"Es necesario que se pregunte para que yo siga vivo, por que yo soy tan sólo su memoria". HAROLDO CONTI. Los caminos, homenaje.




Reina en el Cielo (Querido Freddie)

Publicado en General el 8 de Noviembre, 2005, 10:18 por Van Helsing

"Las pinturas modernas son como las mujeres, si tratas de entenderlas nunca podrás disfrutarlas". La anotación que se conserva en un cuaderno de autógrafos tiene la firma de Farok Bulsara. Estamos en 1962, en el St. Peter's School de la India. Farok tiene 15 años, y hace siete que llegó para quedarse como pupilo. Desde la lejana isla de Zanzíbar, al este de Africa, viajó por mar durante ocho semanas, solo, dejando atrás todo lo conocido. Su familia es persa, su padre un diplomático al servicio de Inglaterra. Es delgado, de grandes ojos y dientes prominentes.

 El colegio inglés tiene una disciplina rígida, aunque hay actividades artísticas como música, teatro y pintura. En el pequeño salón, hay un piano en el que el pequeño Farok compuso melodías y asombró a sus profesores cantando "O sole mío". En poco tiempo armó un grupo musical con permiso de las autoridades: "The Hectics". Estamos a finales de los '50.

 Pero en Zanzíbar, donde estaban sus padres y sus hermanas, hubo una revolución y todos los funcionarios emigraron. Farok se reunió con su familia para viajar a Londres, concretando impensadamente una vieja ilusión. La situación económica de la familia se deterioró drásticamente, pero el entusiasmo del joven Farok dio confianza a todos para salir adelante. Se instalaron en el suburbio de Feltham y él consiguió un puesto como empaquetador en una fábrica. Quería estudiar arte, pero carecía de certificados académicos. A los 18 años se inscribió en el Politécnico de Eiselwood y en dos años se graduó con notas sobresalientes.

 Cuando pudo, por fin, ingresar al Colegio de Arte Earling, se inclinó por diseño gráfico, aunque trabajó también en el diseño de modas. Siempre estaba bocetando nuevos modelos, oscilando entre lo clásico y lo exótico, entre lo formal y lo innovador. Entró en contacto con el arte pop del Londres de fines de los '60. En el colegio, todos estudiaban música.

 Sus amigos Roger Taylor, Brian May y el cantante Tim Staffel, tenían un grupo llamado Smile. Farouk, que ya firma sus dibujos como Fred Bulsara, sigue al grupo en casi todas sus presentaciones. Los acompaña, les da su opinión. Cuando Staffel decidió alejarse, Freddie les dijo: "Bueno, cantaré yo. Podemos hacer esto, esto, y aquello". Se sumó el bajista John Deacon, y comenzó la historia más conocida de un grupo rebautizado como Queen.

 Cuando estaban preparando su primer disco, Freddie escribió la canción "My Fairy King", en la que decía "Oh madre Mercurio, ¿qué me has hecho?". "Voy a ser Mercury, porque la madre de la canción es mi madre", decidió. De allí en más se llamó Freddie Mercury.

 El grupo asistía a un lugar donde había muchas chicas jóvenes, a principios de los 70. A Freddie le gusta ir a "mirar el paisaje". De pronto, recuerda Bryan May, "Freddie empezó a hablarme de Mary Austin, continuamente, era evidente que quería salir con ella. Hasta que yo le dije: es solamente mi amiga, y entonces me pidió que se la presentara". Diez meses más tarde, Freddie y Mary se fueron a vivir juntos. Muchos sostienen que fue el amor de su vida. La relación duró seis años.

Ella lo recuerda sensible, generoso, franco, feliz. Pero en un momento, dice, "él empezó a ser distinto, perdió su alegría natural, su espontaneidad. Era otra persona". Freddie pudo por fin hablarle, y decirle que era gay. Ella lo escuchó conmocionada y nada le reprochó. Le ofreció su amistad y su apoyo. Freddie no podía creer en la comprensiva reacción de su mujer: "Yo no podía negarle el derecho a estar en paz consigo mismo. Él daba todo, ¿cómo negarle algo?".

 Los primeros discos de un rock duro, alternado con trabajos vocales, como Queen y Queen II, desorientaron a más de un crítico. Llegaron después los discos famosos como Una noche en la Opera (con sus insuperables "Rapsodia Bohemia" y "Love of my life"), Un día en las carreras, Noticias del mundo, Certero ataque al corazón, generalmente los preferidos por los viejos seguidores del grupo en todo el mundo. En los '80, el rock sinfónico de Queen derivaría hacía música más bailable y algunas bandas de sonido para películas como Flash Gordon y Highlander. Vinieron las giras mundiales.

