"Es necesario que se pregunte para que yo siga vivo, por que yo soy tan sólo su memoria". HAROLDO CONTI. Los caminos, homenaje.




8 de Mayo, 2006


SANGRE PARA DAIANA

Publicado en Cuentos el 8 de Mayo, 2006, 23:24 por Alvaro

            Tantos años de conocer a Pepe, al pobrecito que tanto trabaja; tantos años para saber que vendrá a las ocho y querrá la cena lista para las nueve; tantos años lavando platos, vasos, ropa; tanto tiempo para saber que el despertador sonará a las ocho, y que a las nueve querrá listo el desayuno. Cuanta miseria y cuanto amor, cuanta mugre y…  cuanta mugre.

            Hoy es como ayer, y mañana será como el lunes o el martes,  los días son aburridos. Otra cosa cuando se acerca fin de semana; cuando dormimos hasta tarde y después leemos el diario: los dos hojeamos todo, aunque el siempre se pasa mucho tiempo con el deportivo y los clasificados. A la tardecita salimos a caminar, siempre vamos muy callados y de la mano, damos vueltas hasta que oscurece y el frío llega. A veces viene Gabriel y vamos a comer a algún lado o tomamos mate durante horas, entonces sí, hablamos, y esperamos, sobre todo, que él hable y nos cuente de su vida. Durante la noche miramos televisión, Pepe cocina para mi, aunque a mi no me gusta que me cocinen, pero creo que eso lo pone contento; mas tarde será la hora de divertirnos en la cama. El lunes a las ocho ya estamos los dos arriba.

            "Una vida aburrida es una vida aburrida, y una vida aburrida es una vida peligrosa", me lo dijo Sandra el otro día en el almacén; que sabias son sus palabras, como la admiro, como me hubiese gustado estudiar algo, lo que sea, ella dice que yo soy inteligente. Ese mismo día Rubén, el almacenero, me regaló una botella de vino; volví a casa como de costumbre con la botella en el bolso, la puse sobre la mesa para sorprender a Pepe, ¡y como se sorprendió mi hombre!, pero algo no le gustó, entonces me gritó y me gritó; más tarde me pediría perdón.

            Anoche no volvió de trabajar y eso me pone nerviosa, me dan ganas de acostarme y que sea otro día, pero yo se como es él con la comida, y prefiero no tener problemas. Inquieta como estaba busqué la botella de vino y tome un vasito; de ahí en adelante los consejos de las chicas, las mañanas con dolor de cabeza, el malhumor, los gritos, la mala fama que va de cuadra en cuadra.

            Al igual que mi vida, mi problema es aburrido y previsible; no me gusta nada recordar noticias de mujeres que por tomar pierden todo, prefiero cuestiones raras como la de aquella mujer que esperaba que un gato se comiera un ratón, y después ella se comía al gato; pero nada de eso pasa conmigo, no soy más que cualquier otra como las que aparecen en el noticiero o en las películas. Es verdad que no elegí mi problema, debe ser que no me gusta elegir, ya que tampoco elijo los vinos: tintos, blancos, rosados; en botella, cajita o damajuana, espumantes o no; con o sin marca; todo me da igual, menos el precio. La verdad que no le hago asco a nada y odio mucho cuando la gente me pregunta si prefiero tal o cual bodega, o cuando me dicen que a un buen vino se lo reconoce por el olfato, o por el color, y no se que otras pavadas.

            Un día Pepe me sentó en la mesa y me la hizo corta: la bebida o él. Claro que me decidí como siempre lo hacia en esos casos, aunque sabía que me iba a rendir ante el primer vasito; pero esta vez vi algo en su cara que me dio miedo, esta vez iba muy enserio. Esa noche dormí mal, tuve pesadillas terribles, soñé que me perseguía un hombre con la cara como  la de un búfalo,  o algo así.

            Ayer me encontré a Sandra y le conté el problema, su respuesta me quedó grabada: "los hombres y el vino son tan irresistibles como excluyentes". No entendí y ella simplificó: "o lo uno o lo otro". A la tarde tuve mucho tiempo libre y pensé mucho y tome poco. Creo que Sandra tiene razón, siempre la tiene, mejor hacerle caso y arreglar todo con Pepe. Creo que tengo tiempo para dejar todo y volver a mi feliz aburrimiento; quiero ver las caras de las viejas de la esquina cuando me vean fresquita y contenta, cuando deje todo de una vez y para siempre.

            Esa misma noche, cuando mi hombre empezó a roncar como un buey; esa noche, pensé en el color rojo y sus variaciones: en la oscuridad vi un rojo oscuro, otro un poco mas claro; sentí una humedad hermosa en la lengua, como un beso tibio; sentí un calor familiar, una dulzura olvidada no me dejó dormir.

