"Es necesario que se pregunte para que yo siga vivo, por que yo soy tan sólo su memoria". HAROLDO CONTI. Los caminos, homenaje.




Sobre el rio.

Publicado en General el 9 de Febrero, 2006, 20:11 por Maripau

Lo que le mande a Marce para la revista, ya pasado por mi editor preferido!!!...

Catamarca era la calle, al 500. Tres cuadras abajo, la costanera. Los días de lluvia se notaba más que estábamos en bajada. Las costumbres y las cloacas eran ancestrales y bastaba que algunas docenas de gotas cayeran juntas a la misma hora y con cierto ritmo para que la calle se inundara. A veces el agua subía a la vereda y corría con la energía que tiene un baldazo sobre un tobogán; otras, llegaba justo al borde del cordón blanco despintado y era grave que se colase debajo de la puerta. Siempre con la misma caída. Al comienzo el torrente iba parejo de cordón a cordón, después de la primer media hora la catarata disminuía sobre el pavimento y el agua se estrechaba a los costados donde la veíamos pasar transparente y con fuerza de salto desde las escalinatas de nuestra puerta.

          Cuando era domingo y había llovido, no éramos los únicos, estaban los de enfrente, también los de la cortada y hasta los ermitaños Paterlini salían. Al principio, tímidamente, mirándonos bajo el techo del hall para no mojarnos con la llovizna:  después terminábamos todos empapados corriendo descalzos en el borde del asfalto. De adentro se escuchaba: sacate las zapatillas que están limpias o cuidado que se van a cortar,   pero era algo que ninguna madre podía evitar que hiciéramos. Tampoco era siempre, y duraba poco. 

           Mamá optó por sentarse en un escalón a vigilar y ya fue una ceremonia. Otros días, hacíamos barquitos de papel y los dejábamos ir cuesta abajo persiguiéndolos por la vereda, pero volcaban enseguida y se entrechocaban. Nunca nos salió una carrera muy larga, no llegaban a pasar ni siquiera dos casas. Era común ver a los vecinos grandes pegando zancadas para cruzar la calle, saliendo apurados a guardar los autos o persiguiendo las tapas de agua que la corriente arrastraba. Al otro día siempre alguna había desaparecido y de las veredas rotas era seguro que no quedaba ningún pedazo de baldosa suelto; sólo puro hueco para doblarse los tobillos.

Entre 25 de mayo y Quintana, ahí vivíamos. En pleno centro.   La costanera para el lado que bajaba y para el otro, la peatonal Junín que era para mí el centro de verdad. Dicen que en todas las calles paralelas a la nuestra pasaba lo mismo: que el agua caía en picada derecho al Paraná. No lo sé... aún no lo sé, pero así era como yo veía pasar el río por la puerta de mi casa.

  
Autores
María Paula Cerdán, Francisco Kuba, Verónica Laurino, Marcelo Scalona, Caro Musa, Claudia Malkovic, Silvina Potenza, Marcela González García, Soledad Plasenzotti, Natalia Massei, Mónica M. González, Ariel Zappa, Cintia Sartorio, Cecilia Mohni, Silvia Estévez, Julia M. Sánchez, Matías Settimo, Marisol Baltare, Maximiliano Rendo, Matías Magliano, Andrea Parnisari, Roberto Sánchez, Alina Taborda, Nicolás Foppiani, Mayra Medina, Alfredo Cherara, María B. Irusta, Ale Rodenas, Laura Rossi, Germán Caporalini, Rosana Guardala Durán, Rosario Spina, Sergio Goldberg, Luisina Bourband, Alejandra Mazitelli, Tomás Doblas, Laura Berizzo, Florencia Manasseri, Beti Toni, Nahuel Conforti, Gabriela Ovando, Diana Sanguineti, Joaquín Yañez, Joaquín Pérez, Alvaro Botta, Verónica Huck, Florencia Portella, Valeria Gianfelici, Sofía Baravalle, Rubén Leva, Marcelo Castaños, Luis Astorga, Juan Pedro Rodenas, Esteban Landucci, Dora Suárez, Laura Cossovich, Alida Konekamp, Diego Magdalena, Franco Trivisonno, Gerardo Ortega, Roberto Elías, Facundo Martínez, Ariel Navetta, Graciela Gandini, Jimena Cardozo, Soledad Cerqueira, Juan Gentiletti, Sebastián Avaca, Emi Pérez, Adriana Bruniar, Mariano Boni, Flor Said, Elina Carnevali, Roxana Chacra, Lorena Udler, Nora Zacarías.-