"Es necesario que se pregunte para que yo siga vivo, por que yo soy tan sólo su memoria". HAROLDO CONTI. Los caminos, homenaje.




9 de Febrero, 2006


el enorme ..... R E P

Publicado en General el 9 de Febrero, 2006, 21:45 por scalona

París, Texas

Publicado en De Otros. el 9 de Febrero, 2006, 20:32 por Paula Aramburu

Acá va otro más dedicado al club de fans de la Masin:

"Me gustaría contarte lo que veo, hablarte
de los hoteles abandonados apareciendo de la nada
en el medio de la carretera como castillos solitarios
cuyos puentes levadizos hubieran sido
dinamitados hace tiempo. Me gustaría
contarte lo que veo pero es imposible
hallar un dolor que condescienda
a ser narrado. Vale la pena entonces,
emprender tan largo viaje para ir de un extremo
a otro del silencio? También es imposible
callar por completo: sé que terminaré por llamarte,
como se llama a alguien cuando se está a oscuras,
sin el auxilio de la voz, un estremecimiento
semejante al de esas luciérnagas
que al chocar contra un parabrisas en la ruta,
se deshacen esparciendo una nube pequeña
de polvo y luz, y esa - quizás - es su idea
de un encuentro".

Claudia Masin - "la vista" - Colección Visor de Poesía

Sobre el rio.

Publicado en General el 9 de Febrero, 2006, 20:11 por Maripau

Lo que le mande a Marce para la revista, ya pasado por mi editor preferido!!!...

Catamarca era la calle, al 500. Tres cuadras abajo, la costanera. Los días de lluvia se notaba más que estábamos en bajada. Las costumbres y las cloacas eran ancestrales y bastaba que algunas docenas de gotas cayeran juntas a la misma hora y con cierto ritmo para que la calle se inundara. A veces el agua subía a la vereda y corría con la energía que tiene un baldazo sobre un tobogán; otras, llegaba justo al borde del cordón blanco despintado y era grave que se colase debajo de la puerta. Siempre con la misma caída. Al comienzo el torrente iba parejo de cordón a cordón, después de la primer media hora la catarata disminuía sobre el pavimento y el agua se estrechaba a los costados donde la veíamos pasar transparente y con fuerza de salto desde las escalinatas de nuestra puerta.

          Cuando era domingo y había llovido, no éramos los únicos, estaban los de enfrente, también los de la cortada y hasta los ermitaños Paterlini salían. Al principio, tímidamente, mirándonos bajo el techo del hall para no mojarnos con la llovizna:  después terminábamos todos empapados corriendo descalzos en el borde del asfalto. De adentro se escuchaba: sacate las zapatillas que están limpias o cuidado que se van a cortar,   pero era algo que ninguna madre podía evitar que hiciéramos. Tampoco era siempre, y duraba poco. 

           Mamá optó por sentarse en un escalón a vigilar y ya fue una ceremonia. Otros días, hacíamos barquitos de papel y los dejábamos ir cuesta abajo persiguiéndolos por la vereda, pero volcaban enseguida y se entrechocaban. Nunca nos salió una carrera muy larga, no llegaban a pasar ni siquiera dos casas. Era común ver a los vecinos grandes pegando zancadas para cruzar la calle, saliendo apurados a guardar los autos o persiguiendo las tapas de agua que la corriente arrastraba. Al otro día siempre alguna había desaparecido y de las veredas rotas era seguro que no quedaba ningún pedazo de baldosa suelto; sólo puro hueco para doblarse los tobillos.

Entre 25 de mayo y Quintana, ahí vivíamos. En pleno centro.   La costanera para el lado que bajaba y para el otro, la peatonal Junín que era para mí el centro de verdad. Dicen que en todas las calles paralelas a la nuestra pasaba lo mismo: que el agua caía en picada derecho al Paraná. No lo sé... aún no lo sé, pero así era como yo veía pasar el río por la puerta de mi casa.

EL CORAZÓN ES UN CAZADOR SOLITARIO

Publicado en General el 9 de Febrero, 2006, 19:52 por scalona

eso escribió esta chica cuando tenía 23 años.  Es una novela, maravillosa... aunque, pensando en su edad, uno podría deprimirse....  también escribió BALADA DEL CAFÉ TRISTE  (film Café Bagdad) y REFLEJO NEGRO EN UN OJO DORADO (film con Marlon Brando)... murió a los 33 años, era, obviamente, una chica muy difícil.  Vivía en el profundo sur de norteamérica, Carolina del Sur.

