"Es necesario que se pregunte para que yo siga vivo, por que yo soy tan sólo su memoria". HAROLDO CONTI. Los caminos, homenaje.




TUCO

Publicado en General el 28 de Febrero, 2006, 15:33 por Lorena Aguado

Vas a sentir dolores cada vez más fuertes, luego vas a tener una hemorragia abundante…no te asustes, es normal; y después de que expulses el saco embrionario vas a dejar de sangrar. Eso es  todo.” 
El médico era un tipo con bigote al que había visto 2 veces en mi vida. Me hablaba con la certeza de conocer mi cuerpo a la perfección;  era una especie de clarividente avalado por la ciencia médica; un astrólogo de planetas en extinción; un pronosticador de tempestades púrpuras.
Eso era todo.
La ecografía señalaba  que el embrión no estaba. La flecha indicaba la ausencia.
¿Cómo que no hay nada? ¿A dónde se fue? El saco vacío. Encima en invierno.
“Vida normal hasta que suceda”, me dijo el médico antes de irme.
¿Cómo es la vida normal de alguien que espera dolores agudos seguidos de hemorragia? ¿Y después de que suceda? ¿Debo hacer vida anormal?
No importaba. Nada me interesaba, excepto la idea de sangrar, de expulsar algo que ocupaba lugar sin latidos.
Mis amigas, que antes esperaban a Vera o Fidel, aguardaban la llegada de Dolores o Coágulos. Ellas y yo no teníamos preferencias… lo que Dios mande… con tal de que sean sanitos.
 “Vos hacé de cuenta que sos una fábrica de tomates peritas y que lo que te va a salir es tuco”, me dijo una.
No era mala la idea, así que empecé a vestirme con remeras que decían  Tomate a bordo,  ¿Qué será?¿Tuco o Pomarola?Tiembla La Campagnola. Mi preferida era Estoy del Tomate, y era la que usaba para ir a la biblioteca a investigar una presunta conexión, una especie de asociación ilícita entre el área cerebral del habla y las glándulas lagrimales. La hipótesis tenía un único y poderoso argumento: hasta ese momento lo peor para mí no había sido escuchar la mala noticia, sino contarla.
Gente, gente por todos lados con preguntas, con manos que buscaban el ombligo. Sonrisas, ojos abiertos y después boca cerrada, manos fugitivas y yo, diciendo: No, no, lo perdí.
Decia no y lloraba. Decía lo y lloraba. Decía perdí y lloraba.
Incontinencia de lágrimas en la calle y yo sin vidrios polarizados.
Durante la semana  había considerado la posibilidad de comprar maquillaje para simular las ojeras, pero temía que eso alterara mi vida normal tal como me la habían recetado;  y mientras descartaba la idea, comenzaron los dolores.
Miré hacia el patio. Afuera, el frío oscurecía la tarde. Adentro, un útero contraía tejido muerto. Y entre el afuera y el adentro, justo en el medio, entre los fideos y el queso rallado... tuco.

  
Autores
María Paula Cerdán, Francisco Kuba, Verónica Laurino, Marcelo Scalona, Caro Musa, Claudia Malkovic, Silvina Potenza, Marcela González García, Soledad Plasenzotti, Natalia Massei, Mónica M. González, Ariel Zappa, Cintia Sartorio, Cecilia Mohni, Silvia Estévez, Julia M. Sánchez, Matías Settimo, Marisol Baltare, Maximiliano Rendo, Matías Magliano, Andrea Parnisari, Roberto Sánchez, Alina Taborda, Nicolás Foppiani, Mayra Medina, Alfredo Cherara, María B. Irusta, Ale Rodenas, Laura Rossi, Germán Caporalini, Rosana Guardala Durán, Rosario Spina, Sergio Goldberg, Luisina Bourband, Alejandra Mazitelli, Tomás Doblas, Laura Berizzo, Florencia Manasseri, Beti Toni, Nahuel Conforti, Gabriela Ovando, Diana Sanguineti, Joaquín Yañez, Joaquín Pérez, Alvaro Botta, Verónica Huck, Florencia Portella, Valeria Gianfelici, Sofía Baravalle, Rubén Leva, Marcelo Castaños, Luis Astorga, Juan Pedro Rodenas, Esteban Landucci, Dora Suárez, Laura Cossovich, Alida Konekamp, Diego Magdalena, Franco Trivisonno, Gerardo Ortega, Roberto Elías, Facundo Martínez, Ariel Navetta, Graciela Gandini, Jimena Cardozo, Soledad Cerqueira, Juan Gentiletti, Sebastián Avaca, Emi Pérez, Adriana Bruniar, Mariano Boni, Flor Said, Elina Carnevali, Roxana Chacra, Lorena Udler, Nora Zacarías.-