"Es necesario que se pregunte para que yo siga vivo, por que yo soy tan sólo su memoria". HAROLDO CONTI. Los caminos, homenaje.




6 de Noviembre, 2005


TRICICLOS VERDES VOLANDO

Publicado en Cuentos el 6 de Noviembre, 2005, 22:20 por Lorena Aguado

   - Ni una nota me dejó el hijo de puta, podés creer???-  Le dijo su amiga llorando, abriendo la puerta y los brazos y la boca.

Gala conocía mucha gente así, que lloraba por la boca en vez de por los ojos. Los labios se convertían en una especie de telar salivoso y ella se entretenía con las figuras que eran capaces de crear. Llevaba contabilizados 5 soles, 2 lunas, al menos 11 telarañas,  y una tortuga ninja. Pero ese día su amiga no lograba formar una sola silueta que pudiera identificar claramente. La escupía mientras hablaba. Los insultos le salían del estómago, como arcadas. Se doblaba sobre su vientre, luego levantaba la cabeza y vomitaba alguna palabra con el prefijo recontra.

  - Yo pensé que todo iba a estar bien, después de lo que hablamos… Pero se fue, se llevó todo… hasta el cuadro que me regalaste,  ese,  el de los triciclos, ¿Podés creer??

No, eso sí que no lo creía, qué caradura. En medio de la huída se había tomado el tiempo necesario para decidir llevarse algo que nunca le había pertenecido. Ni siquiera podía decirse que su amiga era la dueña de ese cuadro. También le pertenecía a Gala de un modo aleatorio… incierto.
Pero sospechosamente, los triciclos se habían convertido para el prófugo en algo más esencial que la mujer que dejaba. Gala imaginaba a los primitivos rodados colgados en una nueva pared y miraba a su amiga, ahí, clavada en frente de ella, bosquejando un paisaje desolado con piso parquet.

Para Gala, el tipo la había dejado de querer hace tiempo. Más exactamente el 3 de febrero de ese mismo año, cuando él se convirtió en una suerte de perito de culpas, en un forense con especialización en asfixias causadas por conversaciones inútiles y lesiones provocadas por descuidos y otros delitos pasionales.
Él le decía que ella no era la misma, que no lo cuidaba como antes, que no se sentía querido. Entonces su amiga intentaba ser distinta, cuidarlo como siempre y quererlo de otra manera.

  - Te juro que no lo entiendo… Un día me decía una cosa, después otra… es un pendejo, un inmaduro…

De a ratos, Gala suspiraba o exageraba alguna mueca de dolor, pero nunca dejaba de contemplar a la mujer que ahora expulsaba palabras humeantes. La nicotina la hacía parecer aún más desamparada.

  - Mejor que se fue… ese tipo no era para vos… daba demasiadas vueltas…
Como las ruedas de los triciclos que se llevó… hijo de puta… por eso se los llevó.

  - ¿No tenían alas los triciclos también?- le preguntó su amiga, aguardando la respuesta con la boca cerrada.

  - Con más razón, las ruedas no servían para nada, daban vueltas al pedo. Cómo él.

  - Si, pero eran lindos los triciclos… Él era lindo…

  - No, eran feos… eran viejos… y verdes…

  - Color verde esperanza…- dijo su amiga girando la cabeza y luego los ojos hacia la puerta y más tarde hacia la ventana.

Y entonces Gala, bajando la persiana, como temiendo que los triciclos alados  fueran a querer meterse en la casa,  dijo:

  - No, verde esperanza no. Verde agua.

Nunca vi

Publicado en General el 6 de Noviembre, 2005, 21:09 por negrointenso

Nunca vi triciclos voladores

pero

vi

unas garzas blancas en el

cielo gris

unas vacas pastando sobre un

campo de manzanillas

la melena altísima de una palmera

en medio de los edificios

una bolsa de nylón enganchada en un árbol

la ropa de las gitanas tendida en un alambrado

Tampoco vi

triciclos que cayeran del cielo

pero

sentí la fuerza del granizo

quebrando los brotes

el alivio    la frescura

de la lluvia en verano

Vi

suicidas arrojándose de los balcones.

Verónica Laurino

Besa

Publicado en Poemitas. el 6 de Noviembre, 2005, 18:14 por Paula Aramburu

besa

la boca la

mano que

besa

que toca

la boca la

lengua

el aire

el hueco del

aire que

toca

que abre

que besa

tu boca tu

lengua

tu mano que

besa

que toca

que moja

mi boca mi

lengua

mi mano que

besa

que cierra

que borra

que abre

tu boca en mi

boca

                               Paula Aramburu 

Aquel triciclo

Publicado en Cuentos el 6 de Noviembre, 2005, 17:28 por Paula Aramburu

Ahí está. Te acordás? Como cuando éramos chicos y me invitabas a dar una vuelta en tu triciclo a cambio de una Rodhesia. Después de todo, el trato era justo: a mi me gustaba tanto aferrarme a tu cintura como a vos aferrarte a mi boca, para lo que siempre encontrabas una excusa creíble… una plumita en la comisura de mis labios, una huella de helado de chocolate y frutilla, o un vestigio de dulce de leche de las tostadas de la merienda.

