inmensos territorios a sus ambiciones etcétera. El agua marina, puesta con tanta violencia a expandirse, se evapora más que antes, o busca reposo mesclándose con los impresos para formar la pasta aglutinante, al punto que un día los capitanes de los barcos de las grandes rutas advierten que los barcos avanzan lentamente, de treinta nudos bajan a veinte, a quince, y los motores jadean y las hélices se deforman. Por fin todos los barcos se detienen en distintos puntos de los mares, atrapados por la pasta, y los escribas del mundo entero escriben millares de impresos explicando el fenómeno y llenos de una gran alegría. Los presidentes y los capitanes deciden convertir los barcos en islas y casinos, el público va a pie sobre los mares de cartón a las islas y casinos donde orquestas típicas y características amenizan el ambiente climatizado y se baila hasta avanzadas horas de la madrugada. Nuevos impresos se amontonan a orillas del mar, pero es imposible meterlos en la pasta, y así crecen murallas de impresos y nacen montañas a orillas de los antiguos mares. Los escribas comprenden que las fábricas de papel y tinta van a quebrar, y escriben con letra cada vez más menuda, aprovechando hasta los rincones más imperceptibles de cada papel. Cuando se termina la tinta escriben con lápiz etcétera; al terminarse el papel escriben en tablas y baldosas etcétera. Empieza a difundirse la costumbre de intercalar un texto en otro para aprovechar las entrelíneas, o se borra con hojas de afeitar las letras impresas para usar de nuevo el papel. Los escribas trabajan lentamente, pero su número es tan inmenso que los impresos separan ya por completo las tierras de los lechos de los antiguos mares. En la tierra vive precariamente la raza de los escribas, condenada a extinguirse, y en le mar están las islas y los casinos o sea los transatlánticos donde se han refugiado los presidentes de las repúblicas, y donde se celebran grandes fiestas y se cambian mensajes de isla a isla, de presidente a presidente, y de capitán a capitán.

J. CORTAZAR

Escribir.

Publicado en General el 13 de Junio, 2006, 20:32 por pilar almagro paz

Escribir.

    No sé si soy una tipa a la que le gusta contar historias; sé que soy una tipa, de momento, y eso ya es suficiente. Algunos no saben ni eso. Y sé que las historias se cuentan solas, yo, apenas puedo ponerle palabras. Intento describir mundos internos, caminos andados o por andar. Ficciones, realidades. Tipos y tipas entrecruzados en la existencia. ¿Vidas? Sí, creo que le llaman vidas. La existencia ya es complicada, ¿por qué la escritura no iba a serlo?

     No puedo decir que soy escritora, quizás demore algún tiempo hasta que  pueda afirmarlo. Deseo, sí: relatar, decir, contar y escribir librándome de las palabras...me inquietan el alma.

     Me acuerdo que una vez me crucé por la calle con un tipo bastante extraño, muy particular. Lo que más me llamó la atención fue su pelo, enrulado y muy largo. Recuerdo que me quedé mirándolo absorta, el tiempo que duró en cambiar de color el  semáforo y pensé que jamás volvería a verlo, entonces, le escribí una historia. Lo creí original y único; irrepetible. Al día siguiente, lo ví entrar al edificio de enfrente de mi casa, y el próximo, en la panadería…todos los días lo veo acá y allá. No tiene nada de original, es un tipo más con mucho pelo, enrulado y muy largo. Pero a mi me inspiró para contar una historia. Para escribir sobre hombres que creemos no volveremos a ver jamás. Sobre existencias que deambulan y transitan. Y en un segundo, lo escrito, deja de pertenecernos y se va, arranca viaje y se pone en verde como aquel semáforo donde abandoné su imagen aquella vez.

     Aprendo que en cada texto dejo un poco de mí, también de él y de ellos…tipos…tipas. Sí, vidas. Historias detrás de las historias.

Pilar Almagro Paz.

Tabucchi, en nuestro día...

Publicado en De Otros. el 13 de Junio, 2006, 20:32 por MScalona





"Pero mi vida ha sido más fuerte que yo y que mi amor,
musitó Pessoa, perdóname Ophelia, pero yo debía escribir,
debía sólo escribir, no podía hacer otra cosa".

Los últimos tres días de Pessoa. Antonio Tabucchi.

"Qué hora es?, preguntó Pessoa. Es casi medianoche
respondió Alvaro de Campos, la mejor hora para encontrarse
contigo, es la hora de los fantasmas". Op.cit.

"Sin embargo, tengo que pedirle disculpas por haberle
provocado tantos insomnios, dijo Caeiro; noches y noches
que usted se despertaba y un desconocido le dictaba
sus versos  y le hablaba del alma; debe saber que era yo". Op.cit.



