"Es necesario que se pregunte para que yo siga vivo, por que yo soy tan sólo su memoria". HAROLDO CONTI. Los caminos, homenaje.




29 de Octubre, 2005


Manos

Publicado en Poemitas. el 29 de Octubre, 2005, 22:44 por Paula Aramburu

Esa mano que roza

que toca

se anima

se tensa

recorre y

juega

se juega

pide

y sigue

y ahí se detiene

ahí

justo ahí.

Y sigue… sigue

así.

Esa mano que llega

y me envuelve

deambula

y se desvela

me desvela

y sueña

sueño

tanteo

intento

se deja

y me aleja

y vuelve

y me desenvuelve.

Esa mano que alienta y

desalienta

desarma

deshace

deshechos

restos.

Esa mano que

me devora

me engaña

me hiere y

me desangra

me desgarra

cómo desgarra.       

                                                Paula Aramburu

Otro más

Publicado en Poemitas. el 29 de Octubre, 2005, 13:59 por El más peor de toooodos

Siempre

..una historia contada por un necio...

W.S.( Macbeth)

Nunca antes

Nunca después

Nunca sin ti

Nunca menos

Nunca solos

Nunca más

Nunca será

Nunca río

Nunca sin mí

Nunca verás

Nunca delante

Nunca de ti

Nunca silencio

Nunca noche

Nunca pasado

Nunca futuro

Sólo ese momento

En que se cruzaron

Nuestras miradas

También le falta...pero me parece que arrima

Publicado en Aguafuerte el 29 de Octubre, 2005, 13:57 por El más peor de todos

13 de Enero

Hace frío. Mucho frío. Camino por las calles oscuras y grises de la noche en una ciudad que desconozco, pero que adivino europea por la arquitectura ingeniosa y bella.

Aunque hay otros edificios que me desconciertan. Nunca había visto algo así. Son enormes moles de piedra, con un sinnúmero de ventanas. En algunas de ellas hay luces.

También hay luces en la calles. Luces blancas, que no titilan ni se mecen con el viento frío que cala los huesos. Cerca hay un río. Puedo olerlo. También hay otros olores que no alcanzo a identificar. No son olores a caballo o mula, pero en algo se perecen. Son olores crudos, salvajes, ahumados.

En las calles vacías, nada se mueve.

Doblo a la derecha. La calle es más ancha y tiene más luces. Hay casas que tienen las paredes de cristal, y es posible ver hacia adentro. En algunas ventanas se ven figuras tiesas, vestidas con ropas extrañas, mirando fijamente algún punto perdido del espacio.

Sigo caminando.

A los costados de mi paso, cada tanto, un bulto rompe el desasosiego. Veo que cada bulto es un hombre. Un harapiento. Un descastado. Todos son seres humillados, rotos. Algunos duermen, otros dormitan. Llevan barbas oscuras, como la piel que dejan ver los harapos. Tiene ese olor salvaje, ahumado y crudo. Uno de ellos me mira y me dice algo que no entiendo.

Sigo.

Al fin, llego a un lugar reconocible. Una plaza, una iglesia. En la escalinata de la Iglesia, varios bultos humanos se acomodan unos contra otros como para resistir el hielo del aire. Son niños. Diez o doce. Tienen la cara triste y hundida.

A pocos metros de allí, una familia revuelve un montón de estiércol y sobras. El olor es nauseabundo, pero comen con fruición las inmundicias que retiran de la basura.

Más allá de la Iglesia, hacia el lado del río que se deja adivinar en la espantosa noche, una llama dorada se refleja en un lago artificial, entre columnas que parecen griegas. Atrás, una torre.

Los pobres y descastados se acercan. Parecen gente del norte, con sus pómulos angulosos y sus ojos rasgados. Un niño flaquísimo mastica una fruta negra. El terror de la alta noche agolpa mi cuerpo. Sentado en el lomo de un león de piedra, en las escaleras de una casa lindera a la Iglesia, un jovencito cubre su cara con un talego extraño. Su sonrisa tiene una mueca siniestra y estúpida. Sus ojos están vacíos.

Aunque no conozco esta ciudad, tengo la sensación de haber estado aquí.

Un grito agudísimo taladra la noche. Es un grito de dolor, de hambre, de impotencia, de injusticia.

Despierto.

Miro a mi alrededor.

