"Es necesario que se pregunte para que yo siga vivo, por que yo soy tan sólo su memoria". HAROLDO CONTI. Los caminos, homenaje.




¿Sra. Marianne... qué es esto, un cuento, un poema o un pedazo de su diario...?

Publicado en De Otros. el 1 de Mayo, 2006, 14:59 por MScalona


El reparador de agujas de campanario


 

Durero habría encontrado motivos para vivir

            en una ciudad como ésta, con ocho ballenas varadas

para contemplar; con el dulce aire marino llegando hasta la casa

en un día claro, desde el agua grabada

            con olas tan formales como las escamas

de un pez.

 

De a una, de a dos, de a tres, las gaviotas no dejan

            de sobrevolar de un lado a otro el reloj de la ciudad,

o de planear en torno al faro sin mover las alas

            -elevándose firmemente con una leve

torsión del cuerpo- o de congregarse

graznando donde

 

un mar del púrpura del cuello de un pavorreal

empalidece hasta el azul verdoso, del mismo modo que Durero cambió

el verde pino del Tirol por el azul pavorreal y el gris

guinea. Se puede ver una langosta

            de veinticinco libras y redes de pesca

puestas a secar. El

remolino de pífano y tambor de la tormenta mece el salado

            pastizal de la marisma, perturba a las estrellas del cielo

y a la estrella de la aguja; es un privilegio ver

tanta confusión.

 

El reparador de agujas, de rojo, ha dejado

            caer una cuerda como una araña que hila una hebra;

podría ser parte de una novela, pero en la vereda

un cartel reza C.J. Poole, Reparador de agujas de campanario,

            en blanco y negro; y otro en rojo

y blanco dice

 

Peligro. El pórtico de la iglesia tiene cuatro columnas

            acanaladas, cada una de piedra de una pieza, vueltas

más modestas por el encalado. Sería adecuado refugio

de granujas, niños, animales, prisioneros,

            y presidentes que han pagado

a senadores

 

propensos al pecado no acordándose de ellos. Se ve

            una escuela, una estafeta postal en una

tienda, casas de peces, casas de aves, una goleta de tres palos

en construcción. El héroe, el estudiante,

            el reparador de campanarios, cada uno a su manera,

se siente en su casa.

 

Difícilmente podría ser peligroso vivir

            en una ciudad como ésta, de gente simple

que hace que el reparador de campanarios ponga avisos de peligro

junto a la iglesia cuando está dorando la sólida

            estrella puntuda que, sobre la aguja,

representa la esperanza.

 


 

 MARIANNE  MOORE,  USA, 1887-1972

 

 

  
Autores
María Paula Cerdán, Francisco Kuba, Verónica Laurino, Marcelo Scalona, Caro Musa, Claudia Malkovic, Silvina Potenza, Marcela González García, Soledad Plasenzotti, Natalia Massei, Mónica M. González, Ariel Zappa, Cintia Sartorio, Cecilia Mohni, Silvia Estévez, Julia M. Sánchez, Matías Settimo, Marisol Baltare, Maximiliano Rendo, Matías Magliano, Andrea Parnisari, Roberto Sánchez, Alina Taborda, Nicolás Foppiani, Mayra Medina, Alfredo Cherara, María B. Irusta, Ale Rodenas, Laura Rossi, Germán Caporalini, Rosana Guardala Durán, Rosario Spina, Sergio Goldberg, Luisina Bourband, Alejandra Mazitelli, Tomás Doblas, Laura Berizzo, Florencia Manasseri, Beti Toni, Nahuel Conforti, Gabriela Ovando, Diana Sanguineti, Joaquín Yañez, Joaquín Pérez, Alvaro Botta, Verónica Huck, Florencia Portella, Valeria Gianfelici, Sofía Baravalle, Rubén Leva, Marcelo Castaños, Luis Astorga, Juan Pedro Rodenas, Esteban Landucci, Dora Suárez, Laura Cossovich, Alida Konekamp, Diego Magdalena, Franco Trivisonno, Gerardo Ortega, Roberto Elías, Facundo Martínez, Ariel Navetta, Graciela Gandini, Jimena Cardozo, Soledad Cerqueira, Juan Gentiletti, Sebastián Avaca, Emi Pérez, Adriana Bruniar, Mariano Boni, Flor Said, Elina Carnevali, Roxana Chacra, Lorena Udler, Nora Zacarías.-