"Es necesario que se pregunte para que yo siga vivo, por que yo soy tan sólo su memoria". HAROLDO CONTI. Los caminos, homenaje.




LA CASA GIGANTE

Publicado en Cuentos el 30 de Octubre, 2005, 20:08 por analialardone

    Saqué el paquete del bolsillo, y el fuego quemó el remate levemente, con esa belleza encendida y apática a la vez. La miraba de frente, como en una desteñida fotografía. Qué frío hacía todavía, a pesar de haber pasado lo más duro del invierno, lo más duro de mis veinticinco años. La mano izquierda fabricando un rulo en algún desmechado de mi cabeza, mientras solté el humo sobre la cara del abatimiento atravesando los labios. Ajadas tejas negras y el marmolado frente que marcaba distancia, un entrepiso desocupado, metros cuadrados que se hacían enormes rincones habitables por adultos gigantes. Tres habitaciones, cuatro camas y una matrimonial con la mitad de mamá deshecha; la matemática de la eterna familia multiplicando los años felices, ahora ecuación que restaba para sumar aflicciones. Lo evocaban los trajes oscuros del placard a diario, cuando mi vieja lo abría para ventilar con la excusa de olores inventados por su desánimo; también lo hacía con las puertas desde el hall de acceso hasta el fondo de la vasta casa. El invierno parecía más invierno permaneciendo dentro.

    La puntada en el pecho volvía cada vez que, resignada, cruzaba a mirar esa fotografía, siempre desde el escalón del pasillo de enfrente. Caían golpeando la vereda las preguntas acascadas. Estaba quedando grande. Como cuando tuve que empinzar mis pantalones para no arrastrarlos, así la muerte nos adelgazó. La casa estaba quedando grande y parecía que en cada ambiente corría más aire que antes, formando pequeños remolinos gélidos, sobre todo, en la parrilla del patio. Diez suspendidos minutos de lunes, un cigarrillo, seis pitadas, cinco desabrigadas mujeres, ahí enfrente. La casa grande sin gigantes, abrazándolas con abandono.

    Me reincorporé con el peso mustio en mis hombros de tanto vacío. Debajo de mis botas negras, apagué el pensamiento espiralado. Crucé calle San Juan subiéndome el cierre de la campera, y tapando medio rostro con la bufanda blanca, saqué la llave. La cruda ráfaga entumeció mi pesadumbre, ni bien empujé la puerta.

  
Autores
María Paula Cerdán, Francisco Kuba, Verónica Laurino, Marcelo Scalona, Caro Musa, Claudia Malkovic, Silvina Potenza, Marcela González García, Soledad Plasenzotti, Natalia Massei, Mónica M. González, Ariel Zappa, Cintia Sartorio, Cecilia Mohni, Silvia Estévez, Julia M. Sánchez, Matías Settimo, Marisol Baltare, Maximiliano Rendo, Matías Magliano, Andrea Parnisari, Roberto Sánchez, Alina Taborda, Nicolás Foppiani, Mayra Medina, Alfredo Cherara, María B. Irusta, Ale Rodenas, Laura Rossi, Germán Caporalini, Rosana Guardala Durán, Rosario Spina, Sergio Goldberg, Luisina Bourband, Alejandra Mazitelli, Tomás Doblas, Laura Berizzo, Florencia Manasseri, Beti Toni, Nahuel Conforti, Gabriela Ovando, Diana Sanguineti, Joaquín Yañez, Joaquín Pérez, Alvaro Botta, Verónica Huck, Florencia Portella, Valeria Gianfelici, Sofía Baravalle, Rubén Leva, Marcelo Castaños, Luis Astorga, Juan Pedro Rodenas, Esteban Landucci, Dora Suárez, Laura Cossovich, Alida Konekamp, Diego Magdalena, Franco Trivisonno, Gerardo Ortega, Roberto Elías, Facundo Martínez, Ariel Navetta, Graciela Gandini, Jimena Cardozo, Soledad Cerqueira, Juan Gentiletti, Sebastián Avaca, Emi Pérez, Adriana Bruniar, Mariano Boni, Flor Said, Elina Carnevali, Roxana Chacra, Lorena Udler, Nora Zacarías.-