EL CORAZÓN... es una historia de amistad y lealtad entre dos amigos sordomudos, John Singer, el más capaz y espiritual de los dos y Antonopoulos, que encarna más bien lo práctico y mundano. Como otra vuelta de tuerca de Quijote y Sancho o Narciso y Goldmundo.  Pero sus personajes y ambientes, siempre están muy marcados por la pobreza, la imposibilidad y una ternura enorme que nos redime de

cualquier fatalismo.   ¿Cómo se puede hacer una novela tan intensa donde los dos protagonistas no hablan...?  

otra disgresión de S A E R

Publicado en General el 9 de Febrero, 2006, 19:21 por scalona

 “Nula se acuerda del don de Lucía, de su facilidad inútil y tardía que no ha dejado en ellos ningún rastro aparte de una especie de vacío y, tal vez, de compasión mutua. La delicia legendaria que demoró tantos años en entrar en el tren laborioso y sin destino cierto del acaecer, se apagó de golpe esta tarde y desapareció para siempre de la constelación, engañosa y brillante, de lo que sin saber si late dentro de nosotros o en los rincones remotos de lo exterior, llamamos deseo. Durante años, Nula creyó que Lucía seguía encarnando la perennidad de esa leyenda que pudo forjarse porque hay materia, porque hay mundo, porque hubo primero energía, fuerza, y después masa, expansión, diversidad, por todas esas coincidencias inconcebibles, hacia combinaciones cada vez más intrincadas, pacientes y sin finalidad que hacen chisporrotear, en un flujo continuo, lo existente, sacando por fin a la luz del día esa chispa –él, Nula-, para ponerla una mañana en el bar de la esquina de Mendoza y San Martín, donde durante años estuvo el Gran Gloria, y justo en el momento en el que se dirigía hacia la puerta, también a ese estudiante que lo había llamado para hacerle una pregunta sobre un manual de Derecho Público, lo que lo retardó los segundos suficientes como para que, al salir a la calle, se topara con la muchacha de rojo y sin saber por qué, empezara a seguirla”    p.   161

Nota mía:   Lucía es una mujer a la que Nula deseó muchos años y nunca había podido poseer. Han pasado quince años, los dos se casaron con otras personas, y vuelven a encontrarse, como vemos casualmente, y ambos "rinden" la asignatura pendiente. 

y más SAER... disgresiones........ ?????

Publicado en General el 9 de Febrero, 2006, 16:34 por scalona

“Aparentemente es un ser prefilosófico, sin temores, pero también sin remordimientos, y es justamente la carencia de los primeros lo que lo pone al abrigo de los segundos, o, en fin, piensa Nula, al revés quizás”...  p.  149

aclaro yo, que Nula, está pensando eso de un dentista al que acaba de venderle vinos.

Luego, va a venderle vinos a un Asesor del gobernador de Santa Fe, y piensa esto:

 “Pensábamos haber salido para cambiar la vida y resultó que era para entrar en la ronda de la muerte. Y las víctimas se olvidan del sabor de la opresión cuando, poco a poco, y casi sin darse cuenta, se transforman a su vez en verdugos”...  p.   151   LA GRANDE

SAER - la disgresión poemática en LA GRANDE

Publicado en General el 9 de Febrero, 2006, 16:19 por scalona

todo el libro, como sucede con Faulkner, Lispector, Onetti o Ford, suele ser la enorme disgresión poemática, monólogo interior de los personajes...  es de lo más deliciosos que tiene LA GRANDE... sin por eso descuidar su trama, odisea o peripecia; pero, curiosamente en estos narradores, al revés de los tradicionales, la historia parece el decorado donde monologar, cuando los autores de artificio, más bien decoran sus aventuras o historias, con algunas reflexiones.

MIREN ESTE EJEMPLO, en La Grande p.  146, y díganme sino... ¿cuántas veces en el día nos pasa interior e imperceptiblemente, lo que le ocurre a NULA (Nicolás, en árabe) en esta escena..?

 “Cuando el coche deja atrás el puente y entra en la ciudad, una opresión ínfima lo asalta y en seguida desaparece, sin darle siquiera tiempo de pensar en ella, incluso tiempo de advertir que se ha producido. Pero su humor cambia, y la euforia que la perspectiva del viernes a la noche ha estimulado decae y lo deja en un estado neutro, apagado, en el que las consideraciones comerciales predominan, barniz delgado que recubre, provisorio y risible, lo esencial. La ciudad está mustia, ruinosa; Nula ve antes que nada sus defectos, pero los que cree percibir en la ciudad, sin darse cuenta, es en el interior de sí mismo donde los está viendo”...

JUAN   JOSÉ    SAER....      y la puta madre que lo remilparió....!!!!!!!!!!!!!!

Intimidad

Publicado en Poemitas. el 9 de Febrero, 2006, 14:31 por Paula Aramburu

cada miércoles a las
siete de la tarde
una pieza de hotel
siempre la misma
vos y yo
ni una palabra

solo esta cama y
lo que resta
de nosotros

Paula Aramburu

Y YO QUE PENSÉ QUE NUNCA TE HARÍA MAL

Publicado en Cuentos el 9 de Febrero, 2006, 0:55 por Lorena Aguado

Ay no… otra vez Michael Bolton en la radio. Deberían despedir al musicalizador. O invitarlo a un recital.