Nota: Fernando Pessoa, el escritor portugués, tenía varios heterónimos, es decir, personajes (?) inventados por él, que en realidad eran él mismo, pero usaba sus existencias para escribir parte de su obra bajo otro nombre. En realidad no eran seudónimos de él, sino que él pretendía que tenían una existencia propia e independiente. les escribía toda una vida propia, lugares, familias... todo inexistente, o literario... más bien... por eso, aquí cuando en el libro de Tabucchi se habla de Caeiro o Alvaro de Campos, son sus hetérónimos (sus fantasmas) hablando con él, con Pessoa.

Otra cosa, OPHELIA fue el único amor de la vida de Pessoa, y Pessoa el de ella, pese a que no pudieron vivir juntos. Fue un amor correspondido, pero no pudieron vivir juntos. Ophelia era actriz. Ninguno de los dos volvió a enamorarse.



la poesía no está en los libros...

Publicado en General el 13 de Junio, 2006, 20:23 por MScalona

...let's the wind speak...

La poesía está en otra parte, como dice Milan Kundera;un olor inolvidable de lilas, unos ojos que pasan en el subte, la imagen rediviva de un sueño o la fiesta de cumpleaños de un niño convaleciente.

La poesía es una claridad velocísima y tenue que se confunde con la claridad (Raúl Gustavo Aguirre).

También puede ser hablar con los muertos, y contarles que las vacas vuelan, que Mabel Rendo (lo ví en el diario) es adivina y divina, o que los hombres serán fraternos.

Las más de las veces, sólo parece un silencio satisfecho. Y en esas noches perras que no nos sale nada, como decía Ezra Pound: "entonces, dejemos hablar al viento".

Sin pretender ser poeta

Publicado en Poemitas. el 13 de Junio, 2006, 19:37 por negrointenso

Escribir poesía,

salir del lugar común

sin entrar al lugar común de la poesía,

sin diccionarios y sin anestesia

                        escribir poesía.

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Feliz día a todos. Vero.

13/06/06

Publicado en General el 13 de Junio, 2006, 14:28 por bianka

sin citar grandes representantes de esta rama artitisca y sin tanta pompa los quiero saludar a todos aquellos que casi sin querer escriben porque si, porque les sale, porque lo nencesitan!

  FELIZ DIA ESCRITORES!

sigamos soñando

FOTOSSSSSSSSSSSSSSSS

Publicado en Fotitos. el 13 de Junio, 2006, 2:30 por Lorena Aguado
CLICKEANDO AQUI:
FOTOS DE LA NOCHE DE LOS JAVKIN...

RIMBAUD

Publicado en De Otros. el 13 de Junio, 2006, 0:28 por tomasboasso

III 

En el bosque, hay un pájaro; su canto los detiene y los hace sonrojar.

Hay un reloj que no funciona. 

Hay un barranco y una guardia de animales blancos.

Hay una catedral que desciende y un lago que asciende. 

Hay un cochecito olvidado en el monte o bajando el sendero. Adornado, deslizándose.

Hay un elenco de pequeños comediantes con trajes de escena, divisados en el camino a través de la línea del bosque. 

Hay, al fin, cuando se tiene hambre y sed, alguien que nos echa.

        Arthur Rimbaud - Iluminaciones.

  
Autores
María Paula Cerdán, Francisco Kuba, Verónica Laurino, Marcelo Scalona, Caro Musa, Claudia Malkovic, Silvina Potenza, Marcela González García, Soledad Plasenzotti, Natalia Massei, Mónica M. González, Ariel Zappa, Cintia Sartorio, Cecilia Mohni, Silvia Estévez, Julia M. Sánchez, Matías Settimo, Marisol Baltare, Maximiliano Rendo, Matías Magliano, Andrea Parnisari, Roberto Sánchez, Alina Taborda, Nicolás Foppiani, Mayra Medina, Alfredo Cherara, María B. Irusta, Ale Rodenas, Laura Rossi, Germán Caporalini, Rosana Guardala Durán, Rosario Spina, Sergio Goldberg, Luisina Bourband, Alejandra Mazitelli, Tomás Doblas, Laura Berizzo, Florencia Manasseri, Beti Toni, Nahuel Conforti, Gabriela Ovando, Diana Sanguineti, Joaquín Yañez, Joaquín Pérez, Alvaro Botta, Verónica Huck, Florencia Portella, Valeria Gianfelici, Sofía Baravalle, Rubén Leva, Marcelo Castaños, Luis Astorga, Juan Pedro Rodenas, Esteban Landucci, Dora Suárez, Laura Cossovich, Alida Konekamp, Diego Magdalena, Franco Trivisonno, Gerardo Ortega, Roberto Elías, Facundo Martínez, Ariel Navetta, Graciela Gandini, Jimena Cardozo, Soledad Cerqueira, Juan Gentiletti, Sebastián Avaca, Emi Pérez, Adriana Bruniar, Mariano Boni, Flor Said, Elina Carnevali, Roxana Chacra, Lorena Udler, Nora Zacarías.-