            Mañana a las ocho sonará el despertador, y otra vez será lunes.

fallido intento de neutro

Publicado en Nuestra Letra. el 8 de Mayo, 2006, 22:36 por pjavkin

Sin más,

un día frío con sol,

un río pronto,

tres notas cantadas,

una agenda en abril.

 

Una vieja rutina,

un cierto desencanto.

Late una repetición

Cae otra aporía.

Se enuncia sin anuncio,

se afronta sin padecer.

Ni suertes ni profetas,

ni fuerzas, ni misterio.

 

Omitidas transcurren

una fisura tenue,

un entusiasmo menos,

una búsqueda más.

 

Los reencuentros se despojan

de nostalgia.

Las miradas de ilusiones.

La finitud de inexorables.

La lentitud de tiempos.

La exactitud de aciertos.

La exclamación de verbos.

La indignación de causas.

La sensación de espasmo.

La convicción de ganas.

La voluntad de esfuerzos.

La tradición de ancestros.

La plenitud de orgasmos.

Ni vacuo ni neutro,

ni pobre ni poco.

Sin más,

un día frío con sol,

un río pronto...

LES PONEN UN NUMERO

Publicado en General el 8 de Mayo, 2006, 18:59 por MScalona

con pintura amarilla

en el pecho, y los cargan

 

“Con las manos a la espalda

y los pies, lo que llaman

el avión” y los cargan.

 

“Con un palo atravesado,

para dar la vuelta al mundo,

mudos y vendados”, y los cargan

 

“como bolsas de papas”,

de La Perla a Loma del Torito,

donde la hiena espera.

 

En la línea de fuego pueden hablar,

respiran, “están al resguardo

de sus pares”, dice la hiena,

y los cargan y los llevan.

Son los que activan la campaña,

los muertos en típicos ajustes

 

o en tiroteos con el orden.

Así como los perros rescatan

pedazos de carne y restos

 

-“una mandíbula, un suéter azul

de lana que contenía huesos,

cápsulas percutadas de Itaka”-

 

la hiena colecciona sus recuerdos:

“ordena desatar al más joven,

que se le diera una pala para cavar

 

una fosa”. Porque habla y respira,

al resguardo, pero está muerto

y por eso lo cargan, lo llevan

 

a un metro coma ochenta.

En la línea de fuego “los rocían

con gasoil y prenden hisopos”,

 

“se percibe un olor fuerte,

la combustión de cuerpos

y vestimentas”. Pero la hiena

 

no ve hombres ni mujeres.

“Usted está muerto”, olfatea.

“Es un muerto que camina”,

 

al resguardo de sus pares.

Por eso los llevan a la línea

de fuego. “Aquella cayó

 

por la escalera, éste sale

en el primer Menéndez, usted

opta por suicidarse en la celda”.

 

Y como el más argentino

“efectúa siempre el disparo”

contra los ciegos, los inválidos,

 

los que activan con el rezo,

los muertos que lloran y suspiran.

Por eso los cargan, en La Perla,

y los llevan, desatan al más joven,

el muerto que activa con volantes

de La Perla en la empresa provincial

 

hasta caer “encogido por el fuego,

con un tiro de Itaka en la cabeza”

a un metro coma ochenta.

 

“Nos dicen ustedes están muertos,

Son muertos que caminan

en la línea del fuego”. Por eso

 

los cargan en La Perla y los llevan:

“atados y vendados en el borde

de la fosa que ellos mismos cavan

 

se les pega un tiro de Itaka”.

En el libro Ningún nombre, de Osvaldo Aguirre (1964).  

Tiene varios libros de poesía publicados y actualmente es editor del suplemento cultural Señales, del diario La Capital, de Rosario. Es uno de los poeta que escuchamos el jueves pasado en La Muestra.

EN BUSCA DE TRABAJO

Publicado en De Otros. el 8 de Mayo, 2006, 17:25 por lilian

.RAYMOND CARVER.

Siempre he querido trucha de montaña
de desayuno.

De repente, encuentro un sendero nuevo
a la cascada.

Empiezo a tener prisa.
Despierta,

dice mi mujer,
estás soñando.

Pero cuando intento levantarme,
la casa se ladea.

¿Quién está soñando?
Es mediodía, dice ella.

Mis zapatos nuevos esperan junto a la puerta,
relucientes.

COM...PUTEANDO

Publicado en Humor el 8 de Mayo, 2006, 17:02 por Omarmay
Compu que me hiciste mal
 y sin embargo te quiero;

 porque sos el archivero
 de mi berretín fatal.

Cuando cumpliendo el ritual
me aproximo al monitor
disimulando el temor
que medio me paraliza
con mi alma casi sumisa
me encomiendo al hacedor.