Vos no lo notabas, pero cuando me subía a tu triciclo, una sonrisa se me dibujaba en las manos que rápidas y felices se ataban a tu cintura como un cinturón de seguridad.

Y así, con la ayuda del viento, de nuestra respiración cada vez más fuerte y de un par de perros empecinados en morder los cordones de nuestras Pampero, pedaleabas tan fuerte, tan rápido, que en cinco segundos levantábamos vuelo para aterrizar en la plaza de enfrente. Y dábamos una, dos, tres vueltas; y muy pronto la plaza nos quedaba chica… el barrio, el mundo, nos quedaban chicos.

Te acordás? El sol de la tarde iluminándome la cara, el viento amontonando las hojas, tu respiración cada vez más fuerte, más acelerada… tu cintura prendida a mis manos, mis manos que no te soltaban por nada.

Una, dos, tres vueltas. El mundo que nos quedaba chico y toda esa inmensidad a cambio de una Rodhesia. Cómo resistirse? Cómo abandonar la secreta esperanza de que ese día, también, me robaras uno, dos, tres besos.

Te acordás? Todavía lo veo. Todavía te veo. Vos pedaleando, pedaleando con todo el aire de tus pulmones; el reflejo cálido de mi cabello largo descansando sobre tus hombros cansados; y la luz de la luna iluminando tu cara, mi boca, nuestro triciclo cada día más rojo, cada noche más azul.

Una, dos, tres vueltas. Una vuelta por una Rodhesia, me decías.

Aunque ahora las vueltas sean otras: más largas, más lentas, más oscuras.

Aunque ahora sean ellas las empecinadas en mordernos los talones, en reproducirse en espirales a veces eternos, a veces tristes.

Aunque ahora sepamos que la realidad es esto que se nos impone así, implacable.

Una, dos, tres vueltas. Te acordás? Como cuando éramos chicos y la vida no era este juego tramposo y mordaz.

Dale. Buscá tu triciclo, ajustale el asiento, los resortes, pintalo de rojo como el día y azul como la noche y llevame a dar una, dos, tres vueltas. Como cuando éramos chicos y no había lugar para el dolor ácido que se desprende de la muerte.

Dale. Una vuelta por una Rodhesia, me decías todas las tardes a la salida de la escuela.

Después de todo, el trato era justo: a mí me gustaba tanto aferrarme a tu cintura como a vos aferrarte a mi boca desprevenida.

Te acordás? Aquel triciclo, tu cintura detenida en mis manos, mi boca…Y a lo lejos, la luz de la luna iluminando nuestro vuelo.

 

                                                                                       Paula Aramburu

  
Autores
María Paula Cerdán, Francisco Kuba, Verónica Laurino, Marcelo Scalona, Caro Musa, Claudia Malkovic, Silvina Potenza, Marcela González García, Soledad Plasenzotti, Natalia Massei, Mónica M. González, Ariel Zappa, Cintia Sartorio, Cecilia Mohni, Silvia Estévez, Julia M. Sánchez, Matías Settimo, Marisol Baltare, Maximiliano Rendo, Matías Magliano, Andrea Parnisari, Roberto Sánchez, Alina Taborda, Nicolás Foppiani, Mayra Medina, Alfredo Cherara, María B. Irusta, Ale Rodenas, Laura Rossi, Germán Caporalini, Rosana Guardala Durán, Rosario Spina, Sergio Goldberg, Luisina Bourband, Alejandra Mazitelli, Tomás Doblas, Laura Berizzo, Florencia Manasseri, Beti Toni, Nahuel Conforti, Gabriela Ovando, Diana Sanguineti, Joaquín Yañez, Joaquín Pérez, Alvaro Botta, Verónica Huck, Florencia Portella, Valeria Gianfelici, Sofía Baravalle, Rubén Leva, Marcelo Castaños, Luis Astorga, Juan Pedro Rodenas, Esteban Landucci, Dora Suárez, Laura Cossovich, Alida Konekamp, Diego Magdalena, Franco Trivisonno, Gerardo Ortega, Roberto Elías, Facundo Martínez, Ariel Navetta, Graciela Gandini, Jimena Cardozo, Soledad Cerqueira, Juan Gentiletti, Sebastián Avaca, Emi Pérez, Adriana Bruniar, Mariano Boni, Flor Said, Elina Carnevali, Roxana Chacra, Lorena Udler, Nora Zacarías.-