"Es necesario que se pregunte para que yo siga vivo, por que yo soy tan sólo su memoria". HAROLDO CONTI. Los caminos, homenaje.




15 de Enero, 2006


EL OCASO DE UNA DIVA

Publicado en General el 15 de Enero, 2006, 23:37 por Julia Rover

Hola, mi nombre es Julia Rover, asistente personal de la famosa Lorena Aguado.

En esto momentos la atractiva y espeluznante estrella se encuentra medicada debido a una fuerte depresión causada por rumores acerca de la caída abrupta  de sus 3 clubes de fans y la Federación correspondiente.

Ella me ha encomendado en medio de un estado lamentable (causado por los 38 medicamentos antidepresivos suministrados por su médico personal) que les transcriba sus últimos pensamientos antes de comerse una docena de empanadas de gustos varios, 3 kilos de helado de dulce de leche bombón, el lechón que sobró de navidad y los 5 bocaditos de hongos rellenos que guardó disimuladamente en su cartera luego de una visita a la casa del Sr. Javkin.

Cumplo entonces, con mi deber de transcribir su mensaje:

"Visto y considerando que mis clubes de fans han muerto en el intento, quiero expresar mi repudio y hacer constar lo siguiente:

Scalona: Siga patinando muebles, que así le va a ir. Aunque pensándolo bien patina mejor con las letras de las canciones que canta habitualmente.

"Patas de yeso" Javkin: Ha dilapidado la oportunidad de administrar las siderales sumas de dinero que hubiera generado la exportación de material fotográfico y fílmico de mi persona. Sepa que en India me "adoran". No le digo "jódase" porque ya está bastante jodido.

Maya: De usted no lo hubiera esperado. Un abandono, un retiro antes de que empiece el partido. Muy feo. Lamento decirle que es usted un pecho frio.

Sanchez: He decidido borrarlo de lleno de la selecta lista de mis contactos de MSN. Usted no es digno.

Hugilini: Traidor. Olvídese de la Vivi.

Vince: Calladito, pero bien que está de acuerdo con los otros degenerados.

Bagnatto: No pienso comprarle el libro. Y si me lo regala, lo vendo como papel y me hago unos pesos. Me ha decepcionado.

Boasso: Se salvó por un pelito, porque no llegó a formar parte de toda esta mentira. Pero está en capilla.

He dicho. Comuníquese con sus considerandos y váyanse a cag…"

UN LUGAR EN EL QUE NUNCA HE ESTADO

Publicado en General el 15 de Enero, 2006, 15:06 por scalona

"Hay un momento en las fiestas de Lizzie en que, de modo inveitable, ella sugiere que juguemos al "Privación", un juego que fue muy popular en nuestra época de la universidad. Para jugar, todo el mundo se sienta formando un gran círculo y todos reciben una pequeña montaña de monedas de un centavo. A continuación, por turno, cada uno avanaza al medio del círcuilo y anuncia algo que nunca haya hecho o un lugar donde nunca haya estado:  - Nunca he estado en Borneo, -es un buen ejemplo-, y todo aquel que haya estado en Borneo, debe lanzar al círculo una moneda de un centavo. Ni que decir, que, en especial en la universidad, el juego degeneraba con bastante rapidez hacia temas de sexo y drogas.

Recuerdo que la primera vez que jugué a Privación, cuando estaba en segundo año, había estado leyendo  Canciones de Inocencia y Experiencia de William Blake,  y todo en nuestras vidas entonces parecía una cuestión de inocencia y experiencia, ásí que el juego parecía apropiado. Existía entre mis amigos el supuesto tácito de que la experiencia -sexo y drogas- era algo de lo que uno se esforzaba tanto en conseguir como pudiera, y que la inocencia, a pesar de todos los elogios que recibía en la literatura, era un estado esencialmente aburrido, que, aquellos de nosostros que aún estábamos pegados a ella, merecíamos la recompensa infantil de una pila de centavos.

Un problema que tiene Privación,  es que cuanto mayor se hace uno, menos interesante se vuelve; cada año, me daba la impresión, mis amigos tenían menos lagunas en sus vidas para confesar y, a medida que nuestras incomodidades empezaban a amontonarse en el lado positivo, era lo que habíamos hecho lo que resultaba más excitante.  Por eso ni bien empezó el juego aquel día, Nick Walsh empezó a quejarse:

- Ya no puedo jugar a esto. No hay nada que yo no haya hecho.

Pero Lizzie que tenía una fe ingenua en el ritual se limitó a sonreir y le dijo:

-Vamos, Nick... no hay nadie que lo haya hecho todo. Por ejemplo, podrías decir "Nunca he estado en Togo" o  "Nunca he hecho el amor con doce chicos árabes en un callejón..."

- Es cierto Lizzie -dijo Nick- tienes razón, nunca he estado en Togo...

Su sonrisa maliciosa recorrió el círculo y, por supuesto, había alguien - Gracie Wong- que, de hecho, había estado en Togo.