Astuta, cruel, despiadada,
en tu configuración
anida el gran culebrón
o la serpiente enroscada.

Artera, vil y taimada;
apenas algún indicio
en tu página de inicio
me hace vislumbrar un sueño,
algún ícono pequeño
me revela el estropicio.

Vos estás en el jet set
-y eso te ha vuelto perversa-
en cambio yo, soy un mersa
 que no navega Internet.

Si te pongo algún disquette
tu luminosa pantalla
la que, entre nos,es la valla
que me tiene "a mal llevar",
me dice que no hay lugar
y que hay algo que me falla.

Entre tus campos magnéticos
yo cultivo la ignorancia
mientras vos con arrogancia,
frustrás sueños cibernéticos.

Con tus avances frenéticos,
te has hecho mucho cartel;
gente de un alto nivel
mece su sueño a tu arrullo;
a tu lao cualquier piguyo
se siente Carlos Gardel.

Si recurro a tus archivos
rastreando algún viejo verso
me empiojan todo el esfuerzo
tus cuadros explicativos.

Me suelo poner muy chivo,
si la búsqueda fracasa.

A quién me quejo, a la NASA,
o a IBM, que te creó?

La pucha que te tiró....
cuánto mambo... qué te pasa?
Si intento escribir en Word
me hablás de configurar
la vista preliminar
a través del monitor.

Por ¡ay! el ser payador,
me marca perfil muy bajo;
es acaso mi legajo
nada digno de tu estirpe?
Pues, permitime decirte
que te vayas al carajo.

Cuando selecciono todo
y te señalo el copiar,
ya si lo quiero pegar,
te falla algún electrodo.

Renegando codo a codo,
sos para mí un gran dilema
pero dentro de tu esquema,
descubrí un endeble flanco:
oí decir en un banco
que se te cae el sistema.

Sos rebelde, casquivana,
me complicás el trabajo;
no sé para qué carajo
sirve tu nueva ventana.

Otra cosa que me gana
es el embrollo infernal
de la letra, y no es casual
que no acierte ni por broma.

Si yo te ordeno "tahoma"
vos escribís en "arial".

Párrafo y numeración
me suelen poner mufado
y los bordes y sombreado
son una conjuración.

Si me meto en edición,
con lo de borrar, buscar,
seleccionar, reemplazar,
la cosa es mucho más dura.

De repetir escritura
es preferible ni hablar.
vos sos la loba feroz
y yo el manso corderito,
y en tu complejo infinito
no logro captar tu argot.

Gran hija de "Microsoft",
me hacés delirar de bronca,
pero en el bulín, quien ronca,
soy yo y entendelo bien:
que vuelvo a la Sylvapen
y te arrumbo en algún jonca.

Tu irreverencia me ultraja,
pero guarda con la proa
que si me hundís la canoa
te labrarás tu mortaja.

Ajustáte bien la faja
porque el tratamiento cruel
que llevás a flor de piel
bien puede hacer que me mufe,
que agarre, te desenchufe
 y andá...andá cantale a Gardel.

  
Autores
María Paula Cerdán, Francisco Kuba, Verónica Laurino, Marcelo Scalona, Caro Musa, Claudia Malkovic, Silvina Potenza, Marcela González García, Soledad Plasenzotti, Natalia Massei, Mónica M. González, Ariel Zappa, Cintia Sartorio, Cecilia Mohni, Silvia Estévez, Julia M. Sánchez, Matías Settimo, Marisol Baltare, Maximiliano Rendo, Matías Magliano, Andrea Parnisari, Roberto Sánchez, Alina Taborda, Nicolás Foppiani, Mayra Medina, Alfredo Cherara, María B. Irusta, Ale Rodenas, Laura Rossi, Germán Caporalini, Rosana Guardala Durán, Rosario Spina, Sergio Goldberg, Luisina Bourband, Alejandra Mazitelli, Tomás Doblas, Laura Berizzo, Florencia Manasseri, Beti Toni, Nahuel Conforti, Gabriela Ovando, Diana Sanguineti, Joaquín Yañez, Joaquín Pérez, Alvaro Botta, Verónica Huck, Florencia Portella, Valeria Gianfelici, Sofía Baravalle, Rubén Leva, Marcelo Castaños, Luis Astorga, Juan Pedro Rodenas, Esteban Landucci, Dora Suárez, Laura Cossovich, Alida Konekamp, Diego Magdalena, Franco Trivisonno, Gerardo Ortega, Roberto Elías, Facundo Martínez, Ariel Navetta, Graciela Gandini, Jimena Cardozo, Soledad Cerqueira, Juan Gentiletti, Sebastián Avaca, Emi Pérez, Adriana Bruniar, Mariano Boni, Flor Said, Elina Carnevali, Roxana Chacra, Lorena Udler, Nora Zacarías.-