Mi corazón palpita con esfuerzo.

Reconozco a mis compañeros de tienda.

El aire frío del Plumerillo me tranquiliza.

Soy un granadero del capitán San Martín y mañana partiremos rumbo a Chile. Debo descansar. Los godos nos esperan del otro lado de la cordillera

Toda ha sido un mal sueño.

Carlos Bagnato

tres estaciones

Publicado en General el 29 de Octubre, 2005, 0:28 por erreve2003

    IMPERDIBLE!!!!!!!!

  TRES ESTACIONES

Tres estaciones
Año: 1999
Duración: 113 min.
Nacionalidad: EE.UU.
Género: Drama
COLOR

Sinópsis:

Tres estaciones, explora las luchas, las esperanzas y los sueños de tres personas de clase trabajadora: un necesitado conductor de ciclos que ofrece su amistad a una prostituta de clase alta; una vendedora de flores de loto, que pierde su trabajo en la ciudad y se va al campo para ayudar a un retirado monje budista, y dos niños de la calle que se ven obligados a sobrevivir. Situada en un esplendoroso paisaje, la película es un cuento poético de búsquedas personales de amor y consuelo, en un mundo en el que la familia y los lazos culturales son incompatibles.

Comentario

El público interesado en el cine oriental comprometido socialmente, encontrará en "Tres estaciones" la horma de su zapato. El director novel, Tony Buy, muestra las heridas que el conflicto de Vietnam dejó y que están latentes, un cuarto de siglo después. El marcado acento poético y una estremecedora belleza fotográfica caracterizan todas las historias que forman parte de "Tres estaciones". El calor humano, la ternura y la armonía que destilan la imágenes cautivarán, seguro, al espectador.

Comentario

El público interesado en el cine oriental comprometido socialmente, encontrará en "Tres estaciones" la horma de su zapato. El director novel, Tony Buy, muestra las heridas que el conflicto de Vietnam dejó y que están latentes, un cuarto de siglo después. El marcado acento poético y una estremecedora belleza fotográfica caracterizan todas las historias que forman parte de "Tres estaciones". El calor humano, la ternura y la armonía que destilan la imágenes cautivarán, seguro, al espectador.

 
Reparto:
Harvey Keitel
James Hager
Don Duong
Hai
Ngoc Hiep Nguyen
Kien An
Manh Cuong Tran
Teacher Dao
Zoe Bui
Lan
Huu Duoc Nguyen
Woody
Diem Kieu
Hombre loto
Tuong Trac Bui
Hombre que compra flores
 
                                                                       Roberto Vince

  
Autores
María Paula Cerdán, Francisco Kuba, Verónica Laurino, Marcelo Scalona, Caro Musa, Claudia Malkovic, Silvina Potenza, Marcela González García, Soledad Plasenzotti, Natalia Massei, Mónica M. González, Ariel Zappa, Cintia Sartorio, Cecilia Mohni, Silvia Estévez, Julia M. Sánchez, Matías Settimo, Marisol Baltare, Maximiliano Rendo, Matías Magliano, Andrea Parnisari, Roberto Sánchez, Alina Taborda, Nicolás Foppiani, Mayra Medina, Alfredo Cherara, María B. Irusta, Ale Rodenas, Laura Rossi, Germán Caporalini, Rosana Guardala Durán, Rosario Spina, Sergio Goldberg, Luisina Bourband, Alejandra Mazitelli, Tomás Doblas, Laura Berizzo, Florencia Manasseri, Beti Toni, Nahuel Conforti, Gabriela Ovando, Diana Sanguineti, Joaquín Yañez, Joaquín Pérez, Alvaro Botta, Verónica Huck, Florencia Portella, Valeria Gianfelici, Sofía Baravalle, Rubén Leva, Marcelo Castaños, Luis Astorga, Juan Pedro Rodenas, Esteban Landucci, Dora Suárez, Laura Cossovich, Alida Konekamp, Diego Magdalena, Franco Trivisonno, Gerardo Ortega, Roberto Elías, Facundo Martínez, Ariel Navetta, Graciela Gandini, Jimena Cardozo, Soledad Cerqueira, Juan Gentiletti, Sebastián Avaca, Emi Pérez, Adriana Bruniar, Mariano Boni, Flor Said, Elina Carnevali, Roxana Chacra, Lorena Udler, Nora Zacarías.-