El turno siguiente fue para Nathan. Nunca le había gustado este juego, pero también era quien lo jugaba con más inteligencia:

-Mmmmm... a ver... -dijo frotándose el mentón- Ahhh... ya s´´e... "nunca he tenido relaciones sexuales con nadie de este grupo".

Sonrió ampliamente y todo el mundo rió. Todos menos Bill, la propia Lizzie y yo, que a causa de nuestros desafortunados experimentos juveniles, nos vimos obligados a tirarle nuestro centavo.

A continuación le tocó a Dorrie Friedman, cosa que yo había estado temiendo:

- Mmmm, a ver... algo que nunca hice: "nunca anduve en bicicleta".

Un espantoso silencio acogió esa confesión y luego se oyó una cascada de tintineos por la caída de tantos centavos.

- Vaya -dijo Dorrie- me voy a ganar un montón de dinero... - aunque no se podría decir si realmente estaba contenta-.

A medida que el juego proseguía, claro, las pilas de Nick y Lizzie, menguaban rápidamente y las de Dorrie crecían sin parar, pues no había hecho casi nada en virtud de su gordura y quizá sólo de haberlo pasado comiendo. "Nuca había estado en Europa...Nunca había jugado al tenis...Nunca había nadado..."

Hasta que el duro Nick lanzó: -Nunca he tenido un orgasmo vaginal...- y por fortuna, entonces, allí, Dorrie lanzó por primera vez su centavo al círculo.

Me sentí aliviado; creo que eso no lo hubiese soportado.


                                    ******     


Al final de la noche, ya solos con Nathan en aquel bar gay de Manhattan, habiéndome rogado que no le dejara pues recién eran las once de la noche de un sábado, ni bien la camarera le sirvió su Tiramisú, murmuró:

-Eres todo lo que tengo.

-Eso no es verdad, Nathan.

Sí que lo es, Celia... eres lo único que tengo.

Nathan, tienes un montón de amigos.

Pero ninguno cuenta, excepto tú, Celia...

-Me dice, que viva mi vida, que me encuentre un novio, ¿no creés que lo haría si pudiera? Celia, no puedo vivir tan fácilmente como tú, para mí todo se ha vuelto peligroso. Cuando veo a alguien que me atrae siento sudores fríos. Imagino que están muertos, y que si yo los toco, con mi enfermedad, morirán.

¿Qué podía decirle a eso?

- Pero no es el sexo, Celia -dijo después de un rato-. No es eso lo que hecho de menos. Es que... ¿te das cuenta? Nunca he estado enamorado. Celia, no he estado enamorado de verdad ni una sola vez en mi vida.

Y me miró muy sinceramente, sin saber, sin tener ni siquiera la más ligera idea de que una vez más, no me estaba teniendo en cuenta a mí, -a mí que le amaba con locura- en absoluto.

- Nathan...dije... oh... Nathan mío...

Pero a pesar de todo él no pareció satisfecho y supe que había esperado algo más que mi magro consuelo. Apartó la vista, miró su café, oyenso, supongo, un repiqueteo enorme de vibráfono, mientras por todas partes caían los centavos de todo el mundo en quél bar atestado de gente.

DAVID  LEAVITT...      Inglaterra, 1962,  op. cit


  
Autores
María Paula Cerdán, Francisco Kuba, Verónica Laurino, Marcelo Scalona, Caro Musa, Claudia Malkovic, Silvina Potenza, Marcela González García, Soledad Plasenzotti, Natalia Massei, Mónica M. González, Ariel Zappa, Cintia Sartorio, Cecilia Mohni, Silvia Estévez, Julia M. Sánchez, Matías Settimo, Marisol Baltare, Maximiliano Rendo, Matías Magliano, Andrea Parnisari, Roberto Sánchez, Alina Taborda, Nicolás Foppiani, Mayra Medina, Alfredo Cherara, María B. Irusta, Ale Rodenas, Laura Rossi, Germán Caporalini, Rosana Guardala Durán, Rosario Spina, Sergio Goldberg, Luisina Bourband, Alejandra Mazitelli, Tomás Doblas, Laura Berizzo, Florencia Manasseri, Beti Toni, Nahuel Conforti, Gabriela Ovando, Diana Sanguineti, Joaquín Yañez, Joaquín Pérez, Alvaro Botta, Verónica Huck, Florencia Portella, Valeria Gianfelici, Sofía Baravalle, Rubén Leva, Marcelo Castaños, Luis Astorga, Juan Pedro Rodenas, Esteban Landucci, Dora Suárez, Laura Cossovich, Alida Konekamp, Diego Magdalena, Franco Trivisonno, Gerardo Ortega, Roberto Elías, Facundo Martínez, Ariel Navetta, Graciela Gandini, Jimena Cardozo, Soledad Cerqueira, Juan Gentiletti, Sebastián Avaca, Emi Pérez, Adriana Bruniar, Mariano Boni, Flor Said, Elina Carnevali, Roxana Chacra, Lorena Udler, Nora Zacarías.-