 Queen fue un grupo exitoso y Freddie su ícono, por la versatilidad de su voz, su trabajo escénico, sus vestuarios que atravesaron estilos dispares: trajes blancos de raso con capas como si fueran alas, calzas con rombos blancos y negros, musculosas, muñequeras y pantalones de cuero, pelucas, maquillajes, trajes blancos clásicos para sus discos solistas (donde grabó una memorable versión del "The great pretender"), smoking para su trabajo con Montserrat Caballé.

 Cuando la soprano española quiso conocerlo, en 1983, Freddie le pidió a Mike Moran que lo acompañase. Se encontraron por primera vez en el Hotel Ritz de Barcelona, con un piano y pocos testigos. En otra oportunidad, en la casa de Freddie en Londres, estuvieron tocando el piano y cantando toda una noche, hasta que empezó a clarear. Una multitud se había juntado frente a la casa para escuchar en vivo esas magníficas improvisaciones. De allí surgió una amistad duradera y el disco Barcelona, para los Juegos Olímpicos de 1992, que Freddie no llegaría a ver. Pero en 1987, se presentaron en Ibiza con orquesta, coro y lleno total del público. Mercury bromeaba: "Olviden el rock, soy una estrella de la ópera". Montserrat declaró "Él me amaba mucho, y yo a él". Y no cree que vuelva a cantar dúos, no después de hacerlo con Freddie.

 Mientras alternaba Nueva York con Munich y una apacible casa sobre el lago suizo de Montreux, Freddie entró en un descontrol que probablemente lo llevó a sucumbir bajo una nueva y mortal enfermedad: el sida. Tras algunos años de vida agitada, volvió a la monogamia. Pero cuando supo que estaba enfermo, le dijo a Jim Hutton, su pareja: "La puerta está abierta si quieres irte". "No seas tonto, jamás te abandonaría en una situación así", fue la respuesta que recibió.

 Diana Moseley, encargada de su vestuario público y privado, le hizo prendas con tela de seda porque la ropa común lo lastimaba. Cuando grabó "Sligtly Mad", ya no sentía el calor de los reflectores, pesaba muy poco y usaba maquillaje y peluca.

 Dejó grabada su voz, trabajando a veces sólo una hora por día, para las canciones del disco Made in Heaven, que se editó cuatro años después de su muerte.

 Grabó también un video donde hablaba por primera vez de su enfermedad. Pasó sus últimos días con la incondicional Mary Austin, Jim Hutton, su asistente personal y Diana. Una tarde, luego de jugar "Scrabble" a solas con Diana, cuando ella se despedía, Freddie le dijo: "Gracias por compartir la tarde con un hombre viejo".

 Algunos lo vimos en Rosario en marzo de 1981, y todavía conservamos la entrada. Su voz, a pesar del idioma, nos ha emocionado a lo largo de más de dos décadas. Siempre nos fascinó esa mezcla de reina y torero, de arlequín y tenor, de guerrero furioso y delicado vocalista.

 Su primera foto se conserva en el "Art Capital Studio", de Zanzíbar, su tierra natal. Allí también recuerdan a Farok Bulsara, que desde esa isla tropical se fue a otra más al norte, pero terminó conquistando al mundo entero.

 El domingo 24 de noviembre de 1991, Freddie Mercury dejó de respirar.

Han pasado casi catorce años, "Anyway the wind blows..."

  
Autores
María Paula Cerdán, Francisco Kuba, Verónica Laurino, Marcelo Scalona, Caro Musa, Claudia Malkovic, Silvina Potenza, Marcela González García, Soledad Plasenzotti, Natalia Massei, Mónica M. González, Ariel Zappa, Cintia Sartorio, Cecilia Mohni, Silvia Estévez, Julia M. Sánchez, Matías Settimo, Marisol Baltare, Maximiliano Rendo, Matías Magliano, Andrea Parnisari, Roberto Sánchez, Alina Taborda, Nicolás Foppiani, Mayra Medina, Alfredo Cherara, María B. Irusta, Ale Rodenas, Laura Rossi, Germán Caporalini, Rosana Guardala Durán, Rosario Spina, Sergio Goldberg, Luisina Bourband, Alejandra Mazitelli, Tomás Doblas, Laura Berizzo, Florencia Manasseri, Beti Toni, Nahuel Conforti, Gabriela Ovando, Diana Sanguineti, Joaquín Yañez, Joaquín Pérez, Alvaro Botta, Verónica Huck, Florencia Portella, Valeria Gianfelici, Sofía Baravalle, Rubén Leva, Marcelo Castaños, Luis Astorga, Juan Pedro Rodenas, Esteban Landucci, Dora Suárez, Laura Cossovich, Alida Konekamp, Diego Magdalena, Franco Trivisonno, Gerardo Ortega, Roberto Elías, Facundo Martínez, Ariel Navetta, Graciela Gandini, Jimena Cardozo, Soledad Cerqueira, Juan Gentiletti, Sebastián Avaca, Emi Pérez, Adriana Bruniar, Mariano Boni, Flor Said, Elina Carnevali, Roxana Chacra, Lorena Udler, Nora Zacarías.-