A Jorgelina tampoco le gustaba Mr. Bolton. Ella escuchaba Charly. Lo escuchaba cuando salía de la casa, cuando entraba, cuando iba al patio y cuando salía otra vez.

No razonaar desapareceeer cuando tenías que estaaar echaste a correr, cantábamos pisando la brea que divide la calle usándola de pasarela y vidriera.

Ella era mi amiga del alma y del cuerpo y de las uñas pintadas. Hacíamos todo juntas; teníamos el mismo color de ojos aunque miráramos distinto.

Y nos reíamos ruidosamente.

Pero la carcajada de ella se extinguía anticipadamente; nunca supe por qué, pero así era. Su felicidad tenía límites, una duración estipulada, inversamente proporcional a su tristeza.

Ella decía tener razones suficientes para ejercer la melancolía: sus padres la habían concebido un día nublado… un domingo a las 7 de la tarde… en dormitorios separados… con ventanas hacia edificios grises… sin balcones.

Ella me decía: "Llegá temprano al club así no se me pega la ponja". Y yo, como las novias necias, vestidas de color semen y desesperadas por aparecerse en la iglesia, llegaba 10 minutos tarde y ella estaba esperándome con la japonesa al lado, que tenía una voz chillona insoportable y sin nada interesante que contar.

Una tarde, después de que la ponja nos pagara la gaseosa, le dijimos que teníamos un regalo para ella y le extendimos un sobre de color verde. Dentro, había un vale por 2 meses gratis para cursar un seminario de lenguaje de señas. No sabíamos si lo había usado, pero eso sí, no nos habló más.

Y una vez que nos vimos libres de ruidos molestos y  terceras partes, pudimos jugar tranquilas al tenis, ir a ver una película los miércoles 2x1, y tomar mucha agua de la canilla a falta de presupuesto para bebidas colas.

En medio de ese paraíso, decidí citar a Jorgelina en el patio de la escuela durante el recreo para contarle un secreto. Le dije que me había enamorado del chico que a ella le gustaba. Que no era descabellada la idea tomando en cuenta que nos gustaban las mismas cosas. Que si nos poníamos a pensar bien, yo lo había visto primero. Que pensaba besarlo esa tarde y si las cosas se daban, me iba a poner de novio. Que no creía que por eso nos debíamos pelear, que éramos amigas; que la quería, no como a mi hermana, claro,  porque a mi hermana no la quería. Que yo estaba segura que ella podía superarlo.

En eso, ella se empezó a reir. Largó una carcajada de villana que parecía no tener fin. Una risotada ultrasónica sólo perceptible por mí y los perros de la zona.

Fue la última risa que le escuché. No me habló más. Y se hizo re amiga de la japonesa.

A veces, yo intentaba acercarme a ellas e inmediatamente interrumpían el diálogo. Era curioso,  con una mano sostenían la botellita de gaseosa y con la otra se hacían señas para que yo no supiera de qué estaban hablando.

  
Autores
María Paula Cerdán, Francisco Kuba, Verónica Laurino, Marcelo Scalona, Caro Musa, Claudia Malkovic, Silvina Potenza, Marcela González García, Soledad Plasenzotti, Natalia Massei, Mónica M. González, Ariel Zappa, Cintia Sartorio, Cecilia Mohni, Silvia Estévez, Julia M. Sánchez, Matías Settimo, Marisol Baltare, Maximiliano Rendo, Matías Magliano, Andrea Parnisari, Roberto Sánchez, Alina Taborda, Nicolás Foppiani, Mayra Medina, Alfredo Cherara, María B. Irusta, Ale Rodenas, Laura Rossi, Germán Caporalini, Rosana Guardala Durán, Rosario Spina, Sergio Goldberg, Luisina Bourband, Alejandra Mazitelli, Tomás Doblas, Laura Berizzo, Florencia Manasseri, Beti Toni, Nahuel Conforti, Gabriela Ovando, Diana Sanguineti, Joaquín Yañez, Joaquín Pérez, Alvaro Botta, Verónica Huck, Florencia Portella, Valeria Gianfelici, Sofía Baravalle, Rubén Leva, Marcelo Castaños, Luis Astorga, Juan Pedro Rodenas, Esteban Landucci, Dora Suárez, Laura Cossovich, Alida Konekamp, Diego Magdalena, Franco Trivisonno, Gerardo Ortega, Roberto Elías, Facundo Martínez, Ariel Navetta, Graciela Gandini, Jimena Cardozo, Soledad Cerqueira, Juan Gentiletti, Sebastián Avaca, Emi Pérez, Adriana Bruniar, Mariano Boni, Flor Said, Elina Carnevali, Roxana Chacra, Lorena Udler, Nora Zacarías.-