"Es necesario que se pregunte para que yo siga vivo, por que yo soy tan sólo su memoria". HAROLDO CONTI. Los caminos, homenaje.




El ya lejano ejercicio con la novela SEDA

Publicado en Pavadas hechas texto, el 2 de Diciembre, 2005, 12:28 por Descarga

Fue por una cuestión de azar que Hervé J. se involucró con la seda.  Luego de que en la ciudad francesa de Lavilledieu se instalaran varias hilanderías, una peste quitó la posibilidad de proveerse de los huevos de gusanos en Africa.  Era necesario que alguien viajara a Japón para obtenerlos.  Hervé era esa persona. Había algo natural en ello.  Para él, hacerlo era una prolongación de su mirada.

            Hervé J. tenía una esposa a la que amaba. Ella aceptaba la contingencia de sus viajes y lo despedía con un hasta pronto encantador.  Hervé demoraba meses en completarlos.  En cambio, tardó días en hallar un contrabandista japonés con quien negociar y un instante en recibir la mirada de la muchacha que lo acompañaba.  Los tres reconocerían que un anhelo sobrevoló.  Hervé hubo de repararse en el movimiento del agua. 

            Llegó el tiempo de otra despedida y el retorno. Todo era prosperidad en Lavilledieu y la fortuna de Hervé iba en alza.  De un nuevo viaje,  trajo algo más que huevos de gusanos: el roce de la piel de la joven y un papel con idiogramas. Amó a su esposa, hizo descifrar el idiograma, comenzó a construir un parque y al conocer el mensaje de los ideogramas, sobre todo deseó retornar al Japón.  Lo hizo. Entregó el oro y obtuvo las hojas de morera y los huevos de gusanos.  Bajo un cielo precipitado,  amó a la muchacha de los ojos de pájaro.  

A continuación, en Lavilledieu sobrevino un gran espacio.  Hervé recibió una carta con idiogramas al tiempo que la guerra en el oriente se consolidaba. Amó a su esposa. Hizo descifrar la carta. Era el llamado de una mujer ampliada por el deseo. Volvió a amar a su esposa y, contra las recomendaciones, partió por última vez hacia el Japón.  Ya no había pájaros.  Dio de frente con la guerra y el vestíbulo de la muerte: el desencuentro. Volvió con la carga mortalmente larvada, apagado de labios y sexo.       

            Por último, Hervé J. construyó una jaula para pájaros, guardó la última carta con idiogramas y amó de manera inquebrantable a su esposa hasta la muerte de ella. Cuando crecía  el espacio de sus últimos años, Hervé visitó a la mujer que había descifrado los ideogramas. Confirmó que fue su esposa quien escribió la última carta.   Hervé J. pudo morir al pie de la noticia o dejarse arrebatar por el lago de la manera más dolorosa, sin que el agua tenga ganas. Durante 23 años siguió observando el lago los días de viento.  Hervé no podría decir que por un momento los pájaros tuvieran la intención de cubrir el cielo.  Tampoco que fuera eso lo que allí buscaba.                        

  
Autores
María Paula Cerdán, Francisco Kuba, Verónica Laurino, Marcelo Scalona, Caro Musa, Claudia Malkovic, Silvina Potenza, Marcela González García, Soledad Plasenzotti, Natalia Massei, Mónica M. González, Ariel Zappa, Cintia Sartorio, Cecilia Mohni, Silvia Estévez, Julia M. Sánchez, Matías Settimo, Marisol Baltare, Maximiliano Rendo, Matías Magliano, Andrea Parnisari, Roberto Sánchez, Alina Taborda, Nicolás Foppiani, Mayra Medina, Alfredo Cherara, María B. Irusta, Ale Rodenas, Laura Rossi, Germán Caporalini, Rosana Guardala Durán, Rosario Spina, Sergio Goldberg, Luisina Bourband, Alejandra Mazitelli, Tomás Doblas, Laura Berizzo, Florencia Manasseri, Beti Toni, Nahuel Conforti, Gabriela Ovando, Diana Sanguineti, Joaquín Yañez, Joaquín Pérez, Alvaro Botta, Verónica Huck, Florencia Portella, Valeria Gianfelici, Sofía Baravalle, Rubén Leva, Marcelo Castaños, Luis Astorga, Juan Pedro Rodenas, Esteban Landucci, Dora Suárez, Laura Cossovich, Alida Konekamp, Diego Magdalena, Franco Trivisonno, Gerardo Ortega, Roberto Elías, Facundo Martínez, Ariel Navetta, Graciela Gandini, Jimena Cardozo, Soledad Cerqueira, Juan Gentiletti, Sebastián Avaca, Emi Pérez, Adriana Bruniar, Mariano Boni, Flor Said, Elina Carnevali, Roxana Chacra, Lorena Udler, Nora Zacarías.-